Los exportadores miran a Chile como el camino a otros mercados
Actualidad - Lunes, 14 / Nov / 2005
(La Razón)
Chile es uno de los países de América Latina que tiene una mayor cantidad de tratados de libre comercio (TLC) con distintos países de casi los cinco continentes. Goza de un gran legado y logística comercial que le permitieron subir sus exportaciones hasta más de 32.000 millones de dólares por año. Entre sus socios comerciales figuran las principales potencias mundiales, como Estados Unidos y Europa y, por si fuera poco, en la lista están China, India y Japón, consideradas economías emergentes, pero que pronto serán las nuevas potencias.
Son más de 15 los acuerdos suscritos por Santiago, uno de ellos es con Bolivia. Es el Acuerdo de Complementación Económica (ACE-22) que el mes pasado fue ampliado y profundizado. Los nuevos acuerdos tendrían que entrar en vigencia el 1 de enero de 2006.
Tanto chilenos como bolivianos están satisfechos por los resultados logrados con el acuerdo, también en los dos lados se piensa que el ACE-22 aún se puede mejorar en beneficio mutuo. Sin embargo, los productores bolivianos consideran que Chile podría ser más generoso con Bolivia y hacer que el país se beneficie también de esa gran cantidad de ventanas que tiene el país vecino para llegar a otros mercados mundiales.
“Los acuerdos de libre comercio operan bajo la lógica de la complementación y la especialización productiva entre los países suscriptores, por tanto, una relación virtuosa podría significar el aprovechamiento conjunto no sólo de los propios mercados, sino de terceros mercados, al amparo de los TLC suscritos por el vecino país”, dice Gary Rodríguez, gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).
El presidente de la Cámara de Exportadores de La Paz, Eduardo Bracamonte, señala que si Chile abre esta opción para Bolivia, el actual acuerdo comercial sería más beneficioso para el país y podría ayudar a equilibrar la balanza comercial que, hoy por hoy, favorece ampliamente al país vecino.
Chile, por su parte, considera que las últimas ampliaciones realizadas al ACE-22 permitirían que ciertos productos bolivianos se incorporen a la cadena exportadora de este país y así pasar a terceros mercados mundiales.
“Estamos muy conformes con los resultados alcanzados en la reciente negociación que hemos concluido con Bolivia, para profundizar y perfeccionar el ACE 22. Creo que hemos alcanzado un resultado que es de mutuo beneficio. Bolivia, cuando entre en vigencia esta profundización, será el país que tenga el mejor acceso del mundo al mercado chileno. Y Chile podrá acceder a un conjunto importante de productos bolivianos, ya sea para el consumo en nuestro país, como así también para ser incorporados en la cadena productiva de bienes que hoy exportamos a terceros países”, señala Enrique Soler, ministro Consejero Económico del Consulado General de Chile en Bolivia. El diplomático asegura que su país tiene toda la voluntad para hacer que el comercio se equilibre e incluso pueda ser más favorable para el país altiplánico.
Una reciente encuesta realizada a nivel nacional entre más de 300 líderes de opinión develó que la posibilidad de hacer buenos negocios con Chile era bastante alta. Entre todas las regiones Santa Cruz fue el más optimista, por la oferta exportable agroindustrial y forestal que tiene, aunque se quedó con el sabor amargo por no haber recibido una mayor cuota de exportación para el azúcar. Pero los productores de esta región consideran que eso puede cambiar.
“Todo acuerdo que signifique posibilidades preferenciales de exportación es beneficioso para un país como Bolivia, cuyo mercado interno es reducido en dimensión y poder adquisitivo, de tal manera que la profundización de las concesiones arancelarias del ACE 22 para Bolivia será positiva en función de un país que importa más de 20.000 millones de dólares por año”, dice Gary Rodríguez.
Sin embargo, antes será preciso generar condiciones internas favorables para su aprovechamiento, ya que de otra manera se perderán las oportunidades de desarrollo de productos como ocurre con tantos otros Acuerdos que son marginalmente aprovechados por Bolivia, pese a contar con un enorme potencial productivo, añade el experto.
