El diálogo del LAB se abre; las FFAA vigilan los aeropuertos
Viernes, 31 / Mar / 2006
(La Paz - La Razón)
El Poder Ejecutivo reiteró que no nacionalizará el LAB, pero, con el apoyo de la Iglesia, actuará como mediador entre los trabajadores y la administración. La Policía y la FAB tuvieron que intervenir para frenar el caos en 4 ciudades.
Tras la jornada más difícil para el corto mandato de Evo Morales, debido a la caótica situación propiciada por los trabajadores del Lloyd Aéreo Boliviano (LAB) en cuatro aeropuertos del país, el Gobierno encomendó a las Fuerzas Armadas el resguardo de estas terminales aéreas e inició la mediación para acercar al sector en conflicto con la administración de la línea bandera nacional.
El problema se inició hace ocho días, luego de que el Tribunal Constitucional admitió un recurso de nulidad planteado en contra de la intervención al LAB que había dispuesto el Ejecutivo.
Los trabajadores de la aerolínea comenzaron a instalar piquetes de huelga de hambre primero en Cochabamba, luego en Santa Cruz, La Paz y Tarija y, desde ayer, en Sucre, para exigir la nacionalización del LAB.
Las medidas se radicalizaron con la
toma de los aeropuertos Jorge Wilstermann en el valle, Viru Viru en el oriente, Oriel Lea Plaza en Tarija y el bloqueo en la entrada del aeropuerto de El Alto.
Esta situación hizo que el Gobierno desplazara efectivos de la Policía y la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) en los aeropuertos, con el objetivo de dispersar a los manifestantes y garantizar la continuidad de las operaciones.
El movimiento en Cochabamba estuvo liderado por Óscar Olivera, que el año 2000 protagonizó la llamada guerra del agua.
El despliegue de las fuerzas del orden cayó mal a los sectores movilizados. Según la Agencia de Noticias Fides (ANF), Olivera sostuvo que el presidente Evo Morales, con este tipo de actitudes, lo único que hace es dar la espalda a su pueblo y utilizar la misma arma de la oligarquía para defender los intereses de los ´usurpadores´ del país.
A las 18.20, Morales ofreció una conferencia de prensa en la que reiteró que no dará curso a la exigencia de los trabajadores del LAB y de los movimientos sociales de Cochabamba. Dijo que quienes piden nacionalizar
el LAB, ´están pidiendo nacionalizar a la corrupción´.
´Los hechos producidos en los aeropuertos ayudan a destrozar al LAB, que tal vez tiene alguna solución. Pero no por este hecho, los aeropuertos de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz pueden perder la categoría internacional´, manifestó Morales.
En cambio, el Presidente ofreció mediar entre las partes en conflicto. Con este objetivo, el Jefe de Estado envió a Cochabamba a una comisión conformada por los ministros de Planificación del Desarrollo, Carlos Villegas, y de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, acompañados por el titular de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), Javier García, y el superintendente de Transportes, Wilson Villarroel.
En una entrevista con la red ATB, el vicepresidente Álvaro García Linera criticó las medidas asumidas por los empleados de la línea aérea. ´Estos paros, este tipo de medidas no ayudan en nada, y menos el pedido no revolucionario, el pedido conservador, retrógrado, actualmente, de que nacionalicemos 180 millones (de dólares) de deuda. Se nacionaliza
para beneficiar al pueblo, no se nacionaliza para colocarle una ley sobre sus espaldas´, enfatizó la autoridad.
Tras llegar a Cochabamba, la comisión enviada por el mandatario Morales se reunió con monseñor Tito Solari en el Arzobispado. El encuentro se desarrolló a puertas cerradas.
Luego, las autoridades se dirigieron al aeropuerto Jorge Wilstermann para tener un primer acercamiento con los trabajadores de la línea aérea.
El ministro Quintana señaló que las fuerzas del orden se mantendrán en los aeropuertos para garantizar las operaciones de las aerolíneas y la seguridad.
´Las Fuerzas Armadas, en la medida de las necesidades, van a tener que controlar. De hecho, constitucionalmente, le corresponde a la FAB ejercer control sobre los aeropuertos´, expresó.
Agregó que, como mediadores, escucharán las propuestas de los empleados y de la administración del LAB, y, sobre esa base, se tomará una determinación.
Hasta el cierre de esta edición (2.00 horas), la reunión de la comisión gubernamental con los trabajadores no había concluido.