Contradicciones, enfrentamiento y confusión reinan en la etapa final del referéndum del gas

Viernes, 09 / Jul / 2004
 
(La Paz - La Razón)
Bolivia.com
En algunos casos, la población está bombardeada por mensajes que llegan de todos lados y, en otros, ni siquiera se ha enterado de la consulta. No hay acuerdo sobre la base legal.

Los últimos días antes de la consulta serán decisivos para que la población decida su voto.

El primer paso a la democracia participativa es amenazado por diferentes frentes, ya que cuando faltan menos de nueve días para el referéndum del gas reinan las contradicciones, el enfrentamiento y la división, ante un importante grupo del electorado que aún no recibe la información suficiente y se apresta a emitir su voto en base a consignas.

Hasta ayer, las autoridades de los poderes Ejecutivo y Legislativo y la Corte Nacional Electoral, no se pusieron de acuerdo respecto a la normativa legal que regirá la consulta. Mientras el presidente de la CNE, Óscar Hassenteufel, insistió en que el sustento legal es el Decreto Supremo 24449, el presidente del Senado, Hormando Vaca Díez, reiteró que se aplicará la Ley Marco del Referéndum (2769). Para el delegado presidencial, Ricardo Paz, la palabra final la debe dar el Tribunal Constitucional, aunque considera que el tema ya no debería ser motivo de debate.

Sin embargo, de esta determinación dependerá si el voto es obligatorio y, en última instancia, si las decisiones son de carácter vinculante. El decreto establece la obligatoriedad del voto, mientras la Ley Marco, en su primer artículo, señala que el voto es "libre". Además, el decreto determina el carácter vinculante, más allá del nivel de asistentes a las urnas, mientras la Ley Marco, en su octavo artículo, señala que "la resolución del referéndum... tendrá validez si participa al menos el 50 por ciento del electorado". Si eso no ocurre, se entiende que sólo será consultivo.

A esto se suma el enfrentamiento entre los sectores que hacen campaña por el éxito de la consulta (encabezados por el Gobierno) y los que adoptaron medidas para boicotearla, como el caso de la Central Obrera Boliviana, la Confederación de Maestros Urbanos, la Nueva Fuerza Republicana, la Coordinadora del Gas y la Central Obrera Regional de El Alto.

Incluso los sectores opositores al referéndum manejan discursos diferentes. Es el caso de la Central Obrera Departamental de Chuquisaca, que en total contradicción con su ente matriz, llamó a sus afiliados a respaldar el referéndum asistiendo a las urnas. La COD de El Alto también maneja discursos distintos, uno de los sectores llama al boicot y el otro rechaza este extremo.

Los campesinos actúan de igual forma. Felipe Quispe instruyó la quema de ánforas, pero en Tarija le respondieron que votarán por el SÍ a las cinco preguntas del referéndum.

A nivel político el enfrentamiento es peor. El MIR dice apoyar la consulta, pero envía señales de rechazo, como el caso de la acusación que hizo Juan Carlos Virreira contra uno de los principales voceros del referéndum, Francesco Zaratti. De igual manera, el MNR muestra una cara de respaldo y otra de rechazo, como lo hace el MAS con su campaña por el voto dividido.

Esta lluvia de posturas llega a diario, via medios de comunicación, a los pobladores de las áreas urbanas, lo que ha provocado una confusión. La última encuesta elaborada por La Razón establece que existe un 42% de indecisión de voto.

En el área rural, el panorama es más complejo. Según constató La Razón en varios viajes realizados al interior de la república, una gran parte de la población de las áreas rurales no entiende el significado del referéndum y menos el objetivo de las preguntas. En muchos casos, su voto estará definido por la consigna que adopten las autoridades locales, los sindicatos o los partidos que tengan mayor presencia en sus regiones. Entre tanto, la Corte continúa con sus campañas de orientación.
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