Un total de 30 pinturas, más 15 fotografías y algunos poemas conforman la muestra de la artista paceña denominada “En Raíz Arte”, la cual se desarrolla en el Salón Guillermo Núñez del Prado y Patio Siglo XX del Museo Nacional de Etnografía y Folclore.
La apertura de la muestra contó, además, con la presentación de Danza Tunu Manqhata, la exposición del video de Conservación Internacional Bolivia y un Ensamble de Música Experimental a cargo de Alma Nativa. La exposición se extenderá hasta el jueves 31.
La paceña Ximena Quinteros Aillón conoció su gusto por la pintura a temprana edad y consolidó sus atributos artísticos al ingresar a la Facultad de Artes de la Universidad Mayor de San Andrés. También estudió en la Escuela de Bellas Artes
de Mónaco y fue aprendiz del artista austriaco Ernst Fuks, “principal exponente del realismo fantástico en Europa”. Con él realizó la pintura mural de la Capilla del Apocalipsis en Klagenfurt, Austria.
“Mis trabajos reflejan mucho simbolismo y espiritualidad. Utilizo las chacras, los canales energéticos, la numerología y su significación. Voy de la nada al principio, mostrando el valor de los cuatro elementos, el agua, la tierra, el fuego y el aire”, explica la pintora al describir sus obras.
Quinteros participó en varias exposiciones colectivas donde se destacó por la muestra “Elemental” en el Museo de Arte Contemporáneo el año 2005. También estuvo presente en Taipinquiri el año 2006 y recibió la mención de honor en el Concurso Nacional
“Pintores Noveles 2006”, organizado por la Fundación para la Producción (FUNDAPRO).
Los visitantes podrán apreciar obras realizadas en la técnica mixta, tanto sobre lienzo como collage sobre madera. Combina en las pinturas el acrílico con pigmentos naturales y el óleo con cera o texturadores, por ejemplo.
En lo que se refiere a sus trabajos de fotografía y sus poesías, Quinteros asegura que todos se relacionan. “Creo que el artista debe estar involucrado con su obra. Lo que escribo y lo que pinto tienen mucho que ver”, añade quien lleva por seudónimo Xhiva.
A manera de presentación de lo que es su labor, Quinteros decidió describir su trabajo con el siguiente poema: “Luego de sentir el retorno de la muerte acariciada por el aliento
divino me sentí viva…la lejanía de la tierra que me acogió en mi nacer se hizo angustia y entre recuerdos fui surcando memorias pasadas del silencioso verbo de los andes, ahí comprendí… en el abrazo imponente del águila, que la naturaleza te atraviesa, te traga y te devuelve al mundo, a la tierra, pachamama, madre mágica que comparte sentimiento y conocimiento en el andar, madre mística que perdona, purifica y da la muerte en su perpetuo circular”.
“Más allá de piel está el ser, lejos de dualidad está la realidad, la simbología de todos los templos, la sabiduría de los ancianos maestros es el verbo solar, el lenguaje espiritual…”