Peruano le hace el “cuento del tío” al Bolívar en Bogotá
Copa Libertadores 2006 - Jueves, 16 / Feb / 2006
(La Paz - Bolivia.com)
Bolívar ganaba por 2-0 a Independiente Santa Fe; pero el árbitro peruano, Miguel Garay primero inventó un penal (52m), y luego expulsó sin razón a Angulo (85). Los colombianos empataron 2–2 en menos de un minuto.
El equipo celeste jugó un buen partido. Sus hombres tuvieron una esforzada tarea en la marca del rival y, además, generaron varias opciones de gol. Sin duda pudieron haber ganado de no interferir con esa intención, el trabajo del árbitro.
Santa fe no pudo manejar el partido, allí donde había un colorado, aparecían dos celestes. El golero Sayas –salvo dos salidas horribles- jugó un buen encuentro, estuvo seguro y sacó, al menos, tres pelotas que llevaban sello de gol.
Limberg Gutiérrez impuso su sello: metió un golazo e hizo un pase que originó la jugada del segundo. Martín Menacho corrió kilómetros de kilómetros, aguantó a los rivales, les obligó a que le hicieran fáules y sacó de quicio a los defensores centrales del Independiente.
Otro que destacó fue Carmelo Angulo que robó balones cuando se iniciaban los ataques colombianos, manejó la pelota con tranquilidad, generó fútbol y fue el pilar en el medio campo bolivarista.
Tras su visita a Bogotá, el Bolívar hará escala en Lima, donde visitará al Sporting Cristal, equipo peruano que se vio favorecido por el árbitro, también peruano, Miguel Garay, que expulsó sin razón a Angulo, y que le privará jugar en Lima.
Sobre este partido, el periódico La Razón titula Bolívar suma en un reñido partido y destaca que:
La Academia ganaba por 2-0, pero Santa Fe le empató en un minuto. El conjunto boliviano fue superior en algunos pasajes. El arquero Zayas fue la figura. Los colombianos se mostraron muy livianos.
Como el agua que se escurre entre las manos, así Bolívar dejó escapar el triunfo anoche en Bogotá. La Academia empató 2-2 frente a Independiente Santa Fe, en un resultado meritorio y sacrificado en la Copa Libertadores.
La Academia boliviana expuso un gran despliegue físico, frenó al rival en la mitad, se animó y se puso en ventaja. Estuvo cerca de la hazaña, pero un par de dudas defensivas le quitaron ese logro en un minuto de juego.
Pudo ser un triunfo, pero la igualdad dejó anoche sonriente a la parcialidad bolivarista.
El arquero paraguayo Joel Zayas fue la figura, atajó al menos cinco opciones claras de gol del rival. En el medio el equipo marcó diferencia con dos hombres: Carmelo Angulo en la marca y Limberg Gutiérrez en la creación, que con una actitud distinta es el futbolista que marca diferencia, sin correr mucho.
En cuanto a Santa Fe, tiene serias limitaciones, al inicio estuvo dormido, pero luego demostró una gran reacción que le valió el empate.
En la primera parte, el plantel paceño no dejó accionar a su adversario y se aplicó en marcarlo desde la mitad de la cancha.
La primera llegada celeste fue a través de Luis Torrico, pero en la segunda a los 21\', un cabezazo del paceño Leonel Reyes y el balón pegó en el palo del arco local.
La primera llegada al arco bolivarista del local fue mediante Leider Preciado, quien a los 29\' remató y la pelota pegó en el travesaño.
Dos minutos después, Montoya cobró un tiro libre, la barrera se abrió —en un garrafal error por corregir—, pero el guardameta Zayas retuvo el balón.
A los 44\', Gutiérrez envió un bombazo al arco colombiano, el balón “dobló” el pecho del arquero Martínez y gol boliviano.
En el complemento, el partido tuvo un giro cambiante
A los 2\', los celestes otra vez sorprendieron con otro golazo, luego de una excelente triangulación. Gutiérrez arrancó por la izquierda, cedió a Pachi, quien ingresó al área, retrasó al medio al otro costado, Menacho recibió solo, paró el balón y remató cruzado y adentro.
