|
Sandy,
con la s de símbolo
Escriben:
Fernando Cabezas y Juan Manuel Miranda.
La
carrera de Marco Antonio comenzó al revés. No necesitó
encumbrarse en un equipo local para vestir una casaca en el exterior.
El joven defensor, antes de pensarlo, ya hacía sus maletas
para irse a Paraguay. Era una beca para aprender el abc del fútbol.
Eran pocos meses y no arriesgaba nada. Había buena pasta,
pero la vida del futbolista no es fácil, requiere mucho sacrificio
y esta oportunidad de probarse en un fútbol tan exigente
como el paraguayo... saber si el fútbol era su verdadera
vocación, llegaba como una bendición del cielo.
Pasó
lo de Paraguay y volvió al país. Bolívar había
obtenido un buen reporte y los ojos de don Mario Mercado ya se habían
posado en él. Mercado sabía que Sandy tenía
un gran futuro y quería ligarlo al futuro del Bolívar.
Nunca fue suplente y de la mano de sus mayores: Borja, Soria, Ferrufino,
Salinas, Barrero llegó a la selección.
Mucha
agua paso bajo el puente. Hoy Marco Antonio Sandy es un referente
del fútbol boliviano. Su larga trayectoria y su creciente
calvicie confunden a quienes lo ven como a un veterano, cuando en
la realidad tiene fuerza para rato y cuando el adios ni se le cruzó
por la mente.
Desde
el año 2000 es el capitán del equipo. Es el más
antiguo del equipo y tiene la gloria de llevar en su pecho los galardones
de cinco títulos y tres subcampeonatos.
Líder
dentro y fuera de la cancha, el zaguero Marcos Sandy se ha ganado
el respeto y el aprecio de sus compañeros de equipo. Tras
partir al exterior por tres periodos cortos en el que se vinculó
a equipos como Valladolid de España, Gimnasia y Esgrima de
Jujuy y Tampicos de México; el eficiente defensa cochabambino
retornó a su casa para sacar nuevamente campeón a
Bolívar.
Declarado
hincha de Aurora y de Bolívar, Sandy es, ni duda cabe, el
jugador símbolo del plantel que logró una nueva clasificación
a la Copa Libertadores, torneo que para el futbolista no es nada
desconocido ya que disputó 51 cotejos en esta cita continental.
La
alegría de jugar en Bolívar
Para
Marcos Sandy ser el capitán de Bolívar no sólo
es una responsabilidad, sino también un honor puesto que,
a decir de él, representa al equipo más popular de
Bolivia y al que más logros ha obtenido "en todo sentido".
"Ha
sido siempre una alegría jugar en Bolívar y haber
tenido tantas oportunidades para terminar un campeonato con un título.
Es un orgullo pertenecer a esta institución", afirma.
Como
capitán, esta es la tercera oportunidad en la que Sandy levanta
una copa de campeón. Hace un año levantó el
trofeo en la ciudad de Cochabamba ante Oriente Petrolero y en 1996
lo hizo en el propio estadio de Tembladerani ante The Strongest
después de que recibió la capitanía en el campo
ante la salida de Carlos Borja.
"Todas
las finales son especiales porque consigues algo que anhelas durante
todo el torneo", acota al momento de solicitarle que recuerde
una de las finales que disputó.
El
apodo de "Toro"
El
popular "Toro" Sandy reconoce que no le enfada haber sido
bautizado con ese apodo ya que sabe que es una forma de reconocer
su estilo de juego dentro del campo, además que sus compañeros
lo llaman así por el cariño que le tienen.
"No
me acuerdo cuando recibí ese apodo. Creo que fue antes de
las eliminatorias del 93 y siempre uno acepta las cosas cuando vienen
de buena forma, con buenas intenciones".
La
despedida
Marcos
Sandy no sabe todavía cuando se retirará del fútbol
ya que aún disfruta de correr dentro de la cancha y enfrentar
desafíos dentro del fútbol.
Asegura
que sólo Dios marcará el momento de tomar la decisión,
pero por ahora siente que puede aportar muchas cosas a su club.
"Le
doy gracias a Dios por la oportunidad que me da de hacer lo que
me encanta. Cuando tenemos un poco de descanso podemos estar tranquilos
hasta tras días, pero después el mismo cuerpo te pide
entrenar y hacer lo que te gusta, que es correr dentro del campo
de juego. Es una pasión que no la podemos dejar de lado".
Tras
levantar la Copa del Torneo Apertura, Sandy tiene un nuevo anhelo:
Alcanzar el título de la temporada 2002, lauro que le es
esquivo al plantel desde el año 1997, oportunidad en la que
salieron campeones por última vez.
|