La violencia contra las mujeres registra un alto abandono de casos en la justicia
Martes, 21 / Ago / 2012
(PIEB)
Cuando una mujer sufre violencia, la probabilidad de encontrar justicia en el sistema policial y legal es remota pues solo “una fracción” de los hechos termina en sentencia. Así sucede a nivel internacional, pero la situación no es distinta en Bolivia donde 0,41% de los casos registrados en un quinquenio cuenta con sentencia ejecutoriada.
“La cadena de justicia –la serie de pasos que debe seguir una mujer para buscar reparación— se caracteriza por altos niveles de abandono, es decir, a medida que se avanza en las etapas del proceso, aumenta el número de casos que quedan en el camino. Como resultado, solo una fracción del total termina una sentencia o resultado justo”, dice el informe El Progreso de las Mujeres en el Mundo 2011-2012 de ONU Mujeres.
El estudio muestra que en 13 países europeos, en 2009, un 14% de las denuncias de violación terminaba en condena del acusado, aunque en otros países esa cifra se reduce al 5% por efecto del abandono de los casos. ONU Mujeres considera que la forma de reducir el abandono de causas es crear “ventanillas únicas que agrupen en una sola instancia los servicios necesarios para conseguir pruebas forenses y proporcionar asesoría jurídica, atención médica y otro tipo de apoyo requerido por las mujeres”.
En Bolivia el panorama es que en un quinquenio, entre 2007 y 2011, se registraron 442.056 casos de los que 6,14% fueron remitidos a la justicia y 0,41% cuenta con sentencia ejecutoriada, es decir que la acusada o el acusado está en la cárcel. Los procesos van disminuyendo en la etapa preparatoria, rechazo de la denuncia o querella, juicios abandonados, desistidos, con sospechosos en rebeldía, imputación formal, acusación, sobreseimiento y salidas alternativas.
Este trabajo desarrollado por el Sistema de Información para la Vigilancia Ciudadana desde una Perspectiva de Género plantea que en el país hace falta comenzar por cambiar la forma de mirar la violencia contra las mujeres como algo “natural”. Para esto plantean “efectuar procesos de capacitación y sensibilización en derechos humanos de las mujeres a administradores/as y operadores/as de justicia. Implementar campañas mediáticas dirigidas a toda la población para desmontar o deconstruir del imaginario colectivo que el uso de la violencia, en especial contra las mujeres, es “natural” como mecanismo de solución de conflictos”.
El informe de ONU Mujeres afirma que 150 países han mostrado avances importantes elaborando leyes contra la violencia doméstica, aunque “muchos países no tipifican explícitamente la violación conyugal como un delito”.
En 57 países, un promedio de 10% de las mujeres afirma haber sufrido algún tipo de agresión sexual, pero sólo el 11% la ha denunciado. Los funcionarios del organismo internacional consideran que emplear a las mujeres en “la primera línea de los servicios de justicia (como policías o funcionarias judiciales) puede ayudar a aumentar el acceso de las mujeres a la justicia”.