“No aceptaré un debate sobre nacionalización”

Jueves, 15 / Jul / 2004
 
(La Paz - La Razón)
Bolivia.com
El presidente Carlos Mesa hace esa afirmación porque conoce que el MAS pretende lograr ese objetivo diciendo SÍ a la pregunta 2 y NO a la 3.

El Primer Mandatario aclara que la transferencia de las acciones de las AFP a YPFB significará un proceso de estatización, aunque eso aún no está definido e irá en una ley. Garantiza el pago del Bonosol.

La noche del martes, al promediar las 19.00 horas, el presidente Carlos Mesa salió del Palacio de Gobierno. En algunos círculos periodísticos se comentó que estaba poniéndose a buen recaudo porque una amenaza de bomba en la Prefectura (cercana al Palacio) había intranquilizado el centro del poder político. En realidad, el Mandatario se dirigía a los estudios de la red de televisión ATB para grabar una entrevista con la coordinadora nacional de noticias de esa estación, María Renée Duchén, y con el director de La Razón, Juan Carlos Rocha.

Ese anuncio de bomba fue sólo el primero de varios rumores que ayer tensaron el ambiente previo al referéndum. De ese proceso habla el Presidente en esta entrevista.

Estamos a muy pocos días del referéndum, parece que finalmente llegamos. Habían dudas en algún momento, pero a tres días de la realización de esta consulta creo que ya nada la detiene. ¿Usted dudó en algún instante de que llegará este día?
No, no dudé porque me he acostumbrado desde el 17 de octubre a que toda meta que tenemos en el Gobierno, todo objetivo al que queremos llegar es parte de un camino lleno de obstáculos, lleno de piedras, pero con un acompañante extraordinario que es el pueblo boliviano.

Cuando encaramos el referéndum estamos hablando de su carácter vinculante, pero el carácter vinculante no está en sus manos. ¿Cómo piensa pasar este río?
Este desafío del cumplimiento de la voluntad popular que hace que las respuestas del referéndum sean vinculantes, es decir de cumplimiento obligatorio, no nos permite libres interpretaciones. Las preguntas son muy claras y la respuesta del SÍ a esas preguntas, igual que la respuesta del NO es también muy clara y el Congreso Nacional tendrá que aprobar el proyecto de Ley de Hidrocarburos presentado por el Ejecutivo.

Sin embargo, sectores políticos y sindicales criticaron la ambigüedad de las preguntas.
Las preguntas son claritas y no dan lugar a ninguna ambigüedad. La primera pregunta es tan clara como el agua: ¿quieren que continúe la actual ley o quieren cambiarla?, si la respuesta es SÍ, quiere decir que hay que cambiar la ley. La segunda pregunta: ¿quieren la recuperación de propiedad para el Estado en boca de pozo de nuestros hidrocarburos? Ni más allá de boca de pozo ni antes de boca de pozo, cuando llegan a la superficie. Aquí no hay posibilidades de interpretar expropiación ni nacionalización confiscatoria ni nada. La tercera pregunta: ¿quieren que las acciones que benefician a los bolivianos pasen a propiedad de YPFB para fortalecerla, 700 u 800 millones de dólares para que la empresa del Estado sea más fuerte?, no hay ambigüedad alguna. La cuarta pregunta: ¿acompañan al Presidente en su política de reivindicación marítima?, eso quiere decir primero soberanía y después hablamos. Y la quinta pregunta: ¿quieren o no la exportación de nuestro gas sobre la base de cuatro premisas fundamentales?, claritas y transparentes, no hay ninguna ambigüedad.

¿Qué le hace pensar que las respuestas del pueblo a las preguntas del referéndum van a ser interpretadas a la manera del Gobierno? Ya Evo Morales ha dicho 'apoyo tres preguntas, pero no las otras dos. Vayamos al referéndum, pero, ojo, pasaré mi factura: nacionalización bajo mi concepto'.
Pueden pasar las facturas que quieran; las facturas que el pueblo boliviano le va a pasar al país, al Gobierno y al Parlamento es el cumplimiento estricto de lo que las preguntas plantean. La segunda pregunta no es nacionalización entendida como expropiación, yo no voy a aceptar un debate sobre eso. Y en relación a la quinta pregunta, me sorprende mucho la posición de Evo Morales porque, primero agradezco su vocación democrática de apoyar el referéndum, pero el planteamiento de Evo debería ser SÍ a las cinco o NO a las cinco; si tú respondes NO a la quinta pregunta, todo el referéndum se desmorona, porque la esencia del debate es si vamos o no a exportar nuestro gas. Yo les aconsejo a los que van a responder a la quinta NO, que respondan NO a las cinco preguntas. Quienes están en contra deben votar por un NO rotundo, no se vayan con medias tintas.

