El entramado de corrupción existente en la YPFB se reveló tras la aprehensión de Marcelo Arce. Foto: Twitter Captura @YPFB.
Tras una conferencia de prensa que brindó el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Yussef Akly, Marcelo Arce Mosqueira sería el líder responsable del caso identificado como Botrading que afectó la economía del país.
“Tenemos evidencias que los procesos entre facturación, cierre de operación y pagos se realizaban entre cuatro y menos de 30 días. Botrading compraba barato, vendía caro y se beneficiaba de un diferencial muy importante en esa intermediación. Recuerden que nos han querido confundir con el tema del alcance de los contratos y los premios; tendenciosamente se comparaban premios del año 2024 con 2025 y hacían solo alusión al tema de crudo. Documentalmente, hemos verificado que Botrading también proveía gasolina y diésel con premios elevados”, explicó Akly Flores.
La oficina de Botrading S.A., fue el centro de operaciones de funcionarios vinculados al gobierno anterior y donde YPFB se convirtió en un comercializador. Según los registros de YPFB, Botrading se convertía con frecuencia en el primer trader pagado por el servicio de provisión de combustibles, cuando normalmente los pagos a proveedores se efectúan en meses.
De acuerdo con el reporte de la estatal petrolera, Botrading desde su conformación realizó ventas por más de 800 millones de dólares en combustibles a YPFB, llegando a representar más del 20% de la importación.
Marcelo Arce Mosqueira habría operado como el principal articulador y operador de los negociados vinculados a Botrading S.A. De esta manera, habría direccionado contratos, creado estructuras empresariales y facilitado operaciones que beneficiaban a terceros en detrimento de los recursos públicos.
La empresa se beneficiaba de un diferencial significativo: compraba a precios bajos y vendía caro, además de obtener premios elevados por la provisión de gasolina y diésel. Las auditorías forenses y la imputación fiscal han cuantificado un perjuicio inicial que asciende a aproximadamente 857 millones de dólares, monto que incluye sobreprecios en contratos y pagos irregulares acumulados desde 2023.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, reforzó estas acusaciones al afirmar que Arce Mosqueira “era un corrupto múltiple, pero era el amo y señor de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, nada pasaba sin su visto bueno y de su cómplice, el señor Dorgathen... ordenaba contratos, creaba empresas como Botrading, lavaba activos, proveía gasolina”.
La participación del anterior presidente de YPFB, Armin Dorgathen, es innegable y ahora resulta clave para entender la dimensión del esquema de corrupción. El expresidente Dorgathen, que ocupaba el cargo durante las gestiones previas, ha sido señalado como cómplice directo en estas operaciones. Actualmente, se encuentra en rebeldía y prófugo de la justicia, con una alerta roja de Interpol activada por las irregularidades.