Dolly Parton dejó un legado de seis décadas de éxitos en la música country. Foto: EFE
La cantautora, empresaria y filántropa Dolly Parton dejó esta existencia a sus 80 años, siendo una de las figuras más influyentes de la música country. Seis décadas de legado y trascendencia musical la convirtieron en un fenómeno global.
Gracias a canciones como 'Jolene' o 'I Will Always Love You' y a una extraordinaria labor benéfica centrada en la alfabetización infantil, Parton consolidó su figura en todo el planeta.
"Una vida brillante como un diamante que resplandeció para que el mundo la viera, Dolly siempre será una inspiración no solo por su música atemporal y su prolífica obra como compositora, sino también por su ingenio, calidez y bondad que nos hicieron sentir a todos como en familia", dijo su sobrino Bryan Seaver en un comunicado oficial en el que habla en nombre de la familia.
Su fallecimiento se produce tres días después de que asegurase en una entrevista con People que seguía trabajando, pese a estar lidiando con algunos problemas de salud y que le quedaban muchas cosas por hacer.
Legado en la música y la televisión
Dolly Parton es considerada una de las cantantes de country más relevantes de la historia. Cuenta con 11 premios Grammy y además de sus incursiones en el cine. Nacida el 16 de enero de 1946, su popularidad emergió en la década de 1970 con presencia en varios programas de televisión en EE.UU., y lanzó alguno de sus éxitos de country más sonados como 'Jolene'.
'Jolene', publicada en 1973, se convirtió en una de las canciones más versionadas del repertorio country, mientras que 'I Will Always Love You', escrita ese mismo año como despedida profesional de Wagoner, alcanzó una dimensión universal cuando Whitney Houston la interpretó en 1992 para la película El Guardaespaldas.
Poco después inició una carrera en solitario que la convertiría en una de las artistas más exitosas de la historia del country. Aunque su voz y su carismática personalidad marcaron varias generaciones, Parton insistía en que su mayor orgullo era ser compositora.
A lo largo de su vida aseguró haber escrito unas 3.000 canciones, entre ellas algunas de las más célebres de la música estadounidense. Su carrera discográfica dejó decenas de números uno, más de medio centenar de álbumes de estudio y unas ventas de más de 100 millones de discos, además de una presencia ininterrumpida en las listas de éxitos durante seis décadas.