De todas maneras, en el referéndum está planteado cinco preguntas independientes.
Sin duda, por supuesto que sí, pero el concepto es que son cinco preguntas distintas, porque son temas diferentes en su esencia, pero la consistencia del SÍ o la consistencia del NO hace al conjunto de las preguntas.

El decreto que reglamenta el referéndum no establece un mínimo de participación para dar validez a la consulta. ¿Es legítimo dejar en un porcentaje que puede ser el 80 por ciento, pero que también puede ser el 10 por ciento una decisión tan importante para el país como la del gas?
Un elemento importante es el voto obligatorio. Si no lo fuera, sería necesario establecer un umbral. Yo garantizo que así sea la abstención el 20, el 25, el 30 o el 40 por ciento, dirán que la abstención ha ganado, esto ya es parte de una estrategia política, lo que el pueblo boliviano tiene que decirle al conjunto de quienes quieren destruir nuestro mecanismo democrático es 'voy a votar' y debe ir a votar, no porque el voto sea obligatorio, debe ir a votar porque el pueblo conquistó ese derecho.

Habrá que tomar en cuenta que históricamente hay una abstención del 30 por ciento en las elecciones en nuestro país.
No hay relación alguna entre un proceso electoral con candidatos presidenciales o municipales y un referéndum. Todas las estadísticas del mundo te dan datos totalmente distintas de participación en el referéndum comparativamente con las elecciones.

En un reciente foro que usted tuvo con jóvenes dijo que si se le obligaba a nacionalizar, se iría. ¿Usted se siente seguro en el poder?
Jamás dije en ese foro que yo renunciaría a la presidencia si perdía el referéndum, expliqué que no incluí el tema de la nacionalización entendida como expropiación y como confiscación, porque creo que sería un pésimo negocio para el país y porque yo no estoy dispuesto a gobernar irresponsablemente. Como la pregunta no está planteada en el referéndum, la hipótesis de mi salida del Gobierno es absolutamente fuera de contexto, es decir, no se va a producir. Tengo una responsabilidad hasta el 6 de agosto de 2007.

En la pregunta 3 se plantea la refundación de YPFB recuperando la propiedad de las acciones de los bolivianos. ¿De qué manera usted garantizaría a la población que esta medida no va a afectar el pago del Bonosol?
La pregunta es pertinente porque, sin duda, el riesgo que tienes tú en la transferencia es que pudieras perder el beneficio del Bonosol. El beneficio del Bonosol sale de las acciones de las empresas capitalizadas que benefician a los bolivianos, pero que parte de esas acciones, las utilidades, todo lo que ganan esas acciones es lo que te garantiza el pago del Bonosol. En consecuencia, nosotros tenemos que garantizar que las utilidades de esas acciones sigan siendo usadas para el pago del Bonosol, independientemente de que pase a propiedad de Yacimientos.

¿Cómo se realizaría el traspaso?
El proceso no es automático. Será el Parlamento que a través de una ley establezca este mecanismo. El antecedente de la modificación del proceso de beneficio se dio ya en el gobierno del presidente Banzer, cuando se cambió el Bonosol por el Bolivida. No tenemos un proyecto específico presentado sobre el tema, existen dos posibilidades, una es el intercambio de acciones, pero no pasaría absolutamente nada, es exactamente lo mismo, en realidad lo que estás haciendo es que las AFP acaban siendo las propietarias mayoritarias de Yacimientos y esto no tiene mucho chiste porque los presidentes de las AFP terminarían decidiendo la política petrolera de Bolivia, la idea es que se produzca un proceso de transferencia de propiedad, un proceso de estatización de las acciones.

¿Qué haría usted si la pregunta cinco saliera con un triunfo del NO? ¿Continuaría exportando gas en las condiciones actuales?
El NO a la quinta pregunta es la derrota en el referéndum, tan simple como eso. El NO a esa pregunta rompe cualquier posibilidad de ir adelante en lo que es la estructura que hemos planteado en las preguntas del referéndum. Es el corazón del uso del recurso en favor de la gente, el gas debajo de la tierra no nos beneficia ni a los bolivianos ni a nadie. El gas industrializado, como materia prima, usado así beneficia al país de manera clara, concreta y contundente, el SÍ a la quinta pregunta es esencial, es la filosofía en la que trabajamos arduamente para este proceso de referéndum.
SÍGUENOS EN:
Google News