Quillacollo se prepara para recibir a 300 mil visitantes
Turismo - Viernes, 12 / Ago / 2005
(La Paz - La Razón)
El Alcalde del municipio cochabambino explica que los días 14 y 16 de agosto, la gente se moviliza hasta el lugar para ver la entrada folklórica y para visitar el calvario, respectivamente. En el cerro Cota, los conscriptos mejoran su aspecto.
Alrededor de 300 mil devotos de la Virgen de Urkupiña ocuparán cada calle del municipio de Quillacollo (Cochabamba) los días 14 y 16 de agosto, con motivo de la celebración de la festividad en honor a esa patrona.
El alcalde quillacolleño, Ricardo Mercado, informó ayer a La Razón que la comuna prevé la llegada de más de 300 mil personas para la entrada folklórica, a realizarse el próximo domingo 14, y para el martes 16, jornada en que se peregrina hasta el calvario.
Mercado explicó que en ambos casos, la mayoría de los visitantes opta por retornar a su lugar de origen en el día. “Viene gente de Cercado y del resto del país. El recorrido al calvario es impresionante. Por la cantidad de personas que se dan cita, la imagen de la Virgen tarda más de dos horas en llegar a él, para luego celebrar
la misa”.
Para agradar a los huéspedes, al momento se realizan varios trabajos en el cerro de Cota o calvario, donde la unidad militar de Cotapache, asentada en esa zona, pinta los postes con los colores de la tricolor boliviana.
A la par de esta misión, los soldados también pintan de blanco las veredas de las áreas verdes que adornan la capilla de la Virgen. Al menos 80 conscriptos trabajan incansablemente para dejar embellecido el cerro de Cota donde apareció la imagen de Urkupiña, según la tradición.
Otros que se preparan para la fiesta son los picapedreros, que ya limpian las denominadas minas, de donde cada año cientos de creyentes se llevan trozos de piedra en calidad de préstamo, simbolizando éstas el dinero.
En el lugar al menos existen 150 personas que se dedican exclusivamente a ese trabajo, y que pagan al municipio y a la parroquia un valor de 30 bolivianos por cada metro cuadrado que se les concede, dependiendo de la ubicación. Si ocupan el área dentro del muro que bordea la capilla, el dinero le pertenece a la parroquia
y si se acomodan fuera de él, se va para el municipio. Por ahora, los picapedreros preparan el terreno para el martes, jornada para ir al calvario.
En el lugar trabajan niños, mujeres y hombres, que, con mucho trabajo, limpian la tierra de las inmensas piedras que cada año van reduciendo de tamaño.
Por otra parte, en las principales calles y plazas de la ciudad, los pobladores hacen lo suyo para recibir a los visitantes con la ciudad más limpia. La comercialización de espacios para armar graderías fue copada y los hospedajes elevaron el precio de sus servicios. Asimismo, la llegada del transporte interdepartamental sube su frecuencia. Redacción central y Redacción Cochabamba
Los bailarines recorrerán más de 3 km
Tres y medio kilómetros recorrerán bailando los devotos de la Virgen de Urkupiña el próximo domingo 14 de agosto, cuando se desarrolle la entrada folklórica en honor a la llamada Patrona de la Integración.
La ruta cruzará el casco viejo del municipio de Quillacollo porque, como se informó el martes,
el Concejo Municipal determinó que este año se retomará el recorrido tradicional, por las callejuelas más estrechas de esta ciudad.
Por otra parte, según un reporte de ATB Noticias, el gobierno municipal quillacolleño y los danzarines llegaron a un acuerdo por el que se reconoce como única representante de los bailarines a la Asociación de Conjuntos y Fraternidades Folklóricas Virgen de Urkupiña. A futuro, esta institución tendrá la potestad de determinar cuál será la ruta que seguirán los fraternos.
En lo que respecta a los arreglos que se realizan en el templo de San Idelfonso, donde yace la imagen de la Virgen, la parroquia trabaja en la recomposición de la fachada. En su interior, seis ángeles de la guarda rodean a la patrona de la fiesta (que mide un metro de alto), que al momento viste un manto blanco.
Los fieles llegan al lugar a cada instante para depositar ofrendas florales a sus pies, mientras que en otro ambiente se encienden cientos de velas. La parroquia decidió que se celebren misas cada dos horas desde las 7.00.