Rodríguez considera que Bolivia es muy importante para Chile, no sólo como mercado destinatario para centenas de productos manufacturados y alimenticios que generan sus Pymes, sino también como abastecedor de materias primas e insumos que dicho país precisa para su propio aparato productivo y exportador.
“Claro que se pueden mejorar las relaciones comerciales bilaterales; de hecho, es necesario que Bolivia mantenga las mejores relaciones posibles con todos sus vecinos, especialmente si a través de ello puede desarrollar sus capacidades productivas, sus exportaciones, y a través de ello, empleos para los bolivianos”, afirma.
Cinco apuntes
Un ejemplo del trabajo en políticas y apertura
Chile ha demostrado la importancia de la combinación entre la apertura de mercados externos, con inteligentes políticas públicas de promoción interna y externa, a través de lo cual ha logrado llegar al sitial en que se encuentra. Tal éxito económico es consecuencia de una Política de Estado que apunta a la integración, dice el gerente general del IBCE, Gary Rodríguez.
En 10 años las cifras de Chile se multiplicaron
Los indicadores no mienten, dice Gary Rodríguez, las exportaciones chilenas llegaron a 32.500 millones de dólares el 2004; su PIB bordea ya los 100.000 millones de dólares. Las políticas públicas de largo aliento bajaron la pobreza del 39% en 1990, al 21% diez años después; mientras que la extrema pobreza cayó a menos del 6%.
La relación con Bolivia favorece de lejos a Chile
Según el Ministro Consejero Económico de la embajada chilena en Bolivia, Enrique Soler, “las cifras actuales indican que el intercambio comercial durante el año 2004 alcanzó los 192 millones de dólares, de los cuales 139 corresponden a exportaciones de Chile y 53 millones a exportaciones de Bolivia”.
El contrabando, un mal que domina la frontera
Si hay algún problema que preocupa a los productores en Bolivia es el del contrabando, la mayoría de este comercio ilegal entra por la frontera con Chile. Este país asegura que “siempre ha estado disponible para cooperar con las contrapartes bolivianas en este complejo tema. En tal sentido, creo conveniente, ya se trabaja en programas operativos conjuntos”, dice Enrique Soler.
El gas natural, un tema pendiente en la relación
Aunque los requisitos fundamentales que exige el mercado están presentes, oferta y demanda, Bolivia y Chile aún no hablan del gas natural. Los antecedentes históricos y políticos, al igual que en el caso de la salida al mar del país, impiden que este tema entre en agenda, aunque los expertos en asuntos energéticos dicen que tarde o temprano el tema entrará en agenda.
“Si hay voluntad de ambas partes todo se puede mejorar”
Enrique Soler, ministro Consejero Económico de la Embajada de Chile en Bolivia, habla sobre las relaciones comerciales y sus perspectivas.
La gran apertura comercial fue vital en el desarrollo de Chile. Los acuerdos que firmó le permitieron subir su exportaciones de 5.000 millones de dólares a 37.000.
¿Cuándo comenzó Chile con este proceso de integración comercial con otros países?
Chile inició a partir de los años 90, cuando recuperamos la democracia, una activa agenda en materia de negociaciones económicas internacionales, las que se realizaron sobre la base de dos grandes premisas a mi entender: primero, asumir que el mercado chileno es pequeño, somos un país de sólo 15 millones de habitantes, por lo que se hace necesario ampliar los espacios de acción económica – comercial; y en segundo término, asumiendo que la globalización es un hecho de la realidad y que por lo tanto hay que generar mecanismos adecuados que permitan aprovechar la oportunidad que este fenómeno nos da, como así también buscar los recaudos necesarios para minimizar sus amenazas. Estas premisas que están en la base de la estrategia definida por nuestro país, se han traducido en el tiempo en que Chile es hoy una economía abierta al exterior (alrededor del 60 de su PIB está vinculado al comercio exterior). Esta política de apertura comercial la estamos implementando teniendo a la vista los cuatro pilares que hemos definido como “el Círculo Virtuoso del Desarrollo”, a saber: Estabilidad Política, Libertad Económica; Estabilidad Macroeconómica y Cohesión Social.
