Fátima Soria y Karla Lorena recibieron el apoyo de médicos, amigos y familiares. Está internada en el hospital de Niños “Mario Ortiz”. Todavía no se ha determinado cómo se costearán los gastos que se harán en la rehabilitación.
Karla Lorena Guzmán Soria llegó ayer a Santa Cruz acompañada de su madre, Fátima Soria. Aunque fue internada en el hospital de Niños “Mario Ortiz”, todavía no se sabe quién correrá con los gastos del tratamiento que deberá recibir durante tiempo indefinido.
Una hora antes de su llegada al aeropuerto Viru Viru, sus compañeras del Eagle’s School, junto a familiares y periodistas aguardaron la llegada de la niña, que viajó hasta Buenos Aires,
Argentina, en busca de rehabilitación, pero tuvo que retornar sin muchos logros, pero que ahora seguirá luchando junto a los médicos bolivianos.
Karlita fue recibida por una ambulancia, en la cual fue transportada de inmediato al Hospital de Niños, donde se le habilitó la pieza dos, con una cama, un tubo de oxígeno y una silla.
Luis Méndez, el médico terapista intensivista que viajó desde Argentina con la niña, dijo que la menor ha mejorado en su parte motora pero en la cognitiva sigue igual, por lo tanto para su mejoría necesita tiempo y rehabilitación quinésica.
Destacó que el viaje de Karlita fue favorable, así lo considera también la madre de la menor, quien
con la voz entrecortada manifestó su agradecimiento al pueblo boliviano y a los especialistas argentinos, quienes la apoyaron y le enseñaron a manejar a su hija que se encuentra en un sueño profundo.
“Ahora mueve un poco más sus dedos y sus piernitas”, comentó Fátima Soria a tiempo de reconocer que aún hay muchas cosas que desconoce sobre el tratamiento que debe seguir con su hija, por ello es que pidió a los médicos del Hospital de Niños le enseñen y la ayuden mientras Karlita permanece internada.
Por su parte, el director de ese centro médico, Juan Carlos Jarandillas, comprometió la colaboración del equipo médico del hospital, que pese a no ser especializado
en este tipo de casos brindará toda la atención que Karlita necesite, esto según las recomendaciones médicas del hospital público de Buenos Aires. Fátima dijo que no ha perdido las esperanzas y que su lucha seguirá hasta que su hija se levante de la cama. “Pido a las personas de buen corazón que me ayuden a formar un centro para estos niños que no tienen dónde rehabilitarse”, enfatizó Soria, quien aprovechó para pedir a los supuestos responsables del daño de su hija se arrepientan de su acción y la ayuden a recuperar a su hija.
“La vamos a ir a visitar todos los días al hospital, hasta que Dios la sane y la levante de la cama”, dijo Ximena Penez, amiga de Karlita.