2 de marzo, 2006

El inicio de la Cuaresma llena los templos
(El Nuevo Día - La Razón)



Llegó el tiempo de reflexión y conversión en las familias católicas. Con el Miércoles de Ceniza se inicia la Cuaresma, camino a la pasión, muerte y resurección de Cristo.

Luego de la fiesta de los tres días de Carnaval, los templos cruceños se llenaron de feligreses para recibir la señal de la cruz en la frente y recordar su condición de pecador que necesita arrepentimiento y conversión. En éstos 40 días que dura la Cuaresma los feligreses están llamados a una conversión interior, mediante la oración, el ayuno, la penitencia y la limosna o caridad. Es así que algunos católicos iniciarán desde éste viernes el ayuno, otros rememorarán el vía crucis de Jesucristo, es decir, su camino por el calvario.

Los cuarenta días concluirán el Jueves Santo (13 de abril) cuando se realice la celebración simbólica de la última cena y la eucaristía. Asimismo, algunas iglesias dramatizarán la entrada de Jesucristo a Jerusalén el Domingo de Ramos (9 de abril).

La Iglesia llama a cumplir con los días de penitencia

El miércoles de ceniza es el día señalado por la Iglesia para marcar el inicio de la cuaresma, que son 40 días y asocian al mundo católico a un clima de penitencia, conversión y renovación.
Según el padre Renzo Sessolo, párroco del colegio Don Bosco, las palabras más utilizadas en la liturgia en estos días son el ayuno, buenas obras y oración, que ayuden a purificar al hombre y transformarlo interiormente.

“No es necesario hacer ayuno todos los días, pero sí los viernes, sobre todo el último, privándonos de la carne y otros alimentos. Un ayuno verdadero consistirá en agua y pan”, dice. Agrega que cuando se habla de ayuno, no sólo se refiere a la privación de alimentos materiales, sino también a la de ciertas satisfacciones del cuerpo como el juzgar, hablar malas palabras, condenar y otras cosas.

“Este miércoles se inició la etapa de conversión interior”. Es una cuaresma asociada a los 40 días que Jesús pasó en el desierto haciendo penitencia, ayuno y privándose de la vida ordinaria.

También tiene que ver con los 40 días que pasó Moisés en el monte Sinaí antes de recibir las tablas con los 10 mandamientos de Dios. Se recuerda además los 40 años que el pueblo de Israel pasó en el desierto purificándose, experimentando el hambre y la sed con un Dios cercano que procuraba lo necesario en esta profesía hacia la tierra prometida.

“La iglesia ha establecido este día después del Carnaval, quizá como reparación de todas las faltas cometidas a lo largo de este tiempo, pero también es parte de la tradición, no es que sea directamente para reparar pecados, pero sí para prepararnos para la Pascua”, dice Sessolo.

Después del miércoles de ceniza, se celebra el domingo de tentaciones. Representa a Jesús viviendo en el desierto con hambre y sed, además de todas las dificultades que una persona experimenta durante un ayuno.

“Jesús nos enseña esto para mostrarnos que es necesario mortificar nuestro cuerpo, el cuerpo nunca se cansa de buscar sus satisfacciones, los ojos no se cansan de ver, la gula es incontrolable, la sexualidad desordenada.Todo esto manifiesta que el hombre es víctima de su cuerpo, por eso el ayuno ayuda a controlar y mortificar para purificar al hombre de sus pecados y acercarlo a Dios”, comenta.

Luego de los 40 días empieza la Semana Santa, seguida por la Pascua, que es la fiesta cumbre.

A su turno el rector de la catedral, Pedro Escobar, llamó a los bolivianos a encontrarse con Dios y consigo mismos, a descubrir sus dificultades y corregirlas mediante la oración, meditación y arrepentimiento.

La conversión es la resurrección de un ser malo por uno bueno, un hombre nuevo.

“El tiempo de cuaresma es para darnos cuenta de que hay un solo Dios. Debemos orar, ayudar al prójimo, hacer justicia, obras serviles para eliminar la soberbia”, dice Escobar.

Aclara que el ayuno no puede ser seguido por niños ni ancianos ni personas que viven en abstinencia, debido a la pobreza.

Ayuno, limosna y oración

Benedicto XVI dedicó la catequesis de la audiencia general de ayer, miércoles de ceniza, celebrada en la plaza de San Pedro, al tiempo litúrgico de la cuaresma. Dijo que es “el itinerario que nos llevará al Triduo pascual, memoria de la pasión, muerte y resurrección del Señor y corazón del misterio de nuestra salvación”, señala la agencia oficial del Vaticano.

Los 40 días de la cuaresma poseen, explicó el Santo Padre, una “indudable fuerza evocadora” ya que recuerdan muchos de los acontecimientos que jalonaron la vida del Antiguo Israel, como “los 40 días del Diluvio Universal que acabaron con la alianza establecida entre Dios y Noé” o la permanencia de Moisés en el Sinaí culminada con la entrega de las Tablas de la Ley”.

“Este período —agregó— nos invita sobre todo a revivir con Jesús los 40 días que transcurrió en el desierto, orando y ayunando antes de emprender su misión pública. También nosotros emprendemos un camino de reflexión y oración con todos los cristianos del mundo (...) En todas las parroquias se realiza un gesto austero y simbólico: la imposición de la ceniza”.


 


Correspondencia, sugerencias e informaciones a:
prensabolivia@interlatin.com
Fax : (591-2) 242 7158

Especial desarrollado por el equipo de Bolivia.com
Envíe sus comentarios a: prensabolivia@interlatin.com
2006© Todos los derechos reservados