México,
país que siempre ha dejado una buena
imagen en sus participaciones en citas mundialistas
y que ahora asistirá por decimotercera
vez, un número tildado por muchos como
de mala suerte pero que para los aztecas será
el del destape.
Potencia
indiscutible de la CONCACAF, los mexicanos cuentan
con un buen historial que con el correr de los
años se está ampliando. Este país
siempre es considerado un rival de respeto e
incluso ha sido sede de varios Mundiales contando
con jugadores ilustres que son reconocidos por
todos, como el gran Hugo Sánchez, ídolo
máximo de ese país.
El
campeonato mexicano ha mejorado en gran medida
su nivel y eso se refleja en la plantilla con
la que cuenta su selección. En los últimos
años, los clubes de ese país también
han dado muestra de su calidad y ahora se codean
entre los grandes de América. Un ejemplo
claro es la última final de la Copa Libertadores
2001 donde el Cruz Azul cayó derrotado
en tanda de penales por Boca Juniors que se
coronó campeón.
Es
indudable que México se ha ganado un
respeto a nivel mundial ya que siempre ha sido
considerado un rival de respeto y que ha demostrado
que le puede jugar de igual a igual a cualquier
selección, su característica garra,
tesón y nunca dar un encuentro por perdido
le ha servido para ganarse un lugar en la historia.
Si
bien en la etapa de clasificación para
esta Copa, pasó por cierta etapa de malos
resultados que lo obligaron a pasar por tres
técnicos, con el último Javier
Aguirre, logró encontrar esa garra y
tenacidad combinada con buen fútbol que
siempre los caracterizan ganando un pase a Japón-Corea
y esperemos sea el año del destape para
los aztecas.
Palmares: