Actualización: Mar, 15 / May / 2018 3:52 pm
Martes, 15 / May / 2018

Hallan a 10 niños entre heces y basura en California

En casa de sus padres, los infantes sufrían abusos como heridas con objetos punzantes, golpes, hematomas y diversas lesiones.

Hallan a 10 niños entre heces y basura en California
Foto: Condado de Solano, Fairfield, California.

Autoridades estadounidenses rescataron a 10 niños de una casa en California en la cual vivían con sus padres. En ella, los infantes sufrían abusos como heridas con objetos punzantes, golpes, hematomas y diversas lesiones.

La vicefiscal de distrito del condado de Solano, Sharon Henry, dijo que estaba horrorizada por las declaraciones de los niños. "Literalmente te rompe el corazón, y te indignas cómo un padre o alguien puede cometer esos actos", expresó.

La casa de las torturas

Al padre de los diez niños, Jonathan Allen, de 29 años, se le imputaron cargos de tortura y nueve cargos de abuso infantil. Él se encuentra detenido bajo una fianza de 5.2 millones de dólares.

La policía del condado de Solano de Fairfield, California, informó este lunes que los 10 niños, de 4 meses a 12 años, habían sido despojados de su madre, Ina Rogers, de 30 años, luego de que su hijo mayor había desparecido.

Tras el reporte de la desaparición, la policía se dirigió al hogar de los Allen Rogers, encontrando que la familia vivía en condiciones infrahumanas. “La falta de salubridad era increíble”, así lo informó, el teniente de la policía, Greg Hurlbut.

Hurlbut, impresionado, dijo "Los oficiales encontraron condiciones de vida horripilantes, como basura y comida en mal estado en el suelo, heces de animales y humanos y una gran cantidad de escombros que hacen que las áreas de la casa sean intransitables".

La madre, Ina Rogers fue arrestada y liberada luego de pagar una fianza de 10 mil doláres el pasado 9 de abril.

Este lunes, Rogers fue entrevistada en su casa, y negó que su esposo sea culpable de abuso a los niños. Ella dijo, “Siento que me juzgan por haber tenido tantos hijos y dejarlos solo en el hogar”.

Al recatarlos, los niños no fueron atendidos por un médico, ya que en ese momento no lo requerían, sin embargo, en las últimas seis semanas, ocho de los niños fueron contando gradualmente los abusos que vivían desde hace muchos años.

“Mi esposo es inocente”

Rogers informó a la Policía que estaba asombrada de que los cargos más graves hayan sido imputados a su esposo, ya que él no era el responsable de la disciplina de la familia, recalcando, "No hay huesos rotos, no hay cicatrices importantes, nada. A mis hijos los golpean, los lastiman y los rasguñan porque son niños, pero eso es todo".

Durante el recorrido, la casa de cuatro dormitorios, estaba desordenada con paredes raspadas y heces de animales en el baño.

La madre de los diez infantes manifestó que los niños dormían en una habitación porque estaban cerca; los catres fueron almacenados en un armario del dormitorio. Las otras habitaciones se usaron como dormitorio principal, sala de juegos y sala de meditación.

También mencionó que el día en que encontraron a  los menores, la casa estaba desordenada porque acababa de destrozarla buscando a su hijo desaparecido, que estaba enojado porque le habían quitado la tableta.

La madre acusada explicó que se mostraba muy ausente porque ella trabaja por las noches como técnico de EKG en una compañía de monitoreo cardiaco y que su esposo es tatuador.

Nadie sabía nada

Los registros indican que los padres tuvieron una visita por parte de Protección Infantil hace años, pero no explicaron el motivo.

Entre los testimonios recogidos por las autoridades, están el de Aleida Quartman, de 23 años, compañera de trabajo de Rogers, quien dijo que mimaba mucho a sus hijos y que la casa estaba desordenada porque las mascotas jugaban con los niños.

"Ella me dijo que nunca había vivido sola y que ahora que sus hijos y su esposo se habían ido todo era un desastre", dijo Quartman.

Peggy Allen, la abuela paterna de los pequeños, dijo que había hablado con Rogers sobre el estado de la casa y que era importante mantener una casa limpia. Allen dijo que está alejada de su hijo y que ha mantenido a su familia lejos de los niños."Somos una familia cristiana y Jonathan no se crió de esa manera", dijo.

El vecino Larry Magnaye dijo que no tenía idea de que había 10 niños viviendo en la casa al otro lado de la calle. Los padres saludaban al salir de la entrada, pero nunca vio a los niños en el patio ni los escuchó tocar en el patio trasero. "Es una casa bastante grande. Pero no sé cómo puedes callarte cuando tienes 10 niños. No puedo mantenerlo en silencio con uno, dos ¿sabes?”, expresó.

Te puede interesar: Video: Por una selfie, madre deja caer a su bebé por las escaleras