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Las
claves de Soria fueron fundamentales para el éxito celeste
Escriben:
Fernando Cabezas y Juan Manuel Miranda.
Que
se vaya Soria!!, era el mensaje de la hinchada que bajaba a gritos
desde la tribuna. Se había roto el encanto en la relación
entre Vladimir, el mimado y tantas veces capitán celeste
con los fanáticos. Era el tiempo de los sinsabores. Los bolivaristas
no querían... no tenían por qué asimilar el
fracaso de la Copa Libertadores de América. Se había
armado un equipo que invitaba para soñar "mínimo
llegamos a la final" pronosticaban los hinchas.
En
ese tiempo, El Presidente de Bolívar, Mauro Cuéllar
mostró toda la sapiencia acumulada en años. "Vladimir
no se va", dijo en tono tajante y Soria continuó trabajando
y tras el respaldo fueron llegando los resultados. Recuperar el
idilio con la tribuna sería cosa de tiempo.
El nuevo esquema
Para
salir campeón, Bolívar echó mano de un compendio
de jugadores de experiencia que tuvieron la oportunidad de jugar
juntos en la selección nacional.
El
adiestrador Vladimir Soria dijo en más de una oportunidad
que contar con tres zagueros como Lígori, Sánchez
y Sandy es un factor que no puede desaprovechar.
Por
esa razón su sistema táctico cambió. Del tradicional
sistema 4-4-2 con el que el cuadro jugó el año pasado,
el estratega celeste cambió su esquema a un 3-5-2.
En
este esquema los volantes laterales desempeñan una función
preponderante ya que despliegan un juego más ofensivo que
defensivo.
"Jugamos
con tres defensores que son Sandy, Sánchez y Ligori y damos
mucha libertad a Percy y Gatti, que son jugadores más de
ataque que de defensa", explica Soria.
La
clave del éxito
Ciertamente,
la opción de contar con dos volantes como Colque y Ribeiro
le permite a Bolívar tener mucha más fuerza en la
llegada por las bandas. Soria, conocedor de la habilidad y proyección
ofensiva de ambos jugadores, estructuró la base del ataque
en el juego por las puntas.
"Aprovechamos
mucho la salida de los volantes laterales, lo que nos permite llegar
con más facilidad al área rival, especialmente con
defensas que se agrupan mucho y no se pueden abrir. Por eso, la
mayoría de los goles que hemos hecho siempre han sido por
ese sector, con centros precisos y la llegada de los volantes y
los delanteros", señala.
En
ese marco, tanto Gatti como Colque han contribuido en gran medida
a la prosecución de los goles en Bolívar, ya que han
servido innumerables centros y pases gol para sus compañeros.
Un
equipo se arma de atrás en adelante
Otro
pilar que coadyuvó a la conquista fue la experiencia de los
tres defensores centrales. Soria explica que plantó en la
defensa a Martín Lígori como libero y a Oscar Sánchez
y Marco Sandy como stoppers, siendo Sánchez el jugador que
con mejor proyección ofensiva.
"Tenemos
tres jugadores de mucha experiencia que pueden ganar sin ningún
problema por arriba, tanto en defensa como en ataque. Por eso hemos
hecho muchos goles en ataque y a balón parado y nos han hecho
tan sólo un gol a balón parado que ha sido frente
a The Strongest después de un tiro de esquina".
Medio
sector y ataque
Al
margen de la seguridad en el juego aéreo y la certeza en
las jugadas a balón parado, Soria destaca la labor que cumplió
su medio campo con un enganche ofensivo como Pedro Guiberguis y
dos volantes "tapón" como Daner Pachi y Rubén
Tufiño, quienes mantuvieron regularidad en todo el torneo.
En
el ataque destacó a Joaquín Botero, quien fue secundado
con altibajos por Gonzalo Galindo, jugador que no es un delantero
neto. Sin embargo, ante la falta de variantes en el ataque, Soria
se vio obligado a colocar a Galindo en una posición poco
común para él.
Las
cualidades de la plantilla
Para
Vladimir Soria, el sumar 16 unidades en condición de visitante
es un logro que se fundamentó en la tarea que cumplieron
los volantes laterales y los delanteros.
"Tenemos
gente rápida adelante y los laterales supieron aprovechar
los espacios que nos dejaron los equipos locales. Esa es la diferencia,
por eso hemos conseguido muchos puntos de visitante ya que el equipo
local siempre sale a buscar el partido dejando claros en la defensa".
Pero
al margen de los puntos conseguidos fuera de La Paz, Bolívar
alcanzó el título gracias a que no dejó escapar
una sola unidad en condición de local.
A la
hora de hablar de las limitaciones, Soria reconoce que su equipo
a veces ataca con muchos hombres y deja espacios en la defensa,
lo que trajo más de un problema. "Alguna vez nos han
hecho goles, pero la virtud es que hemos hecho más goles
que el rival", señala.
Con
esa manera tranquila que tiene para hablar y los nervios de acero
que siempre muestra desde el campo de juego, el técnico cochabambino
está más que satisfecho con el plantel que tiene.
Al
margen de sistemas tácticos, Soria explica que la amistad
que tiene con sus dirigidos es un factor que le ha permitido cosechar
este nuevo éxito. "Algunas veces juego un picadito con
ellos, me gusta hablar con ellos y aconsejarles".
Ya
son dos los torneos que obtiene el novel entrenador, quien tiene
pensado terminar el año con Bolívar como campeón
nacional y emigrar al año al exterior para seguir un curso
de especialización.
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