¿Cuántos tratados comerciales tiene Chile y cuáles serían los más importantes, según Ud.?
Chile cuenta actualmente con 15 acuerdos comerciales. Tiene vigente Tratados de Libre Comercio con México, Canadá, Estados Unidos, Corea del Sur, Centroamérica y EFTA. Tiene, además, un Acuerdo de Asociación Económica con la Unión Europea y Acuerdos de Complementación Económica con el Mercosur y la mayoría de los países de América del Sur. Asimismo ya finalizó la negociación de un Acuerdo Económico, Tecnológico y de Cooperación con Nueva Zelandia, Singapur y Brunei (P4). Y como es de público conocimiento, hace unos días se concluyó la negociación de un Tratado de Libre Comercio con China el que será rubricado por los presidentes Ricardo Lagos y Hu Jintao con ocasión de la próxima reunión del APEC en Corea, en noviembre próximo. Por otra parte, estamos negociando un Acuerdo de Alcance Parcial con la India y se está concluyendo un estudio de factibilidad para un Tratado de Libre Comercio con Japón.
¿Cuál es el nivel de la balanza comercial chilena en este momento con el resto del mundo?
Cuando entre en vigencia este pacto de Libre Comercio con China, a mediados del 2006, sumado a la red de acuerdos ya existentes, Chile habrá alcanzado un ingreso arancelario preferencial con economías que representan casi el 63 por ciento del PIB mundial. Esta amplia red de acuerdos comerciales ha permitido incrementar nuestras exportaciones desde los 5.000 millones que exportábamos en 1987 a cerca de 37.000 millones presupuestados para el presente año. Pero el dato interesante que muestra la internacionalización de la economía chilena es el comportamiento para este mismo período (1987-2005), que ha tenido nuestra canasta de productos de exportación, los que se han incrementado de 1.400 a 5.500, sumado a ello que el número de empresas exportadores en ese mismo período se ha incrementado de 3.500 a cerca de 7.000. Otro dato interesante es que con la actual red de acuerdos comerciales vigentes, Chile tiene potencialmente un mercado con arancel cero de 1.300 millones de personas consumidoras.
Bajo todo este panorama, ¿cuál es la importancia que su país le da al ACE 22 que tiene con Bolivia?
(...) Le asignamos particular importancia al plan de trabajo que hemos concordado llevar adelante, a través de acciones específicas de cooperación, con el objeto de mejorar el acceso de ciertos bienes bolivianos al mercado chileno, ya sea por la vía de incrementar su competitividad o bien a través de programas específicos que permitan superar ciertas restricciones de naturaleza técnica que hoy existen. Destaco en este punto el acuerdo alcanzado en orden a perfeccionar el Octavo Protocolo Adicional del ACE 22, que nos permitirá armonizar procedimientos y actualizar los programas de trabajo conjunto entre las entidades sanitarias de ambos países. Estamos seguros que con un trabajo profesional y persistente en el tiempo, en el que involucremos a los sectores públicos y privados de ambos países, podremos incrementar el comercio bilateral y disminuir la actual brecha que hoy existe en la balanza comercial.
¿Cuál es el nivel de la balanza comercial entre ambos países en este momento?
Las cifras actuales indican que el intercambio comercial durante el año 2004 alcanzó los 192 millones de dólares, de los cuales 139 corresponden a exportaciones de Chile y 53 millones a exportaciones de Bolivia.
¿Está chile en condiciones de mejorar este acuerdo y, en todo caso, cuál sería una nueva propuesta para Bolivia?
