Cultura Domingo, 12 / Feb / 2006

Carlos Medinaceli Lizarazu, ¿un patriota olvidado?

(La Paz - La Razón)
Julio Ortiz Linares publica un segundo libro sobre el coronel que, el 1 de abril de 1825, libró la batalla de Tumusla, decisiva para la libertad de Charcas.

El verdadero libertador de Charcas (Alto Perú) se llamó Carlos Medinaceli Lizarazu. Fue él quien libró la batalla de Tumusla, decisiva para sellar la independencia del país que luego se llamaría Bolivia. Él mismo tuvo la idea clara de que estas tierras nazcan a la vida republicana como una entidad distinta de Argentina o Perú.

Que la historia oficial desconozca estos hechos es un acto de profunda injusticia.

Todo esto se desprende del trabajo de investigación que emprendió desde su juventud el abogado potosino Julio Ortiz Linares. Este ministro de la Corte Suprema de Justicia acaba de presentar ante el Poder Legislativo un proyecto de ley para que el 1 de abril —día de la batalla de Tumusla, en 1825— sea reconocido como la fecha patria. ´El 6 de Agosto seguirá vigente como el día en que se firmó el Acta de la Independencia en Sucre; pero es preciso que se rescate la importante fecha, para el país, así como a su protagonista que venció a Pedro Antonio Olañeta, el último virrey de Charcas´. Ortiz Linares apela a documentos que los descendientes de Medinaceli hicieron llegar a su hermano, un maestro de escuela que tuvo la iniciativa de recrear la batalla, a papeles de los archivos nacionales, bibliografía de autores nacionales y extranjeros, de manera que el resultado, asegura, ´no es una hipótesis sino una verdad irrefutable´.

¿Por qué el desconocimiento de tan decisivo hecho? ´Intriga´, es la respuesta. Como gran responsable, Ortiz Linares señala a Casimiro Olañeta, el ´dos caras´, sobrino de Pedro Antonio Olañeta ´al que abandonó para acercarse a Sucre, contra quien luego complotó´.

El autor del libro —que tiene un antecedente en El perfecto equivalente del soldado cívico, 2002— no acepta la versión del historiador José Luis Roca, que ha documentado un amplio trabajo reivindicando a Olañeta como el cofundador de Bolivia y ´auténtico Padre de la Patria´. En realidad, dice Ortiz, el abogado chuquisaqueño movió sus fichas de tal manera que llegó a ser el más importante personaje en Charcas.

Sobre Medinaceli se ha escrito poco. Y dentro de ello hay historiadores que le llaman traidor, pues él habría disparado por la espalda contra su jefe y comandante, Pedro Antonio Olañeta, negando así la existencia de la batalla de Tumusla. Ortiz acude a cartas y reportes de guerra para reivindicar a Medinaceli, antiguo realista devenido en patriota.

El coraje de este hombre no fue perdonado por los ´dos caras´, argumenta Ortiz. Por ello le habrían condenado al olvido: haciendo que Sucre asuma el mando total luego de Tumusla sin mencionar al coronel en sus reportes triunfales y relegándole en Cotagaita durante 10 años. Desde entonces, ya con Bolívar ungido presidente, no se habló de la batalla ´porque hacerlo era hablar de Medinaceli y Medinaceli era el autor de la Independencia Nacional´. El libertador de Charcas, entre Pedro Antonio y Casimiro Olañeta. Julio Ortiz Linares. Editorial Judicial. Sucre, 2005.