La Reserva Monetaria paralizará por 180 días los bolivianos para controla "la liquidez". Foto: Pexels
El Banco Central de Bolivia (BCB) determinó inmovilizar el 3% de determinados depósitos en bolivianos en los bancos múltiples y del banco público durante 180 días; esta decisión se tomó a través de la creación de una Reserva Monetaria Restringida (RMR). ¿Qué significa esto? Esto es lo que se sabe.
La decisión del BCB se desprende de la Resolución de Directorio 131/2026, que entró en vigencia a partir de este martes 8 de septiembre. El propósito es mantener una política monetaria contractiva que retire la liquidez que circula en el sistema financiero.
De acuerdo con el propio BCB, “este instrumento esteriliza parte de la liquidez generada durante las últimas semanas” y busca mantener la evolución de la base monetaria en línea con el Programa Monetario, contribuyendo así a la estabilidad de precios y a reducir las presiones en el mercado cambiario.
¿Qué dicen los economistas por la medida?
En este contexto, economistas han señalado que la medida de la Reserva Monetaria responde a la necesidad de moderar la cantidad de bolivianos disponibles, que de otro modo podrían destinarse tanto al consumo, generando presiones inflacionarias como a la demanda de divisas.
El economista Carlos Aranda explicó que se trata de una política monetaria contractiva que busca reducir la liquidez y, con ello, disminuir las presiones sobre los precios de bienes y servicios, al tiempo que alivia la presión sobre el mercado cambiario. Según su estimación, la inmovilización alcanzaría aproximadamente 3.500 millones de bolivianos, recursos que no podrán destinarse a la generación de nuevos créditos durante el semestre.
Aranda advirtió, sin embargo, que esta restricción podría afectar el financiamiento a empresas y familias, contribuyendo a una menor circulación de dinero en el cono monetario y, potencialmente, a profundizar la desaceleración económica.
En ese mismo contexto, Fernando Romero, explicó que la Reserva Monetaria Restringida funciona como "un freno monetario" que retira los bolivianos y disminuye la liquidez disponible para demandar dólares.
No obstante, alertó sobre los costos asociados al "freno" la medida podría afectar la rentabilidad de las entidades financieras y, sobre todo, reducir la disponibilidad de crédito, así como encarecerlo. El beneficio principal de estas medidas radica, según la autoridad monetaria, en preservar el poder adquisitivo de la moneda nacional y fortalecer las condiciones para la estabilidad de precios, en un contexto en el que el excedente de liquidez había generado distorsiones.