La ANH quedó eliminada tras la intervención del Gobierno y crearán otra entidad regulatoria. Foto: Twitter Capturas MPSMAyA
El Gobierno confirmó la intervención y el plan de cierre de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) para reemplazarla por una nueva entidad reguladora de combustibles e hidrocarburos, en medio de una crisis de desabastecimiento de diésel y denuncias de irregularidades.
La información fue confirmada por el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, la decisión se formalizó a través del Decreto Supremo 5699 del pasado 2 de diciembre.
La medida responde a deficiencias, riesgos y vulnerabilidades en los mecanismos de regulación, supervisión, control y fiscalización de las actividades hidrocarburíferas, especialmente las vinculadas al abastecimiento interno.
“No podemos seguir permitiendo que por personas irresponsables que retardan los procesos y ponen trancas, no se tenga la suficiente cantidad de importadores ni de estaciones de servicio”, precisó Blanco en una cita que recoge El Potosí.
¿Cuál será la nueva entidad regulatoria?
Hasta el cierre de esta nota informativa no se había definido el nombre exacto de la forma jurídica definitiva de la nueva entidad. El ministro Blanco indicó que se creará “otra agencia, dirección u otro tipo de entidad” que mantendrá las funciones de regulación que exige la Constitución, pero con un enfoque distinto: mayor énfasis en controles de campo, más inspecciones y participación formal de la Policía Boliviana para combatir el contrabando y el desvío de combustibles.
El Gobierno sostiene que las intervenciones y el eventual cierre de la ANH buscan recuperar el control, mejorar la fiscalización y garantizar el abastecimiento a la población, aunque el proceso de reestructuración aún está en marcha y el cierre definitivo no se ha completado legalmente a inicios de septiembre de 2026.
¿Quién quedó a cargo?
En plena transición, el exviceministro de planificación energética, Jorge Luis Gumucio, fue designado director ejecutivo interino de la ANH. Aseguran que parte del personal capacitado podría mantenerse, aunque esperando los cambios y la modalidad de trabajo que se vaya ajustando.
En paralelo a esta decisión, el Gobierno intervino también a YPFB mediante el Decreto Supremo 5697, con el objetivo de que la estatal deje gradualmente la comercialización de carburantes y se concentre en exploración, explotación y refinación, mientras se fortalece la cadena logística de importación y distribución.
La intervención de ambas entidades forma parte de un esfuerzo más amplio para controlar toda la cadena de suministro, frenar desvíos ilegales y contrabando.