La profesora argentina enseña tango de salón. El ocho para adelante, el ocho para atrás, el sanguchito y el ocho milonguero están en programa. Los alumnos no necesitan tener práctica previa y ni siquiera pareja.
El tango entra por el corazón y sale por los pies. Así define al baile del dos por cuatro la profesora argentina Rosana Valdez. Y está dispuesta a demostrarlo, en cinco días de clases a quienes acudan, desde este lunes, al gimnasio-estudio Atsu (Av. Saavedra Nº 1963, entre Díaz Romero y Villalobos).
En aras del tango de salón, sumando aficionados aquí y allá, Valdez ha recorrido varios kilómetros
desde que inició el periplo el 30 de diciembre del 2001. Luego de recorrer casi toda la Argentina, su país, la maestra ha visitado Chile por tres meses y ahora está en Bolivia. Ya dictó clases en Santa Cruz y Cochabamba, toca el turno a La Paz.
"Hay gente que de sólo mirar cree que el tango es muy difícil. 'No voy a aprender', dicen. Yo les respondo: 'Vengan'".
Para aprender con Rosana Valdez no es preciso haber siquiera intentado bailar alguna vez. Tampoco se requiere de pareja, pues las primeras nociones se transmiten de manera individual. Ya habrá tiempo de encontrar el cuerpo complementario. La edad
tampoco es límite. Hasta ahora, la profesora ha tenido alumnos entre los 14 y 89 años.
Lo que debe quedar claro es que las clases son de tango de salón, no del de fantasía o exhibición que realmente es complicado. "Este es la Z del abecedario y nosotros vamos a dar los primeros pasos". Lo que implica nociones de postura, equilibrio, cambio de peso y pivoteo. Caminata, ritmo y las figuras del ocho adelante, otro atrás, sanguchito, ocho milonguero o cortado, medio giro y ganchos.
"El tango es machista. La mujer se deja llevar. Ella representa la delicadeza, la sutileza y la intuición. El hombre es la decisión,
la precisión y la fuerza".
Rosana Valdez dice que empezó a nutrirse de tango cuando siendo una niña, cada domingo su abuelo la sentaba en sus rodillas y escuchaba música. Su papá canta, así que ya en su juventud comenzó a indagar en el ritmo y el 95 tomó clases con maestros como Miguel Angel Soto, Moria Godoy o Laura Bombandieri, entre otros. Su tango favorito es Por una cabeza y el intérprete, Oswaldo Pugliese.
Las inscripciones se reciben hoy y mañana por teléfono, en el 2223502. El lunes se puede acudir directamente al gimnasio. Las clases se pasarán de 20.00 a 22.00. El costo es de 20 dólares.