El Partido Libre quiere interpelar a los ministros Oviedo y Aramayo por el caso Cerimedo. Foto: Twitter Capturas videos.
Este viernes 28 de agosto, la bancada Alianza Libre formalizó la interpelación ante la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) a los ministros Marco Antonio Oviedo y Fernando Aramayo en el contexto de su participación en el caso del consultor argentino, Fernando Aramayo.
La iniciativa, impulsada por la jefa de bancada Tomasa Yarhui, busca esclarecer el rol real que habría desempeñado Cerimedo en el entorno del presidente Rodrigo Paz y las eventuales responsabilidades de ambos ministros en la gestión de su presencia y actividades en Bolivia.
“Vamos a formalizar como bancada Libre la interpelación por el caso de Cerimedo, vamos a presentar una interpelación a dos ministros (…) queremos saber los flujos migratorios, si efectivamente este señor tenía todo el poder de decisiones”, afirmó la legisladora.
Reacciones del Gobierno
Tomando en cuenta las declaraciones del Gobierno y las explicaciones brindadas, Yarhui cuestionó las declaraciones que brindó el presidente Rodrigo Paz tras la difusión de las fotografías que realizó la activista Nadia Beller.
“Rodrigo no habló claro al país, simplemente dijo que ellos eran una familia intachable, no habló con claridad y esperó dos semanas para decir eso y estamos presentando una interpelación para saber qué función cumplía Cerimedo”, agregó la legisladora.
El caso de Cerimedo estalló tras el ataque armado sufrido por Beller el pasado lunes 17 de agosto en Santa Cruz de la Sierra, por el cual el consultor fue aprehendido y posteriormente enviado a prisión preventiva por 180 días bajo la acusación de tentativa de feminicidio.
Libre insiste en que la interpelación permitirá indagar no solo el supuesto poder de decisión que Cerimedo habría ejercido, sino también aspectos vinculados a los flujos migratorios y a la eventual incidencia del consultor en áreas sensibles de la administración.
Negaciones de cercanía
Ante estas denuncias, el ministro Oviedo se pronunció en su momento exigiendo una investigación “seria y profunda” y recordando que “en Bolivia nadie está por encima de la ley”. Por su parte, el ministro Aramayo ha sostenido que no existía vinculación laboral con Cerimedo y que “nunca lo vi en los pasillos”, al tiempo que reiteró que “no habrá impunidad” y que el Gobierno no interferirá en la investigación judicial.
Mientras tanto, el presidente Paz ha insistido en que nunca existió un contrato ni una relación de trabajo directa con Cerimedo, y que este “jamás tuvo la autorización de representar a este boliviano, a la Presidencia, al Gobierno o a mi familia”.