Actualización: Dom, 10 / Abr / 2016 5:19 pm
Domingo, 10 / Abr / 2016
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Inician visitas a la ruta turística del río Apere en Beni

Desde Puerto San Borja, en la provincia Moxos del departamento de Beni, se internaron el viernes los primeros visitantes hacia la ruta denominada Turismo Comunitario del río Apere.

Inician visitas a la ruta turística del río Apere en Beni

"Este es un proyecto atípico, realmente inédito. Se ha construido a tres manos, por iniciativa del Gobierno Nacional con apoyo de la Gobernación de Beni, de la empresa privada y con los comunarios", dijo el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, quien con un mapa explicó la travesía por las ocho comunidades.

Varios periodistas de varios medios de comunicación y redes televisivas de La Paz iniciaron la travesía por esas aguas para conocer un poco más de la amazonia boliviana.

Fue el ministro Quintana y otras autoridades locales quienes despidieron a los periodistas desde Puerto San Borja para dar realce al proyecto denominado "Turismo Comunitario" sobre el río Apere.

Los visitantes se dividieron en dos grupos. El primero para visitar Santa Rosa del Apere al sur y el otro para llegar a Mercedes del Apere al norte.

Se trata de un proyecto de turismo comunitario que nació por iniciativa del Ministro de la Presidencia. Está distribuido en ocho comunidades ribereñas, al norte: Puerto San Borja, Mercedes del Apere, San Pedro, Perú Río Apere y Desengaño.

Hacia el sur, la ruta que va hacia el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), constituida por las comunidades de San Miguel del Apere, Santa Rosa del Apere y San Antonio del Pallar.

El río Apere nace en las estribaciones del Tipnis, recorre todo el territorio indígena y desemboca en el río Mamoré. Discurre en dirección noreste con una longitud total de cerca de 500Km.

En todo este plan también trabajaron los presidentes del Tipnis y del Terrritorio Indígena Multiétnico (TIM) por donde atraviesa gran parte de esta nueva ruta turística.

El ministro informó, que las comunidades pusieron su mano de obra, pues los mismos habitantes construyeron las cabañas para el refugio de los visitantes, es decir,  desmontaron las áreas de turismo.

"Han construido los dormitorios, los comedores. No es un turismo con hotelería de tres, cuatro estrellas. Es una hotelería muy precaria, pero bonita y confortable", agregó.

Este es un proyecto que se lo ha hecho con el apoyo del proyecto Patujú, por eso se ha contratado mano de obra de los comunarios, a quienes se les pagó un salario mínimo para que construyan sus propias cabañas desde su punto de vista cultural.

ABI

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