Primero, creo pertinente señalar que los acuerdos se mejoran o perfeccionan en la medida que hay voluntad de hacerlo por ambas partes. Que es precisamente lo que ha sucedido ahora último. Otra cosa, que será motivo de negociación en su momento, es si una de las partes lleva una propuesta o interés específico para ser incorporado en el Acuerdo. En este sentido, mi país ha expresado en algunos momentos el interés por incorporar el Comercio de Servicios al ACE 22, como así también avanzar en la negociación de un Acuerdo para Evitar la Doble Tributación.
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Son más de 15 los acuerdos suscritos por Santiago, uno de ellos es con Bolivia. Es el Acuerdo de Complementación Económica (ACE-22) que el mes pasado fue ampliado y profundizado. Los nuevos acuerdos tendrían que entrar en vigencia el 1 de enero de 2006.
Tanto chilenos como bolivianos están satisfechos por los resultados logrados con el acuerdo, también en los dos lados se piensa que el ACE-22 aún se puede mejorar en beneficio mutuo. Sin embargo, los productores bolivianos consideran que Chile podría ser más generoso con Bolivia y hacer que el país se beneficie también de esa gran cantidad de ventanas que tiene el país vecino para llegar a otros mercados mundiales.
“Los acuerdos de libre comercio operan bajo la lógica de la complementación y la especialización productiva entre los países suscriptores, por tanto, una relación virtuosa podría significar el aprovechamiento conjunto no sólo de los propios mercados, sino de terceros mercados, al amparo de los TLC suscritos por el vecino país”, dice Gary Rodríguez, gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).
El presidente de la Cámara de Exportadores de La Paz, Eduardo Bracamonte, señala que si Chile abre esta opción para Bolivia, el actual acuerdo comercial sería más beneficioso para el país y podría ayudar a equilibrar la balanza comercial que, hoy por hoy, favorece ampliamente al país vecino.
Chile, por su parte, considera que las últimas ampliaciones realizadas al ACE-22 permitirían que ciertos productos bolivianos se incorporen a la cadena exportadora de este país y así pasar a terceros mercados mundiales.
“Estamos muy conformes con los resultados alcanzados en la reciente negociación que hemos concluido con Bolivia, para profundizar y perfeccionar el ACE 22. Creo que hemos alcanzado un resultado que es de mutuo beneficio. Bolivia, cuando entre en vigencia esta profundización, será el país que tenga el mejor acceso del mundo al mercado chileno. Y Chile podrá acceder a un conjunto importante de productos bolivianos, ya sea para el consumo en nuestro país, como así también para ser incorporados en la cadena productiva de bienes que hoy exportamos a terceros países”, señala Enrique Soler, ministro Consejero Económico del Consulado General de Chile en Bolivia. El diplomático asegura que su país tiene toda la voluntad para hacer que el comercio se equilibre e incluso pueda ser más favorable para el país altiplánico.
Una reciente encuesta realizada a nivel nacional entre más de 300 líderes de opinión develó que la posibilidad de hacer buenos negocios con Chile era bastante alta. Entre todas las regiones Santa Cruz fue el más optimista, por la oferta exportable agroindustrial y forestal que tiene, aunque se quedó con el sabor amargo por no haber recibido una mayor cuota de exportación para el azúcar. Pero los productores de esta región consideran que eso puede cambiar.
“Todo acuerdo que signifique posibilidades preferenciales de exportación es beneficioso para un país como Bolivia, cuyo mercado interno es reducido en dimensión y poder adquisitivo, de tal manera que la profundización de las concesiones arancelarias del ACE 22 para Bolivia será positiva en función de un país que importa más de 20.000 millones de dólares por año”, dice Gary Rodríguez.
Sin embargo, antes será preciso generar condiciones internas favorables para su aprovechamiento, ya que de otra manera se perderán las oportunidades de desarrollo de productos como ocurre con tantos otros Acuerdos que son marginalmente aprovechados por Bolivia, pese a contar con un enorme potencial productivo, añade el experto.
Rodríguez considera que Bolivia es muy importante para Chile, no sólo como mercado destinatario para centenas de productos manufacturados y alimenticios que generan sus Pymes, sino también como abastecedor de materias primas e insumos que dicho país precisa para su propio aparato productivo y exportador.
