El talento de Bolivia Band trasciende su muerte. En vida grabó las canciones de su predilección. Ahora son compiladas en una placa discográfica que se lanza esta noche en la Casa de la Cultura.
“Lloré cuando (el médico) me dijo que debo dejar de tocar la trompeta, imagínese, no puedo usar los pulmones, pero Dios es grande y ojalá esto no sea grave”, afirmaba Gilberto Suárez, lleno de esperanza, en julio del año pasado cuando afectado por una grave enfermedad le daban la noticia de que debía dejar el instrumento. Pocos meses después el trompetista de Bolivia Band falleció. Dejó en herencia su amistad, su buen ánimo y una obra musical registrada con canciones
interpretadas por él en el instrumento que amó y al que entregó su vida, la trompeta.
Gilberto grabó intermitentemente en Studio 7 de Lucho Domínguez. Su suegro y también músico, líder de Los Cambitas, Armando Terceros, recuerda que Gil -como le llamaban sus amigos- paralelamente a su trabajo en el conjunto, optó por interpretar y grabar temas internacionales con miras a producir un disco como solista. Lo hizo de a poco y consiguió reunir seis temas. Son los que constituyen la base de la placa “Las notas mágicas del inmortal Gilberto” que se presenta hoy en la Casa de la Cultura.
El disco contiene además otras canciones de Los Cambitas y de Bolivia
Band en que la trompeta de Suárez tiene un protagonismo especial, como Silencio y Fulgor del alba (Nicolás Menacho); Choca morena, Samba en una nota so y Destroyer’s el decano, canciones de Terceros, ganadoras en un Festival carnavalero de Bandas.
Los compañeros del artista destacan por ejemplo la interpretación de “Destroyer’s” en dos versiones, una de conjunto y otra de banda. En la última Gilberto interpretó todos los instrumentos después ensamblados en estudio. “Era el hombre banda, tocaba todo”, afirman y recuerdan que también constituyó la banda “Enjambre”. La portada del CD tiene, además, la inscripción: “Homenaje a Gil: tus amigos”, pues el trabajo
fue posible con el empeño de los ex Bolivia Band, de Terceros y varios autores y compositores que cedieron los derechos de sus canciones para que las regalías beneficien a la familia que dejó el músico, su esposa María Elena y sus tres niños Tepi (13), Gilbert (8) y Valeria (2).
Gilberto nació en Montero, hijo de Arnoldo Suárez (Banda Cara ‘e Palo). Creció en el seno de una familia de artistas y fundamentalmente de trompetistas. Llegó a integrar Los Aguilas de Bolivia, Bolivia Band y New Bolivia Band. El disco “Las notas mágicas del inmortal Gilberto” está disponible desde hoy a Bs 30. Los seguidores del artista pueden pedirlo en la Casa de la Cultura.