Bolívar tuvo que despedirse de la Copa en el minuto 91 (Bolivia.com)
Como aquel 4 de junio del 2000 cuando la selección empataba sin goles con Argentina en el Monumental para caer por 1-0 a poco del final, Bolívar no pudo aguantar anoche 4 minutos y fue superado por 2-1 frente a Estudiantes de La Plata de la Copa Libertadores.
La Academia rozó con la gloria, jugó un buen primer tiempo, pero no le alcanzó el resto físico en el segundo periodo, donde fue superado por el empuje de Estudiantes. El sabor de la frustración volvió a filas celestes, que habían perdido gran parte de sus opciones en La Paz cuando cayeron por 2-1 frente a Sporting Cristal.
El sueño y las buenas intenciones del técnico Carlos Aragonés quedaron en el camino.
Faltaron otra vez los cinco centavos y la eliminación fue dolorosa, porque la Academia, que ganaba 1-0, perdió al final. Algo similar le pasó en Colombia, cuando vencía por 2-0 a Santa Fe y terminó 2-2.
En los 90\', el elenco paceño empezó con gran actitud el primer tiempo y el juego que mostró hizo olvidar que era visitante.
Las salidas por las bandas con Carlos Camacho y Luis Torrico fueron la mejor arma. En el medio, un criterioso Carmelo Angulo fue el armador del juego, y Limberg Gutiérrez trató de inquietar con disparos. Estudiantes se vio sorprendido por Bolívar que a los 25\' abrió el marcador tras un pase de cabeza de Martín Menacho a Miguel Cuéllar, que anidó el balón en el pórtico rojiblanco.
Ni la lluvia y menos el fuerte viento que sopló en Quilmes debilitaron a Bolívar y su propuesta.
Los tricampeones de la Copa Libertadores deambularon, pero nunca renunciaron al ataque y sí tuvieron una virtud, fue su espíritu batallador y guerrero.
El empate para Estudiantes llegó a los 33\' tras una mala salida del golero Joel Zayas, que el artillero Mariano Pavone marcó de cabeza.
En el segundo tiempo, los rojiblancos pusieron contra la pared a la Academia, que dio la impresión de haber quemado todos sus cartuchos en los primeros 45\'. El árbitro brasileño Carlos Simon minó el ánimo al ser implacable con los jugadores bolivianos.
Los celestes nunca más salieron y quedaron a merced, hasta que a los 46\' llegó la estocada al corazón cuando Pavone remató en el área chica ante una cansada y agotada defensa.
Desde Quilmes
Lleno • El estadio Centenario estuvo repleto de aficionados marplatenses, quienes se trasladaron desde su ciudad hasta Buenos Aires. Al final estuvieron en silencio, pero despertaron con el gol de Pavone.
Temporal • Durante gran parte del primer tiempo el partido se jugó con una torrencial llovizna y vientos huracanados, que incluso perjudicaron la transmisión tanto radial como televisiva desde el estadio.
Localista • El árbitro brasileño Carlos Simon cumplió una pobre actuación. Fue bastante contemplativo con el local. No sancionó una mano en un tiro libre ni castigó la brusquedad de los locales.
Fuera • Los medios locales comentaron que cerca a un millar de personas quedaron fuera del estadio, porque no alcanzaron a comprar las entradas. El estadio Centenario quedó lleno en sus diferentes sectores.
Al toque
Cerca a dos centenares de bolivianos alentaron
Desde una de las rectas del estadio Centenario, cerca a dos centenares de bolivianos, residentes en Buenos Aires, alentaron al plantel nacional con banderas bolivianas y también con las casacas de Bolívar. Al igual que los argentinos, los aficionados nacionales estuvieron de pie y alentaron al equipo nacional. Celebraron el gol que anotó Miguel Ángel Cuéllar. Al final terminó y se retiró en silencio, luego de que vino el gol de Estudiantes.
La cancha de Estudiantes suspendida por seguridad
¿Por qué Estudiantes jugó en el estadio Centenario, de Quilmes? Resulta que la Asociación del Fútbol Argentino, por motivos de seguridad, sugirió que Estudiantes elija otro escenario para jugar. Ni el estadio de los albirrojos y tampoco El Bosque, propiedad de Gimnasia y Esgrima de La Plata, cuentan con cámaras de televisión que permitan ejercer un fuerte control sobre los aficionados. La directiva de Estudiantes protestó por cambiar de estadio.
Sánchez y Calderón se encararon mutuamente
Ambos fueron compañeros en Independiente de Avellaneda en 1997, anoche se reencontraron y debido a los momentos complicados del partido, Óscar Sánchez y el argentino José Luis Calderón se enfrascaron en una ácida discusión, incluso hubo un amago de pelea.
El capitán bolivarista jugó un excelente partido, impuso su experiencia, pero al final terminó fundido, al igual que el resto de sus compañeros.