Cuando se presumió que los paceños iban a manejar el partido, Santa Fe dio muestras que no estaba muerto y reaccionó. Luis Yánez fue la figura desequilibrante, porque por la izquierda enloqueció a la zaga celeste. El atacante colombiano encaró en el área rival, el zaguero argentino Aldo Mores fue al cruce y el árbitro peruano Manuel Garay sancionó penal.
Preciado, con remate a media altura y colocado, descontó a los 8\'. Sin embargo, 30 segundos después, una gran proyección de Carlos Hidaldo envió un centro, el balón fue rechazado a medias, Reyes dejó la marca de David Montoya, quien remató con violencia y empató el partido a los 8\'55´.
En el resto del partido, los locales atacaron con todo, pero encontraron en el arquero Zayas una muralla infranqueable.
Sobre el final, el árbitro Garay —de discreta actuación— expulsó a Carmelo Angulo y al colombiano Francisco Delgado.
Por su parte, el matutino La Prensa vio el encuentro de la siguiente manera:
Una valiosa igualdad
Bolívar tuvo en sus manos la gran opción de conseguir un triunfo en Bogotá anoche, pero en un minuto Independiente Santa Fe igualó y le quitó aquella posibilidad. Sin embargo, el empate (2-2) es valioso fuera de casa y le da chance de seguir caminando con tranquilidad en la Copa.
El equipo boliviano jugó bien. Un gran esfuerzo físico le permitió controlar al rival durante varios pasajes del partido, que en el balance fue vistoso por los goles y las emociones en los dos arcos.
Independiente fue el rival que se pensaba. Más entusiasmo y ganas que fuerza y contundencia. Sólo cuando se encontró con la paridad aceleró su ritmo, pero en la mayor parte del juego fue desprolijo, de pocas ideas y de pelotazos.
Bolívar no perdió la línea de fútbol que tiene a pesar de jugar en terreno ajeno. Marcó bien, salió jugando y tocó a ratos con precisión y jerarquía. Nunca se puso nervioso. Fue una de las virtudes que tuvo.
De entrada presionó y no dejó salir al local, que tardó mucho en ordenar su juego.
A los 21 minutos, un cabezazo de Leonel Reyes, tras centro de Limberg Gutiérrez, pegó en el palo y luego rechazó el arquero colombiano. Fue el primer toque de alerta “celeste”.
Después de la media hora Independiente recién enlazó sus líneas y quiso apretar. Lo hizo, pero sin llegada clara, salvo el remate de Leider Preciado que se desvió por el ángulo izquierdo del pórtico de Joel Zayas y la gran atajada del golero paraguayo ante un fuerte tiro libre de David Montoya.
Sobre el final del primer tiempo, a los 44’, Gutiérrez puso en ventaja a Bolívar. Tiro libre desde unos 25 metros. El “bombazo” de Limberg entró rosando el palo derecho de Enrique Martínez.
Y antes del pitazo final Luis Torrico se perdió otra ocasión. Remató al cuerpo del arquero que estaba adelantado.
En el complemento, una perfecta triangulación “celeste” terminó en el segundo gol cuando apenas se jugaban 3 minutos. Gutiérrez vio a Pachi, éste entró por izquierda y sacó pase retrasado para que Menacho anote.
El 0-2 pareció ser el inicio de una gran victoria, además holgada. Empero, el local emparejó.
A los 7’, el árbitro cobró penal por supuesta falta de Mores a Yanes. Preciado definió bien a los 8’. Y un minuto después, un despeje a medias de De Souza fue bien aprovechado por Montoya.
El 2-2 entusiasmó al local, que apretó el acelerador y arrinconó a Bolívar, pero la presión duró poco. La visita recuperó tranquilidad y toque, y se adueñó del balón.
Durante los últimos minutos, Zayas apagó el grito de gol colombiano hasta en tres ocasiones. Atajó todo.
