Por: Redacción Cine • Bolivia.com

La espeluznante historia de Barbora Skrlová, la mujer que inspiró a La Huérfana

La película 'La Huérfana', cuenta la historia inspirada en el caso real de una mujer con trastornos mentales de la República Checa.

Actualización
La Huérfana contaba la historia de un matrimonio que decide adoptar a una niña de ocho años llamada Esther. Foto: Warner Bros
La Huérfana contaba la historia de un matrimonio que decide adoptar a una niña de ocho años llamada Esther. Foto: Warner Bros

La película 'La Huérfana', cuenta la historia inspirada en el caso real de una mujer con trastornos mentales de la República Checa.

En 2009 se estrenó una película de terror producida por Leonardo DiCaprio llamada 'La Huérfana'.

La película protagonizada por Vera Farmiga, la misma actriz de 'El conjuro', cuenta la historia basada en un matrimonio que toma la decisión de adoptar a una niña de ocho años de nombre Esther.

A medida que va trascurriendo la trama de la cinta, se descubre el secreto de la "niña": no era una menor de edad. La mujer de 33 años, sufría de una enfermedad llamada hipopituitarismo, lo que hacia lucirla como una pequeña niña.

Lo que muchos no saben es que este filme fue inspirado en el caso de una mujer con trastornos mentales de la República Checa en 2007, el aterrador caso de Barbora Skrlová.

¿Quién es Barbora?

La mujer nació en República Checa y sufría de la misma enfermedad que Esther, la protagonista de la película 'La Huérfana', lo que le permitía verse como una niña de 13 años. 

No se tenía mucha información de sus padres, ni sobre su infancia, solo se conocía sobre el encierro que tuvo Barbora en un centro psiquiátrico siendo tan solo una adolescente al mostrar rasgos de psicopáticos.

Skrlová era brillante y aprovechó su enfermedad para hacerse pasar por una menor de edad, engañando a personas para ser adoptada, y además manipulando a las autoridades para no ser arrestada y juzgada por sus engaños.

El aterrador caso de Kurim

Klara y Katherina Mauerová también nacieron en República Checa y en el seno de una familia de clase media. A pesar de los esfuerzos de sus padres, nunca tuvieron una niñez como la de los demás pues ambas sufrían de episodios esquizofrénicos.

Klara conoció a Barbora en la universidad mientras estudiaba pedagogía. Durante algunos días mantuvieron comunicación y se hicieron grandes amigas. La supuesta "niña" le aseguró que había escapado de un centro de menores por los malos tratos y que no tenía dónde ir, por lo que Klara decidió llevarla a su casa en Kurim.

Klara acababa de terminar un proceso de divorcio del padre de sus dos hijos (de entre 8 y 10 años) y le había pedido a su hermana Katherina irse a vivir con ella. Skrlová encantó tanto a las mujeres que decidieron "adoptarla" extraoficialmente.

Según el diario inglés Daily Mail, Barbora comenzó a sentir celos por la atención que recibían los niños por parte de Klara, así que decidió empezar hacer travesuras para inculpar a Jakub y Ondrej.

Las cosas empeoraron cuando la mujer de 33 años incitó a Klara y Katherina a unirse a una secta religiosa a la que ella pertenecía y que se denominada "El Movimiento Grial". Ésta era liderada por un ser conocido como "El Doctor", quien se comunicaba con sus fieles por mensajes de texto y les recomendaba que practicasen el canibalismo, la promiscuidad sexual y el incesto.

Desde pequeñas, las hermanas Mauerová aseguraban que sufrían de alucinaciones iguales a las de Juana de Arco y que estaban a la espera de una misión divina, lo que facilitó el trabajo de Barbora para hacerlas participes de la secta.

Además las convenció de meter a los dos hijos de Klara dentro de una jaula y torturarlos en el sótano.

Con el paso de los días, las torturas apenas iniciaban. Según relató uno de los menores de edad en el juicio, su madre, su tía y Barbora los golpeaban, los amordazaban, los bañaban con cubetas de agua fría, apagaban cigarros en ellos y los mantenían viviendo como animales y entre sus propios desechos.

Cuando los niños estaban a punto de morir, Skrlová, obsesionada con la historia de 'Hansel y Gretel', convenció a las hermanas de engordar a los niños para luego obligarlos a sacarse pedazos de carne, los que debían ser devorados por los infantes y por ellas, para cometer canibalismo.

"Su objetivo era hacer que los chicos siguieran ciegamente sus objetivos religiosos", señaló a Daily Mail la Fiscal del Estado, Zuzana Zamoravcova. Mientras que el juez Pavel Goth manifestó que la intención era crear personas con una voluntad completamente quebrada.

La manipulación de Barbora

Barbora había comprado un equipo de vigilancia usado para bebés recién nacidos y lo instaló en el sótano para vigilar a los menores mientras ella no estaba.

El problema es que sus vecinos habían comprado la misma tecnología y cuando intentaron usarla captaron por error la señal de la casa de las Mauerová. Impactados ante semejante escena dieron de aviso a las autoridades, quienes llegaron a investigar la denuncia.

Imagen real de la cámara de vigilancia del vecino. Foto: Twitter @CristianVelP
Imagen real de la cámara de vigilancia del vecino. Foto: Twitter @CristianVelP

Al entrar al sótano quedaron impresionados al encontrar a dos niños desnudos en una jaula acostados entre su propio excremento y una niña llorando desconsolada pidiendo ayuda.

Barbora se había hecho pasar por Anika y manifestó que había sido adoptada por Klara.

Los oficiales arrestaron a las hermanas y se llevaron a los niños a un hospital, donde uno de ellos falleció producto de las lesiones. En tanto, "Anika" se las arregló para escapar y desaparecer por completo

Durante el juicio, las mujeres reconocieron sus crímenes, pero aseguraron que fueron manipuladas por Barbora, quien también fue acusada por el niño que sobrevivió a los horrores causados por su madre y tía.

Arresto de Klara Mauerova. Foto: Twitter @CristianVelP
Arresto de Klara Mauerova. Foto: Twitter @CristianVelP

Una 'nueva vida' para Barbora

Tras escapar de República Checa, al parecer con ayuda de personas pertenecientes a dicha secta, Barbora viajó hasta Noruega, donde se hizo pasar por un adolescente de 14 años. Engordó varios kilos, se cortó el pelo y se hizo llamar Adam.

De nuevo encontró a una familia que se hizo cargo de ella, pero está vez fueron sus peculiaridades en la escuela lo que la delataron. Además, aseguraba que había escapado de casa porque no quería ser testigo en un juicio.

Profesores del colegio donde "estudiaba" intentaron contactar a las autoridades para saber más de ella, pero fue cuando "Adam" volvió a desaparecer. Por suerte la Policía Checa ya había enviado una orden de captura internacional contra Barbora, por lo que su imagen estaba en todas partes.

Poco después, fue encontrada y apresada en el norte de Noruega, siendo devuelta a su país natal, hasta donde llegó abrazando a un oso de peluche.

Klara fue condenada por sus crímenes a 12 años de prisión, Katherina a 10 años y Barbora a cinco años por ser autora intelectual de los hechos. Sklorvá apeló en 2011 y quedó en libertad, hoy se desconoce su paradero.