En la fiesta de la carne... el diablo anda suelto

Carnaval 2003 - Miércoles, 26 / Feb / 2003
 
(La Paz - La Razón)

Bolivia.com
La celebración del carnaval se remontaría al período grecorromano. Siempre se asoció al consumo de alcohol y a la lujuria. En el siglo XII d.C. la Iglesia Católica la incluyó en su calendario para promover la reflexión.

En carnavales el diablo sale de su prisión y reinan los excesos. Bebidas alcohólicas, baile y sexo son tan comunes ahora como lo eran hace miles de años, cuando antiguas civilizaciones celebraban la denominada “fiesta de la carne”.

El festejo, que según algunos estudios se remonta al período grecorromano (siglos IV y III a.C), se asocia con la fertilidad de la tierra, que siempre fue motivo de regocijo; a ello se sumó la importancia que los romanos le dieron a la fecundidad de la mujer, hecho que emperadores y otras autoridades festejaban al poseer a varias muchachas a la vez en enormes piscinas del imperio.

“El carnaval, desde sus inicios, fue y es sinónimo de expansión de la sociedad, sus ceremonias y rituales dedicados a diferentes dioses paganos. Es el caso de Baco, un ser mitológico que simbolizó la distracción, la risa y el vino”, explicó David Mendoza, director del Museo Tambo Quirquincha de La Paz.

Mendoza dice que en carnaval el hombre da rienda suelta a sus deseos y se burla del sistema político, social y económico en el que vive. Una máscara, el disfraz y unas copas demás son la licencia para gritar, bailar y hacer lo que a uno le parezca con la idea de sentirse libre. Así, por ejemplo, las máscaras siempre ocultaron amoríos prohibidos.

“El hombre rompe sus ataduras con la fuerza de la risa y la alegría. Le roba carcajadas a la gente ridiculizando a personalidades. Por medio de su indumentaria y quizá alguna imitación, da un mensaje de actualidad a su sociedad”.

Pero, la Iglesia Católica puso límite a aquel albedrío cuando, en la época gregoriana (siglo XII d.C.), decidió incluir la celebración en su calendario. “La intención de poner la fiesta de la carne en el calendario gregoriano fue limitar el desenfreno e iniciar un proceso de arrepentimiento y reflexión por los actos cometidos en el carnaval. Por eso se instauró el miércoles de ceniza”.

Pese a que este desenfreno es el principal atractivo para la mayoría de las culturas del mundo, para asiáticos y musulmanes la fiesta no tiene un sentido ritual.

En Europa, las fiestas de máscaras son lo más popular; quien entre al juego de esconder su rostro no deberá ser descubierto por nadie y menos por la dama a la que quiera cortejar en la fiesta.
Los africanos tienden a llenar de frutas, comidas y bebidas sus hogares porque creen que en carnaval sus dioses van a visitarlos.

El América, el carnaval se celebra con desfiles eróticos, críticas a la moral, ridiculización de los sistemas de gobierno, mucha bebida alcohólica y sexo.
El juego con agua es una de las características de la fiesta latina. Según Mendoza, el agua es un coqueteo entre sexos, una invitación a una amistad o contraer una relación de lujuria.

Coqueteo en carnaval
Jugar con agua es una tradición latina para seducir a la pareja.
Los símbolos inconfundibles de la fiesta
La mística, el anonimato, la alegría y la sexualidad se combinan con rituales de agradecimiento y peticiones a deidades que reciben tributos.

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