En el cierre, Bolívar también casi sorprende a Martínez con un disparo de Óscar Sánchez que el golero rechazó.
Bolívar ganaba por 2-0 a Independiente Santa Fe; pero el árbitro peruano, Miguel Garay primero inventó un penal (52m), y luego expulsó sin razón a Angulo (85). Los colombianos empataron 2–2 en menos de un minuto.
El equipo celeste jugó un buen partido. Sus hombres tuvieron una esforzada tarea en la marca del rival y, además, generaron varias opciones de gol. Sin duda pudieron haber ganado de no interferir con esa intención, el trabajo del árbitro.
Santa fe no pudo manejar el partido, allí donde había un colorado, aparecían dos celestes. El golero Sayas –salvo dos salidas horribles- jugó un buen encuentro, estuvo seguro y sacó, al menos, tres pelotas que llevaban sello de gol.
Limberg Gutiérrez impuso su sello: metió un golazo e hizo un pase que originó la jugada del segundo. Martín Menacho corrió kilómetros de kilómetros, aguantó a los rivales, les obligó a que le hicieran fáules y sacó de quicio a los defensores centrales del Independiente.
Otro que destacó fue Carmelo Angulo que robó balones cuando se iniciaban los ataques colombianos, manejó la pelota con tranquilidad, generó fútbol y fue el pilar en el medio campo bolivarista.
Tras su visita a Bogotá, el Bolívar hará escala en Lima, donde visitará al Sporting Cristal, equipo peruano que se vio favorecido por el árbitro, también peruano, Miguel Garay, que expulsó sin razón a Angulo, y que le privará jugar en Lima.
Sobre este partido, el periódico La Razón titula Bolívar suma en un reñido partido y destaca que:
La Academia ganaba por 2-0, pero Santa Fe le empató en un minuto. El conjunto boliviano fue superior en algunos pasajes. El arquero Zayas fue la figura. Los colombianos se mostraron muy livianos.
Como el agua que se escurre entre las manos, así Bolívar dejó escapar el triunfo anoche en Bogotá. La Academia empató 2-2 frente a Independiente Santa Fe, en un resultado meritorio y sacrificado en la Copa Libertadores.
La Academia boliviana expuso un gran despliegue físico, frenó al rival en la mitad, se animó y se puso en ventaja. Estuvo cerca de la hazaña, pero un par de dudas defensivas le quitaron ese logro en un minuto de juego.
Pudo ser un triunfo, pero la igualdad dejó anoche sonriente a la parcialidad bolivarista.
El arquero paraguayo Joel Zayas fue la figura, atajó al menos cinco opciones claras de gol del rival. En el medio el equipo marcó diferencia con dos hombres: Carmelo Angulo en la marca y Limberg Gutiérrez en la creación, que con una actitud distinta es el futbolista que marca diferencia, sin correr mucho.
En cuanto a Santa Fe, tiene serias limitaciones, al inicio estuvo dormido, pero luego demostró una gran reacción que le valió el empate.
En la primera parte, el plantel paceño no dejó accionar a su adversario y se aplicó en marcarlo desde la mitad de la cancha.
La primera llegada celeste fue a través de Luis Torrico, pero en la segunda a los 21\', un cabezazo del paceño Leonel Reyes y el balón pegó en el palo del arco local.
La primera llegada al arco bolivarista del local fue mediante Leider Preciado, quien a los 29\' remató y la pelota pegó en el travesaño.
Dos minutos después, Montoya cobró un tiro libre, la barrera se abrió —en un garrafal error por corregir—, pero el guardameta Zayas retuvo el balón.
A los 44\', Gutiérrez envió un bombazo al arco colombiano, el balón “dobló” el pecho del arquero Martínez y gol boliviano.
En el complemento, el partido tuvo un giro cambiante
A los 2\', los celestes otra vez sorprendieron con otro golazo, luego de una excelente triangulación. Gutiérrez arrancó por la izquierda, cedió a Pachi, quien ingresó al área, retrasó al medio al otro costado, Menacho recibió solo, paró el balón y remató cruzado y adentro.
