Cultura Martes, 18 / Nov / 2003

La Batalla de Ingavi del 18 de noviembre de 1841

(La Paz - Bolivia.com)
(Edgar Gómez Maldonado para Opinión)

Parece que en el intrincado lenguaje de los homenajes, los bolivianos olvidamos o entreveramos citas y datos que hacen a la “Nacionalidad”. En un tiempo donde se discute si es más importante preservar la condición de país o cuidar “el mercado”, cabe una reflexión, sobre la actuación que tuvo José Ballivián. Español por todas partes, quien actuó como oficial en las tropas “Realistas” y que entendiendo la “Causa Patriota” forjó la Patria con la última invasión de Gamarra convertida en la única victoria militar de Bolivia en su ya larga historia nacional.

José Ballivián y Segurola
Honrando el lenguaje de la Patria: la Historia, es justo y necesario rememorar aquella épica batalla, digna del Arte y Ciencia Militar, al mando del célebre Gral. José Ballivián y Segurola. Nació en La Paz, el 5 de Mayo de 1805, se casó con la Sra. Mercedes Coll y Ribero; del matrimonio nacieron: Adolfo, Benigna, José, Rosa y Luis (murieron solteros) y Adela.

Los padres fueron: Don Jorge Ballivián y Doña Isidora Segurola, hija del Brigadier Sebastián Segurola.
Los abuelos paterno y materno, eran originarios de Vizcaya, provincia española de los Vascongados, de naturaleza rebelde y guerrera que, incluso actualmente se mantiene latente el problema de los Vascos, en España. Nuestro héroe tiene ascendencia netamente española.

José Ballivián, a los doce años se enroló a las fuerzas realistas y a los catorce años fue Alférez, a los quince Teniente, a los 20 Capitán, a los 22 Mayor, a los 24 Coronel y a los 30 años General y Jefe de Estado Mayor de la Confederación Perú-Boliviana. Identificándose por la causa de la Independencia, se presentó a las filas patriotas al mando del Gral. J. M. Lanza, recibiendo allí el grado de Teniente.

A los 12 años asistió a la campaña de Salta, en filas realistas, donde observó el trato despectivo y humillante que daban los soldados españoles a nuestros patriotas criollos; habían combatido contra Napoleón en Belén y Zaragoza. Ese maltrato a sus coterráneos, posiblemente, provocó en nuestro héroe, por entonces Cadete, un sentimiento de rebeldía y repudio a los opresores llegados de España.

En 1811, estaba involucrado en un motín del Primer Regimiento español que, al ser descubierto, fueron ejecutados los cabecillas; Ballivián logró escapar a Inquisivi, donde operaban las montoneras del Cnl. José Miguel Lanza, identificándose por la causa de la Independencia, se presentó a las filas patriotas, recibiendo allí el grado de Teniente.

Excusas de Bolivia

En agosto de 1823, Lanza fue derrotado por el Gral. Valdez en el río Ayopaya, cayendo prisioneros un grupo de soldados y entre ellos, Ballivián.

Por influencia de la Sra. Isidora Segurola, debido a la ascendencia española, el Virrey La Serna, ofreció al Tte. J. Ballivián, incorporarlo a su escolta; Ballivián rechazó la oferta y se negó a servir en el ejército realista.
Enterado de las victorias de Junín y Ayacucho, con las tropas de Lanza, Ballivián ocupó el 25 de enero de 1825, la ciudad de La Paz. El Mcal. A. J. de Sucre lo ascendió a Capitán y, lo incorporó a su Estado Mayor.

Después de Yungay, asumió el gobierno del país, el Gral. José Miguel Velasco, el 28 de marzo de 1839, quien tuvo la vil osadía de “felicitar” al vencedor de Yungay, Gral. Manuel Bulnes, disponiendo además la “restauración”, por el cual se desplegó una gigantesca represalia contra todo aquel que fuera partidario de Santa Cruz; para colmo de la indignación, el ministro de RREE, Manuel María Urcullu, presentó “excusas de Bolivia por haber formado parte de la Confederación”.

No sería de extrañar que, algunos políticos angurrientos y el presidente del Comité Cívico de Tarija, presenten sus excusas a Chile, por no poder facilitar la venta del gas de los bolivianos, por puerto chileno.
Presumiblemente, fue este acto que, indignó al Gral. José Ballivián. En Tiahuanacu, fue recibido como General en Jefe y Presidente Provisorio de la Nación, el 27 de septiembre de 1841; el 3 de octubre, a los 6 días de haber asumido el mando del país Ballivián, en franco desafío y ultraje a la soberanía nacional, Gamarra invade Bolivia con 6.000 hombres y, el 26 de octubre, comete el atropello de nombrar “Prefecto y Comandante General a Juan Bautista Zubiaga, natural del Cuzco; y de Intendente de Policía a Juan Sandoval”. A su vez, la soldadesca peruana cometía desmanes contra los ciudadanos en La Paz.
Velasco con un gesto de desprendimiento patriótico, envió su División a Sica Sica, con un escuadrón de caballería de Chichas.