“Claro que se pueden mejorar las relaciones comerciales bilaterales; de hecho, es necesario que Bolivia mantenga las mejores relaciones posibles con todos sus vecinos, especialmente si a través de ello puede desarrollar sus capacidades productivas, sus exportaciones, y a través de ello, empleos para los bolivianos”, afirma.
Cinco apuntes
Un ejemplo del trabajo en políticas y apertura
Chile ha demostrado la importancia de la combinación entre la apertura de mercados externos, con inteligentes políticas públicas de promoción interna y externa, a través de lo cual ha logrado llegar al sitial en que se encuentra. Tal éxito económico es consecuencia de una Política de Estado que apunta a la integración, dice el gerente general del IBCE, Gary Rodríguez.
En 10 años las cifras de Chile se multiplicaron
Los indicadores no mienten, dice Gary Rodríguez, las exportaciones chilenas llegaron a 32.500 millones de dólares el 2004; su PIB bordea ya los 100.000 millones de dólares. Las políticas públicas de largo aliento bajaron la pobreza del 39% en 1990, al 21% diez años después; mientras que la extrema pobreza cayó a menos del 6%.
La relación con Bolivia favorece de lejos a Chile
Según el Ministro Consejero Económico de la embajada chilena en Bolivia, Enrique Soler, “las cifras actuales indican que el intercambio comercial durante el año 2004 alcanzó los 192 millones de dólares, de los cuales 139 corresponden a exportaciones de Chile y 53 millones a exportaciones de Bolivia”.
El contrabando, un mal que domina la frontera
Si hay algún problema que preocupa a los productores en Bolivia es el del contrabando, la mayoría de este comercio ilegal entra por la frontera con Chile. Este país asegura que “siempre ha estado disponible para cooperar con las contrapartes bolivianas en este complejo tema. En tal sentido, creo conveniente, ya se trabaja en programas operativos conjuntos”, dice Enrique Soler.
El gas natural, un tema pendiente en la relación
Aunque los requisitos fundamentales que exige el mercado están presentes, oferta y demanda, Bolivia y Chile aún no hablan del gas natural. Los antecedentes históricos y políticos, al igual que en el caso de la salida al mar del país, impiden que este tema entre en agenda, aunque los expertos en asuntos energéticos dicen que tarde o temprano el tema entrará en agenda.
“Si hay voluntad de ambas partes todo se puede mejorar”
Enrique Soler, ministro Consejero Económico de la Embajada de Chile en Bolivia, habla sobre las relaciones comerciales y sus perspectivas.
La gran apertura comercial fue vital en el desarrollo de Chile. Los acuerdos que firmó le permitieron subir su exportaciones de 5.000 millones de dólares a 37.000.
¿Cuándo comenzó Chile con este proceso de integración comercial con otros países?
Chile inició a partir de los años 90, cuando recuperamos la democracia, una activa agenda en materia de negociaciones económicas internacionales, las que se realizaron sobre la base de dos grandes premisas a mi entender: primero, asumir que el mercado chileno es pequeño, somos un país de sólo 15 millones de habitantes, por lo que se hace necesario ampliar los espacios de acción económica – comercial; y en segundo término, asumiendo que la globalización es un hecho de la realidad y que por lo tanto hay que generar mecanismos adecuados que permitan aprovechar la oportunidad que este fenómeno nos da, como así también buscar los recaudos necesarios para minimizar sus amenazas. Estas premisas que están en la base de la estrategia definida por nuestro país, se han traducido en el tiempo en que Chile es hoy una economía abierta al exterior (alrededor del 60 de su PIB está vinculado al comercio exterior). Esta política de apertura comercial la estamos implementando teniendo a la vista los cuatro pilares que hemos definido como “el Círculo Virtuoso del Desarrollo”, a saber: Estabilidad Política, Libertad Económica; Estabilidad Macroeconómica y Cohesión Social.
¿Cuántos tratados comerciales tiene Chile y cuáles serían los más importantes, según Ud.?
