Pari fue condenado a más de 20 años de cárcel por el desvío del Banco Unión. Foto: Twitter Captura videos.
Tras casi una década después del desfalco del Banco Unión, el Tribunal Sexto de Sentencia de La Paz condenó a Juan Franz Pari Mamani a 22 años de cárcel por el desvío de 37,6 millones de bolivianos.
La sentencia, dictada en los primeros días de septiembre de 2026, cierra un proceso largo y tortuoso que comenzó con su aprehensión en septiembre de 2017 y pasó por acusación formal en 2022 y la apertura del juicio oral en abril de 2026 por el caso del Banco Unión.
Cómo se gestó el desfalco
Entre los antecedentes de Juan Pari se reveló que ingresó en diciembre del año 2011 siendo cajero, sin título profesional, solo con el bachillerato listo. Con el tiempo ascendió y se convirtió en uno de los jefes de operaciones más jóvenes de la entidad. Trabajó en Viacha, luego en Batallas y Achacachi, donde entre septiembre de 2016 y agosto de 2017, mientras ocupaba el cargo de jefe de operaciones, ejecutó la operación.
Evasión de controles
Según la Fiscalía Departamental de La Paz, Pari manipulaba el sistema informático del Banco Unión, accedía sin autorización y simulaba transferencias hacia un cajero automático inexistente. De esa forma retiraba sistemáticamente dinero en efectivo de las bóvedas, a veces al final del día y en bolsas o maletas, logrando evadir los controles internos y externos durante casi un año.
La Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) y la Unidad de Investigaciones Financieras cuantificaron el perjuicio en unos 37,6 millones de bolivianos. Pari pidió su retiro voluntario el 4 de agosto de 2017 y cobró un finiquito de alrededor de 81.000 bolivianos. El caso se destapó poco después y fue detenido el 27 de septiembre de ese año.
Durante la investigación reconoció haber actuado de manera unilateral, sin acuerdo previo con otros funcionarios del banco, y explicó que podía ajustar los registros para que los arqueos sorpresa cuadraran.
Otros implicados
Aunque Pari fue el autor material principal, la Fiscalía formalizó acusación en julio de 2022 contra él y otras diez personas; más adelante el proceso involucró alrededor de una veintena, por delitos como enriquecimiento ilícito de particulares con afectación al Estado, favorecimiento al enriquecimiento ilícito, delitos financieros y asociación delictuosa.
Entre los señalados figuraron su entonces pareja, Luciana Regina Cagnola (argentina), su esposa Carolina del Coral Jerez Larrea, familiares como su padre Secundino Pari Choque, amigos y socios entre ellos Alexis Daniel Calderón Hurtado, el chofer Pablo Vásquez y algunos funcionarios bancarios relacionados con las agencias o controles.