Los animales mostraron una gran calidad en ganancia de peso y precocidad. Sausalito, Nelorí, Benasal y K-Oro arrasaron con las premiaciones.
Animales jóvenes con más de 1.200 kilos de peso como “Preto” de la cabaña Sausalito, que a sus 35 meses de edad ya es el Gran Campeón Nelore Mocho, demuestran la calidad que ha alcanzado la genética boliviana y el esfuerzo y decisión
de los ganaderos de querer estar entre los mejores del mundo.
“El mejoramiento genético que tenemos en Bolivia está compitiendo a nivel mundial y está a ese nivel. Hemos avanzado muchísimo y una prueba es que toros bolivianos han sido grandes campeones en ferias internacionales y están vendiendo su semen al exterior, lo que demuestra que la gente confía en
la calidad de los animales bolivianos”, señaló el doctor José Luis Sciaroni de Asocebú.
Al igual que “Preto”, unos 30 animales de las diferentes razas índicas y europeas fueron premiados en el marco de la Feria. Las cabañas Sausalito, Nelorí, Benasal y K-Oro arrasaron con las premiaciones en sus respectivas categorías.
En la raza Limonsin la cabaña K de Oro de
Wálter Kuljis sacó la Gran Campeona “Helga” y tres reservados campeones; Benasal de Wálter Roda hizo lo propio en la raza Simental; mientras que la Cabaña Sausalito de Oswaldo Monasterio y Nelorí de Luis Saavedra Bruno, sacaron los grandes campeones en Nelore Mocho y Nelore Astado respectivamente. Un gran número de personas se concentraron en el corro para apreciarlos.