Chile cuenta actualmente con 15 acuerdos comerciales. Tiene vigente Tratados de Libre Comercio con México, Canadá, Estados Unidos, Corea del Sur, Centroamérica y EFTA. Tiene, además, un Acuerdo de Asociación Económica con la Unión Europea y Acuerdos de Complementación Económica con el Mercosur y la mayoría de los países de América del Sur. Asimismo ya finalizó la negociación de un Acuerdo Económico, Tecnológico y de Cooperación con Nueva Zelandia, Singapur y Brunei (P4). Y como es de público conocimiento, hace unos días se concluyó la negociación de un Tratado de Libre Comercio con China el que será rubricado por los presidentes Ricardo Lagos y Hu Jintao con ocasión de la próxima reunión del APEC en Corea, en noviembre próximo. Por otra parte, estamos negociando un Acuerdo de Alcance Parcial con la India y se está concluyendo un estudio de factibilidad para un Tratado de Libre Comercio con Japón.
¿Cuál es el nivel de la balanza comercial chilena en este momento con el resto del mundo?
Cuando entre en vigencia este pacto de Libre Comercio con China, a mediados del 2006, sumado a la red de acuerdos ya existentes, Chile habrá alcanzado un ingreso arancelario preferencial con economías que representan casi el 63 por ciento del PIB mundial. Esta amplia red de acuerdos comerciales ha permitido incrementar nuestras exportaciones desde los 5.000 millones que exportábamos en 1987 a cerca de 37.000 millones presupuestados para el presente año. Pero el dato interesante que muestra la internacionalización de la economía chilena es el comportamiento para este mismo período (1987-2005), que ha tenido nuestra canasta de productos de exportación, los que se han incrementado de 1.400 a 5.500, sumado a ello que el número de empresas exportadores en ese mismo período se ha incrementado de 3.500 a cerca de 7.000. Otro dato interesante es que con la actual red de acuerdos comerciales vigentes, Chile tiene potencialmente un mercado con arancel cero de 1.300 millones de personas consumidoras.
Bajo todo este panorama, ¿cuál es la importancia que su país le da al ACE 22 que tiene con Bolivia?
(...) Le asignamos particular importancia al plan de trabajo que hemos concordado llevar adelante, a través de acciones específicas de cooperación, con el objeto de mejorar el acceso de ciertos bienes bolivianos al mercado chileno, ya sea por la vía de incrementar su competitividad o bien a través de programas específicos que permitan superar ciertas restricciones de naturaleza técnica que hoy existen. Destaco en este punto el acuerdo alcanzado en orden a perfeccionar el Octavo Protocolo Adicional del ACE 22, que nos permitirá armonizar procedimientos y actualizar los programas de trabajo conjunto entre las entidades sanitarias de ambos países. Estamos seguros que con un trabajo profesional y persistente en el tiempo, en el que involucremos a los sectores públicos y privados de ambos países, podremos incrementar el comercio bilateral y disminuir la actual brecha que hoy existe en la balanza comercial.
¿Cuál es el nivel de la balanza comercial entre ambos países en este momento?
Las cifras actuales indican que el intercambio comercial durante el año 2004 alcanzó los 192 millones de dólares, de los cuales 139 corresponden a exportaciones de Chile y 53 millones a exportaciones de Bolivia.
¿Está chile en condiciones de mejorar este acuerdo y, en todo caso, cuál sería una nueva propuesta para Bolivia?
Primero, creo pertinente señalar que los acuerdos se mejoran o perfeccionan en la medida que hay voluntad de hacerlo por ambas partes. Que es precisamente lo que ha sucedido ahora último. Otra cosa, que será motivo de negociación en su momento, es si una de las partes lleva una propuesta o interés específico para ser incorporado en el Acuerdo. En este sentido, mi país ha expresado en algunos momentos el interés por incorporar el Comercio de Servicios al ACE 22, como así también avanzar en la negociación de un Acuerdo para Evitar la Doble Tributación.
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Actualidad • JUN 12 / 2026
