Que truene la tamborita y la banda, bienvenido carnaval
Carnaval 2003 - Sábado, 01 / Mar / 2003
(El Nuevo Día)
Hoy miles de cruceños dejarán a un lado sus problemas y preocupaciones para vivir con intensidad el carnaval, una de las fiestas más esperadas del año.
Más de 80 comparsas ya se han inscrito para participar del Corso carnavalero que arrancará a las 18:00 con el paso de los grupos folklóricos, seguido por los “Tauras” y otras comparsas tradicionales. Inmediatamente -a las 20:00- el público podrá apreciar a la soberana del carnaval, Cecilia I, acompañada de los Mamarrachos, la comparsa coronadora.
Hasta anoche, en el taller de
Guido Bravo, ubicado en el Parque Industrial, un grupo de trabajadores continuaba armando el carro alegórico de la Reina, el cual representará a El Dorado.
El tráfico vehicular en toda la ruta del corso y calles aledañas será interrumpido desde temprano.
Unos 400 policías -sin contar a los efectivos de Tránsito- participarán en el control de la entrada carnavalera, algunos vestirán el uniforme verdeolivo, pero otros estarán de civiles; mientras que en los tres días de mojazón, lo harán 1.500 policías. A ello se sumarán 200
gendarmes municipales.
Anoche, el alcalde Roberto Fernández junto a otras autoridades municipales, realizaron una inspección a la ruta del corso, a fin de ver el funcionamiento de las luminarias, el estado de las graderías, sobre todo las de madera, entre otros.
Horas antes, las microempresas que compraron espacio en el recorrido del corso para instalar graderías y sillas, trabajaban arduamente en el armado de las mismas. Funcionarios de la Intendencia estuvieron durante toda la mañana supervisando la instalación de las mismas.
Para los asientos, no se permitió la utilización de maderas con dimensiones menores a 30 centímetros de ancho por 1,5 pulgadas de grosor. También se exigió el uso de maderas resistentes para los soportes, y alambres inoxidables para amarrar y asegurar las maderas.
En la Oficialía Mayor de Desarrollo Económico y Medioambiente, en la mañana, muchas comparsas se apersonaron para pagar la patente. Por la tarde, las colas fueron largas, pues los dueños de garajes que servirán como casas de espera, también hicieron lo propio.