Coral Nova invita a escuchar obras de dos países

Jueves, 23 / May / 2002
 
(La Paz - La Razón)
Bolivia.com
Dos conciertos ofrece el elenco dirigido por Ramiro Soriano para celebrar su 30 aniversario. Lo contemporáneo y lo popular se encuentran hoy y mañana.

Coral Nova cumple 30 años. La fecha se celebra con dos conciertos de música contemporánea boliviana y del repertorio popular brasileño.

El grupo dirigido por Ramiro Soriano Arce privilegia en su repertorio las obras nacionales antiguas y de compositores de hoy.

Esta vez, el elenco va a interpretar obras de jóvenes creadores bolivianos como son Nicolás Suárez, Franz Terceros, Carlos Alborta, Claudia Prudencio y el propio Ramiro Soriano. Y de los brasileños Kleiton Jamil, Chico Buarque, Baden Powell, Vinicius de Moraes, Antonio Carlos Jobim, Fernando Luis, Gilvan Rocha, Alcir Pires y Luiz Vieira.

El programa de las dos veladas abrirá con Vira Virou de Jamil (arreglos de Zé Pe dro Boessio), Preciso amor de Prudencio (Héctor Cossío Salinas), Vocé vai me seguir de Chico Buarque (Regina Lu cato), Vértigo verde de Soriano (Armando Soriano Badani), Apelo de Vinicius y Powell (Tom-K) y Berimbau de Vinicius y Powell (A. Texeira), Aquella mirada de Alborta (Miguel Hernández) y A valsa dos clowns de Buarque y Lobo (André Vidal).

Luego del intermedio se escucharán tres piezas para coro mixto de Nicolás Suárez: Mar imaginario (Álvaro Diez Astete), Verbos (Nicómedes Suárez) y D (N. Suárez). También Tema de amor de Gabriela de Jobim (Roberto de Lima Rodrigues); Prece ao vento de Fernando Luis, Gilvan Rocha y Alcir Pires (Armando Arsan); tres piezas para coro de Franz Terceros (R. Vela): Machu Picchu, En la Selva del Beni y Chichen Itzá; Luiza de Jobim (Eduardo D. Carvalho), y Preludio pra ninar gente grande de Vieira (Eduardo Cruz Navega).

Coral Nova fue fundada en 1972 por Julio Barragán. Su objetivo, que se fue confirmando con el tiempo, es la difusión de la música boliviana privilegiando los arreglos corales de música folclórica, colonial y contemporánea. Su trabajo ha sido fundamental para la difusión del patrimonio de los archivos coloniales que están en Sucre y en las antiguas Misiones Jesuíticas. Desde 1995, esta última se ha enriquecido gracias a las investigaciones del musicólogo Piotr Nawrot, director artístico del Festival de Música Barroca y Renacentista Americana Chiquitos Misional.

Entre otras grabaciones destacan los cinco discos compacto con el patrimonio misional, uno de ellos con el sello francés K617 Caminos del Barroco.

Iglesia de la exaltación • Obrajes. Hoy y mañana a las 20.15 (puntual). Entrada Bs 20 y, para estudiantes con carnet, Bs 5.


Comentario

Mabel franco o.
Periodista

Por favor, que baje el telón

La improvisación difícilmente —salvo excepciones— logra tener buenos resultados. La prueba —no precisamente de la excepción— está en escena ahora en el Teatro Municipal bajo el título de Marina, un intento de zarzuela.

Lo que salta a la vista es la falta total de un puestista. Porque una zarzuela no es sólo tocar y cantar, sino hay que actuar y convencer al público de que la bella es la bella, de que el galán es el galán y de que entre ellos se interpone una barrera que hay que derribar.

Que la cosa va mal se ve desde que se alza el telón: la obertura, con una trompeta desafinada, deja ante los ojos del espectador a un tumulto que no hace nada. De pronto, la masa canta y confirma que la cosa va de mal en peor.

Los solistas no ayudan a salvar lo que ya es evidente catástrofe. A la soprano Elisabeta Vorojeikina no sólo no se la escucha gran parte del tiempo —cuando sí se aprecia una bonita voz—, sino que no se le entiende una palabra. Y la zarzuela está en español. Lo que no ocurre con el bajo Gerardo Arteaga y el tenor Mauricio Clavijo, salvo que este último no está a la altura de ser solista pues, para desesperación del público, pierde la voz y parece a punto de sucumbir, y no de amor.

Luces, cero. Movimiento escénico, cero. Proporción, cero (el pretendiente de Marina es bajito y de paso la cantante lleva tacones altos). El público dejó la sala antes de la primera pausa. Eso debe decirle todo a la Sociedad Filarmónica, a Gonzalo Mujica, a Víctor Valda, a Mabel Rivera, etc.
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