Cuando se presumió que los paceños iban a manejar el partido, Santa Fe dio muestras que no estaba muerto y reaccionó. Luis Yánez fue la figura desequilibrante, porque por la izquierda enloqueció a la zaga celeste. El atacante colombiano encaró en el área rival, el zaguero argentino Aldo Mores fue al cruce y el árbitro peruano Manuel Garay sancionó penal.
Preciado, con remate a media altura y colocado, descontó a los 8\'. Sin embargo, 30 segundos después, una gran proyección de Carlos Hidaldo envió un centro, el balón fue rechazado a medias, Reyes dejó la marca de David Montoya, quien remató con violencia y empató el partido a los 8\'55´.
En el resto del partido, los locales atacaron con todo, pero encontraron en el arquero Zayas una muralla infranqueable.
Sobre el final, el árbitro Garay —de discreta actuación— expulsó a Carmelo Angulo y al colombiano Francisco Delgado.
Por su parte, el matutino La Prensa vio el encuentro de la siguiente manera:
Una valiosa igualdad
Bolívar tuvo en sus manos la gran opción de conseguir un triunfo en Bogotá anoche, pero en un minuto Independiente Santa Fe igualó y le quitó aquella posibilidad. Sin embargo, el empate (2-2) es valioso fuera de casa y le da chance de seguir caminando con tranquilidad en la Copa.
El equipo boliviano jugó bien. Un gran esfuerzo físico le permitió controlar al rival durante varios pasajes del partido, que en el balance fue vistoso por los goles y las emociones en los dos arcos.
Independiente fue el rival que se pensaba. Más entusiasmo y ganas que fuerza y contundencia. Sólo cuando se encontró con la paridad aceleró su ritmo, pero en la mayor parte del juego fue desprolijo, de pocas ideas y de pelotazos.
Bolívar no perdió la línea de fútbol que tiene a pesar de jugar en terreno ajeno. Marcó bien, salió jugando y tocó a ratos con precisión y jerarquía. Nunca se puso nervioso. Fue una de las virtudes que tuvo.
De entrada presionó y no dejó salir al local, que tardó mucho en ordenar su juego.
A los 21 minutos, un cabezazo de Leonel Reyes, tras centro de Limberg Gutiérrez, pegó en el palo y luego rechazó el arquero colombiano. Fue el primer toque de alerta “celeste”.
Después de la media hora Independiente recién enlazó sus líneas y quiso apretar. Lo hizo, pero sin llegada clara, salvo el remate de Leider Preciado que se desvió por el ángulo izquierdo del pórtico de Joel Zayas y la gran atajada del golero paraguayo ante un fuerte tiro libre de David Montoya.
Sobre el final del primer tiempo, a los 44’, Gutiérrez puso en ventaja a Bolívar. Tiro libre desde unos 25 metros. El “bombazo” de Limberg entró rosando el palo derecho de Enrique Martínez.
Y antes del pitazo final Luis Torrico se perdió otra ocasión. Remató al cuerpo del arquero que estaba adelantado.
En el complemento, una perfecta triangulación “celeste” terminó en el segundo gol cuando apenas se jugaban 3 minutos. Gutiérrez vio a Pachi, éste entró por izquierda y sacó pase retrasado para que Menacho anote.
El 0-2 pareció ser el inicio de una gran victoria, además holgada. Empero, el local emparejó.
A los 7’, el árbitro cobró penal por supuesta falta de Mores a Yanes. Preciado definió bien a los 8’. Y un minuto después, un despeje a medias de De Souza fue bien aprovechado por Montoya.
El 2-2 entusiasmó al local, que apretó el acelerador y arrinconó a Bolívar, pero la presión duró poco. La visita recuperó tranquilidad y toque, y se adueñó del balón.
Durante los últimos minutos, Zayas apagó el grito de gol colombiano hasta en tres ocasiones. Atajó todo.
En el cierre, Bolívar también casi sorprende a Martínez con un disparo de Óscar Sánchez que el golero rechazó.
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