El subcampeón nacional perdió 2-0 en su debut copero. Se jugó en el estadio Monumental de Lima. Al local le expulsaron un jugador.
A Oriente le faltó anoche contundencia ofensiva para imponerse sobre Universitario de Lima, su primer rival en la Copa Libertadores, ya que casi durante los noventa minutos se encargó de controlar el juego en base a un buen toque de pelota.
Perdió 2-0 siendo más claro en su desempeño, pero de nada le sirvió jugar bien, ya que Universitario aprovechó en primera instancia un regalo del árbitro (cobró un penal que sólo él vio) y de un descontrol de la zaga refinera.
Oriente empezó mostrando un buen fútbol y eso le dio pie para ordenarse en el campo de juego, abrir la cancha y administrar mejor la pelota. A Universitario le costó ingresar zona rival por la marca férrea que sintió en el medio sector, sobre todo por la presión que ejercieron Justiniano y Alvarez.
A los 25 y 26 minutos, Biaggio se puso en dos ocasiones seguidas a tiro de gol. En la primera, le cayó la pelota tras un remate de Alvarez, y su potente remate dio
en el travesaño. Fue la jugada más clara de gol para Oriente, aunque un minuto después el mismo Biaggio se puso nuevamente cara a cara con el arco rival, pero una pierna del rival le sacó la pelota al córner. Hasta ahí, el subcampeón nacional se imponía futbolísticamente y estaba más cerca que el rival del gol apertura.
En ese lapso se dio el penal que el venezolano Luis Solórzano cobró equivocadamente, pues la pelota dio evidentemente en el brazo izquierdo de Abrigo, pero justo cuando éste tenía el brazo pegado a su cuerpo y con la clara intensión de no desviar la trayectoria del balón. Pero en fin, Solórzano se equivocó en esa jugada y cobró lo inesperado.
A los 30 minutos, Juan Artigas se encargó de ejecutar la falta y de abrir la cuenta para el local.
La conquista fue una injusticia para Oriente por todo lo que venía haciendo en el terreno de juego, sin embargo, en el fútbol esto pasa y como tal siguió bregando en la etapa aunque con menos insistencia en la ofensiva.
En el complemento se repitió la historia y en los intentos ofensivos sobresalieron
los remates de Giménez, Alvarez, por los cuales creció la figura del portero Pablo Pérez que salvó en varias ocasiones la caída de su arco.
Y así, tal como ocurrió en el primer gol, Universitario sumó una nueva conquista en uno de sus peores momentos. Raldes y Abrigo quedan mal parados y habilitan a Huamán, quien al recibir un gran pase de Del Solar decretó el 2-0, marcador que fue definitivo, pese a que a partir de los 71 minutos jugó con un hombre menos por la expulsión de Domínguez.
Oriente bregó y bregó los minutos restantes, pero con escasa trascendencia, ya que ni Biaggio ni Cuéllar que reemplazó a Mangianttini consiguieron abrir brecha para convertir. Así terminó la primera presentación albiverde que jugó bien, pero dejó una sensación de ser un equipo pobre ofensivamente.
La figura
Pablo Pérez, arquero de Universitario. Salvó la caída de su arco en varias ocasiones. Le ganó en el duelo a Claudio Biaggio, quien lo puso nervioso todo el tiempo. El atacante de Oriente estrelló un remate en el travesaño. Después también salvó un gol cantado,
cuando Lorgio Alvarez se internó por izquierda y sacó un zurdazo cuya pelota fue bien interceptada por el golero peruano.
apuntes
Público • Aproximadamente 28 mil personas asistieron al estadio para ver el partido; 20 mil en las graderías y las restantes en el palco de honor.
Chupete y cigarro • Néstor Clausen, técnico de Oriente Petrolero, intercambiaba al mismo momento un cigarro y un chupete mientras dirigía el partido. De ambas cosas degustaba en la casamata. Se lo vio tranquilo al entrenador refinero, que pocas veces salió del banco de suplentes para hablar con sus dirigidos.
Biaggio y Pérez • El duelo que protagonizaron Biaggio y el arquero Pérez fue entretenido. Al atacante de Oriente lo marcaban entre dos defensores. Fue el que más habló con los rivales, ya sea discutiendo o pidiendo disculpas.
Hijo de un crack • Johan Sotil ingresó en el segundo tiempo en el equipo de Universitario. Los comentaristas de la televisión destacaron la presencia de este jugador, pues su papá Hugo “Cholo” Sotil llegó a jugar en el Barcelona de España.