Un
convenio marco ya fue negociado en 1998 y solo falta la firma de los
presidentes. El Mandatario argentino llega el domingo. A Bolivia le
interesa mejorar el intercambio comercial que se ha vuelto
desfavorable desde que concluyó la exportación de gas.
Bolivia y Argentina
impulsarán un proyecto conjunto para explotar cobre y otros minerales
en la región fronteriza. Los presidentes Hugo Banzer y Fernando De la
Rúa hablarán del asunto el próximo lunes durante la visita del
Mandatario argentino al país y no se descarta que en esa oportunidad
pueda firmarse un convenio.
Las bases del acuerdo ya
están trabajadas. La firma debió realizarse en 1998, según el
ministro de Información Gubernamental, Manfredo Kempff. En las dos
últimas semanas técnicos de los dos países revisaron los alcances
del proyecto. El Gobierno argentino está interesado en impulsar el
plan.
"Tenemos interés
enorme en firmar un acuerdo de explotación minera con Bolivia, el
cual será de gran rendimiento para los dos países. Acabamos de
firmar un acuerdo semejante con Chile", explicó el embajador
argentino, Arturo Ossorio Arana.
Las autoridades bolivianas
no han dado a conocer la modalidad del negocio, pero serán empresas
privadas las que tomarían a su cargo la eventual explotación minera.
Compañías argentinas
tienen una presencia importante en Bolivia en el rubro petrolero.
Según el embajador Ossorio, las inversiones de su país en ese sector
alcanzan a los 2.000 millones de dólares. Ahora el interés argentino
radica en impulsar un negocio conjunto en la minería, una actividad
que ha decaído en el país por los bajos precios en los mercados
internacionales.
LA VISITA ARGENTINA
Fernando De la Rúa
llegará el domingo en la tarde para una visita de dos días. Con el
presidente Hugo Banzer tratará principalmente cuatro temas: el asunto
migratorio, la actualización de los proyectos para la regulación de
aguas en la cuenca del río Bermejo, la integración vial y el acceso
de los productos bolivianos al mercado del vecino país, según
comentó el canciller, Javier Murillo.
Llegará acompañado del
Canciller argentino y de los ministros de Minería y de Petróleos.
También estarán en la comitiva los jefes militares de las tres
armas.
Los dos presidentes
también conversarán sobre la posibilidad de que Bolivia utilice la
red gasífera argentina para exportar su producción de gas natural.
A Bolivia le interesa
alcanzar acuerdos para levantar las barreras y expandir la
exportación de productos bolivianos a los mercados argentinos para
nivelar el desigual intercambio comercial.
En el último tiempo el
comercio en la frontera se paralizó por la situación de crisis en
ambos países, pero también por las fuertes restricciones al ingreso
de la producción boliviana.
El país dejó de vender
gas natural a Argentina, ahora toda la producción se va a Brasil. A
500 millones de dólares al año alcanzaban las ventas bolivianas al
mercado argentino, de ese monto por lo menos 450 millones era la
factura del gas.
Por tanto, las ventas
bolivianas al vecino país cayeron drásticamente desde que concluyó
la exportación gasífera.
Manfredo Kempff, quien fue
embajador en Buenos Aires, explicó que el interés del país está en
lograr acuerdos para vender flores y productos de horticultura.
"Hay dificultades
arancelarias que entraban el ingreso de esos productos por cuestiones
sanitarias, pero ya se está solucionando. Con Bolivia tenemos una
balanza comercial muy dispareja. Argentina vende más de 600 millones
de dólares a Bolivia y Bolivia no más de 50 millones, ese es otro
aspecto que se debe trabajar en el futuro", según el embajador
Ossorio.
INMIGRANTES
Otro de los temas centrales
de la entrevista Banzer-De la Rúa será la firma de acuerdo de
flexibilización de los trámites de radicatoria de los bolivianos que
viven en el vecino país.
Según el embajador Ossorio
por lo menos dos millones de bolivianos viven en su país aunque sólo
la mitad en situación legal.
Los residentes -–según
el diplomático– envían al año 2 millones de dólares a sus
familias en Bolivia mediante giros bancarios a través de una agencia
y hay otras.
Pero la estimación del
Gobierno boliviano es mucho más alta.
Según Kempff anualmente
los residentes bolivianos en Argentina envían 30 millones de
dólares. No es fácil cuantificar el monto porque las mayores remesas
no vienen por el banco, sino a través de las personas que viajan
constantemente.
Banzer y De la Rúa
también hablarán sobre la construcción de las represas de Arasayal,
Cambarí y las Pavas en los ríos Bermejo y Grande de Tarija,
proyectos que están paralizados desde hace dos años. Los acuerdos
iniciales fueron firmados por Carlos Menem y Gonzalo Sánchez de
Lozada hace cuatro años.
Argentina quiere construir
represas en territorio boliviano para regular las aguas del río
Bermejo y evitar que este arrastre sedimentos hacia su territorio.
Argentina compensará a
Bolivia por la venta de agua regulada y con la compra de energía
eléctrica.
El presidente De la Rúa,
durante su permanencia en La Paz, será declarado Huésped Ilustre y
el lunes en la tarde será recibido por el Congreso. Antes de llegar a
Bolivia, visitó Uruguay, Paraguay y Chile.