San Lorenzo aprovechó las licencias que otorgó el rival en los primeros 21 minutos. La Academia jugó su mejor partido de la Copa, pero no le alcanzó para llegar a la final.
Qué bronca da perder así, jugando bien y haciendo temblar al rival. Pero hay que reconocer que los errores se pagan caro y Bolívar los cometió anoche frente a San Lorenzo, que ni corto ni perezoso los aprovechó para lograr la clasificación a la final de la Copa Sudamericana.
El 2-4 y la derrota quedan en segundo plano. La misma eliminación. Es que el equipo celeste demostró gran nivel futbolístico en este torneo. Así lo reconoció el mismo técnico azulgrana, Rubén Darío Insúa. Frente a Libertad de Paraguay y a Gimnasia y Esgrima, pese a grandes adversidades, ya había dejado su sello y era uno de los candidatos a llegar a la final y ganar el título.
Pero así como Bolívar se lució en La Paz y afuera con un juego veloz y atildado del medio campo hacia arriba, desnudó sus debilidades en la defensa.
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Los
celestes se lucieron del medio campo hacia arriba, pero no pudieron superar sus debilidades en defensa.
Ayer, atrás fue un flan. José Carlo Fernández y Martín Lígori dieron muchas ventajas. El nerviosismo se los comió vivos y su desesperación e inseguridad contagiaron a todos en esa zona.
Bolívar trató de compensar aquel déficit con el ataque y lo consiguió en gran parte del encuentro. Sin embargo, el gran esfuerzo en el medio y arriba no fue suficiente. No pudo alcanzarse en ningún momento el equilibrio necesario.
San Lorenzo rompió el sueño que con mucho sacrificio cuidaba Bolívar. Pero esta eliminación no dolió mucho. A pesar de los errores y la derrota, los celestes dieron pelea y a ratos jugaron mejor. El partido daba para el empate, y es que fue equilibrado en fuerzas y en oportunidades.
Los primeros 21 minutos fueron una pesadilla. No porque San Lorenzo atacaba, sino por los gruesos errores que cometía Bolívar atrás. A los 7' un tiro libre de Leandro
Romagnoli cayó en el área chica de Bolívar. Fernández no rechazó el balón. Lígori lo perjudicó y José Chatruc anotó.
Dos minutos después llegó el segundo del local. Otra vez tiro libre y otra vez Romagnoli en el centro. La pelota entró como cuchillo caliente al área, Fernández no pudo contener y el rebote lo aprovechó Pablo Michelini.
Sin mucho esfuerzo, porque no se sentía un dominio del local, llegó el tercero. Otro centro desubicó a Lígori, que peinó atrás, Alberto Acosta pasó a Rodrigo Astudillo y éste convirtió.
El 3-0, inmerecido, dejó tranquilo a San Lorenzo que ni mejoró ni empeoró su producción.
A pesar de la abultada diferencia, Bolívar no perdió su línea de juego y apretó al rival. Antes del descanso le puso emoción al cotejo. A los 34' Joaquín Botero anotó tras un tiro libre medido de Luis Gatty Ribeiro.
Y un minuto después, Gonzalo Galindo, pifiando el balón, venció a Sebastián Saja.
Se pararon los cabellos de San Lorenzo. De susto, de respeto
y hasta de admiración. Su clara victoria de minutos atrás se convertía en una endeble ventaja.
En el segundo tiempo, todo lo hizo mejor Bolívar. Mereció el empate y también la clasificación. Pero a los 35', Carlos Cardone, al estilo Ribeiro, dejó parado a Lígori y sirvió en bandeja el balón a Astudillo, que volvió a convertir. Ese gol cerró el capítulo celeste en la Copa. Truncó el sueño de llegar a la añorada final.
Los celestes en Argentina
Copa Libertadores • Bolívar jugó seis veces en Argentina. El 67 perdió 0-2 con River Plate. El 70 volvió a encontrarse con River. Cayó 0-1. El mismo año, Boca le ganó 2-0. El 88, Newell's le ganó 1-0 en segunda fase. El 91 igualó 0-0 con Boca y cayó 0-2 ante River.
Copa Sudamericana • Le tocó ir a Argentina dos veces. Jugó el 30 de octubre de este año con Gimnasia y Esgrima. Perdió 0-2, pero igual se clasificó a las semifinales. En esta instancia, ayer, la Academia enfrentó a San Lorenzo, que ganó 4-2 y pasó a la final.