El TSE confirmó que habrá un padrón biométrico en Bolivia tras la reforma. Foto: Twitter Capturas
Con un encuentro en Cochabamba se dará inicio al proceso de la reforma electoral en Bolivia, así lo confirmó el presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Gustavo Ávila.
“Tenemos un compromiso con Bolivia: mejorar nuestras leyes electorales, fortalecer la democracia y garantizar procesos electorales cada vez más transparentes, eficientes y confiables”, precisó Ávila a través de sus redes sociales.
Ávila subrayó el compromiso de mejorar las leyes electorales para garantizar procesos cada vez más transparentes, eficientes y confiables, destacando que esta reforma debe realizarse con responsabilidad, diálogo plural y visión de futuro, pensando en las próximas generaciones y en la consolidación de una institucionalidad sólida e independiente.
Normas rezagadas
La necesidad de esta actualización surge porque la normativa vigente, fundamentalmente la Ley 026 de Régimen Electoral de 2010, ha quedado rezagada frente a las nuevas realidades del sistema electoral y de la democracia.
El encuentro denominado Encuentro Rumbo a la reforma Electoral será este miércoles 2 de septiembre en Cochabamba y se estima que participen autoridades del órgano nacional de los nueve departamentos.
En las siguientes semanas se ampliará el diálogo con organizaciones políticas, periodistas, pueblos indígena originario campesinos y entidades de la sociedad civil.
El propio Ávila ha expresado que se espera que los recientes procesos hayan sido los últimos realizados bajo el marco actual, con el propósito de modernizar las reglas para hacerlas más claras, justas y acordes a la dinámica democrática contemporánea.
Padrón biométrico
Además, el TSE trabaja en paralelo en la construcción de un nuevo padrón electoral biométrico, que deberá concluir hacia finales de 2027, con mayores medidas de seguridad y accesibilidad.
Desde 2010 no se ha llevado a cabo una reforma integral de esta envergadura en el régimen electoral de Bolivia, lo que ha dejado la normativa desactualizada respecto a los avances tecnológicos, las prácticas políticas y las demandas de mayor previsibilidad y confianza ciudadana.
Por su parte, el Gobierno de Rodrigo Paz ha respaldado abiertamente la necesidad de estas mejoras. El presidente ha señalado que se cierra un ciclo de este estilo de democracia y que es preciso introducir ajustes en la normativa electoral, tras procesos marcados por una ingeniería jurídica que generó dudas e incertidumbre.
Paz ha planteado, entre otros aspectos, la reforma del calendario electoral para evitar la sobrecarga de convocatorias sucesivas en periodos cortos, y ha incluido una nueva ley electoral dentro de un paquete de iniciativas legislativas que también contemplan una reforma parcial de la Constitución.