Un Tigre sin garra no hace daño a nadie (La Paz - La Prensa)
Un equipo sin gol no gana y The Strongest fue eso anoche. Y no sólo eso, a esa deficiencia se sumó la mala suerte y el infortunio, porque en el minuto 90 Unión Española consiguió el triunfo con un toque fino de Héctor Tapia, que dejó al equipo boliviano prácticamente eliminado con anticipación de la Copa Libertadores de América.
No pareció ser un partido copero porque el nivel futbolístico fue muy pobre. Ninguno sobresalió. Y con tantos errores e imprecisiones, lejos y cerca del arco rival, el que se llevó la flor en ineficacia fue el local.
El cuadro chileno tuvo sus motivos para no arriesgar. Marcó y sólo fue hacia adelante en el contragolpe.
En tanto, el “Tigre”, que hasta careció de garra, no tuvo ideas, tampoco fuerza y menos rapidez para abrirse camino al gol. Abusó mucho del pelotazo, un argumento que generalmente no tiene buen destino.
Sobre el final, cuando el juego cansino se volvió un poco movedizo y el local se fue al frente casi a tropezones, se agigantó la figura del golero chileno. Julio Gaona fue una muralla infranqueable. Por lo menos tres remates con destino de red murieron en sus manos para apagar el grito gol.
Cero a la izquierda
El equipo de Sergio Óscar Luna estuvo apagado en ideas desde el inicio y fue lento en su juego ofensivo.
Julio César Baldivieso movió bien los hilos y proyectó centros medidos en los primeros pasajes, pero ni Líder Paz ni Diego Cabrera recibían bien la pelota para definir, o cuando lo hacían pifiaban en el remate. Y eso que la defensa chilena fue un flan durante ese periodo.
Cabrera remató dos veces pero el balón salió desviado. A los 28 minutos Baldivieso tuvo la más clara opción del primer tiempo. Tras un rebote quedó solo frente al arco y en lugar de colocar envió el balón al cielo.
El rival no hizo nada arriba en la primera etapa. Sólo un remate de Joel Reyes inquietó la valla de Éver Caballero, quien fue un espectador más.
En el complemento el partido se apuró un poco. Española impuso un ritmo más rápido y mostró atisbos de ambición, pero casi media hora se jugó lejos de los arcos.
Durante el último cuarto de hora, The Strongest tuvo tres ocasiones claras de gol. A los 32’, Paz remató de zurda y Gaona despejó. El mismo Líder probó de lejos a los 39’ y el balón volvió a morir en la mano derecha del golero y en el rebote Cabrera volvió a desperdiciar. A los 41’, Coelho cabeceó cerca del arco, abajo, el balón venció a Gaona, pero no entró, pasó raspando el segundo palo.
Ya en el minuto final, Caballero sacó mal un balón y Tapia aprovechó la desesperación “atigrada”. Corrió por izquierda y remató cruzado, bajo y convirtió.
El festejo fue chileno, pero ni siquiera Española debió pensar en que iba a ganar. La derrota fue un castigo a un The Strongest que ya tiene a un grupo de jugadores cansados.
La otra mirada
PURO CENTRITO
El principal recurso “atigrado” fue tirar centros al área chilena casi siempre sin sentido. En la primera mitad hubo una repetición exagerada de ese tipo de jugadas, lo que evidenció la carencia de ideas para tratar de penetrar la defensa visitante de una manera más imaginativa. Los chilenos —agradecidos— se cansaron de rechazar los balones aéreos.
AL MEJOR CAZADOR...
Julio César Baldivieso se perdió la oportunidad más clara de gol al mandar el balón muy por encima del travesaño cuando tenía el arco a su disposición y con Gaona completamente vencido. El “10” se agarró la cabeza porque no lo podía creer. Ahí comenzó su peor partido en filas “atigradas”. De no haber errado esa jugada, a los 28 minutos del primer tiempo, la historia para el “Tigre” podía haber sido otra.
FALTA DE GOL
The Strongest llegó varias veces al área contraria y con opciones de anotar. Unas veces se topó con la buena tarea del arquero Gaona, quien fue la figura del cotejo; pero otras fueron errores propios de definición, pues volvió a carecer de gol y de nada le sirvió dominar casi todo el partido.
En el minuto 41 del segundo tiempo, Paz mandó un centro para Coelho, el brasileño pudo haber cabeceado directo al arco pero prefirió habilitar a Cabrera, quien llegó tarde al esférico. Fue otra situación desperdiciada.
UNIÓN ATACÓ POCO
Unión Española se dedicó a defender y no se crea que tuvo solidez. En realidad, dejó muchos espacios que The Strongest no aprovechó. En cambio, atacó muy poco, en el primer tiempo llegó a inquietar a Caballero una sola vez; en la segunda, sin cambiar su libreto, llegó más, perdonó unas tres veces, pero la última que tuvo la metió y consiguió los tres puntos que lo ponen en una inmejorable situación para buscar la clasificación a la tercera fase.
¿Y LOS CAMBIOS?
Sergio Luna hizo una especie de experimento al poner a Cardozo en reemplazo de Britos. Si el titular había estado bajo, el sustituto ni apareció. Algo de eso ocurrió con los otros dos cambios: ni Coelho fue solución en vez de Baldivieso, ni Flores aportó más que Gutiérrez, sino todo lo contrario. Mucha gente se quedó pensando qué quiso hacer el DT.
“¡BORRACHOS!”
La bronca del público al final del partido no se dejó esperar; la derrota caló hondo en los hinchas, que les gritaron de todo a los jugadores “atigrados” por la derrota. Pero lo que más se escuchó fue el grito de “borrachos”, en alusión al pasado reciente en el que varios futbolistas estuvieron involucrados en una denuncia por actos de indisciplina hecha por el ex director técnico Víctor Barrientos, a la cual el directorio hizo oídos sordos.