Escritora cruceña Giovanna Rivero gana Premio Tamayo

Cultura - Martes, 22 / Nov / 2005
 
(La Paz - La Razón)
Bolivia.com
Por fallo dividido, el premio del certamen corresponde al relato Dueños de la arena. El jurado eligió sólo 7 menciones para su publicación. Recomienda más trabajo a los escritores.

Una historia fraternal detonada a partir de la imagen de dos alacranes en una playa, titulada Dueños de la arena, le valió a la escritora cruceña Giovana Rivero Santa Cuz el primer lugar, entre 103 trabajos, en la XXII versión del Premio Municipal de Cuento Franz Tamayo 2005.
El jurado del certamen municipal paceño, este año fue integrado por los periodistas Mabel Franco y Ricardo Bajo, la doctora en literatura Ana Rebeca Prada, el escritor Jaime Martínez Salgueiro y el ganador del Premio Tamayo 2004, Óscar Díaz Arnaú.

Después de analizar el centenar de obras de seis ciudades del país, los evaluadores emitieron un fallo dividido, de cuatro votos a favor de la obra de Rivero y uno en contra, que designó a Dueños de la arena como ganador del premio, consistente en la publicación de la obra y en Bs 17.200.

Además, el jurado eligió siete cuentos, como menciones, que también serán publicados en el libro del Premio Tamayo 2005, que será editado por la Oficialía Mayor de Culturas de la Alcaldía de La Paz.

De acuerdo al acta oficial del certamen, Dueños de la arena “obtuvo el mayor puntaje por el correcto manejo del género literario, estilo cadencioso de la narración y hábil dominio de los personajes, que, pese a la contundencia del lenguaje, no desnudan la historia de fondo, sino que la sugieren, despertando la curiosidad del lector”.

El jurado dejó constancia de que el nivel general de las 103 obras presentadas este año al certamen fue regular y recomendó a la organización que los cuentos sean editados antes de su publicación, y a los escritores “que trabajen convenientemente sus obras en consideración al alto nombre y prestigio nacional de este certamen literario”.

El Premio de Cuento Franz Tamayo, especializado en el género desde hace seis años, ha distinguido a las obras: China Supay de Ana María Grissi (1999), Delfín del mundo de Francisco Cajías (2000), El avión y la miel de Guillermo Aguirre (2001), El tesoro del pirata (2002) de Erick Ortega, La balada del peine (2003) de Eduardo Nogales y Juro que no me acuerdo de Óscar Díaz Arnaú (2004).

Las siete menciones del concurso 2005

Mi extraña y definitiva conversión a la derecha • Cuento de Rubén Carlos Chacón Ortiz (La Paz) obtuvo la primera mención del jurado del Premio Franz Tamayo 2005.

Las siguientes menciones • Corresponden a las siguientes obras: Nombre como papeles y colores de Carlos Cordero Carrafa (La Paz); Tiempos modernos de Homero Carvalho Oliva (Beni); Toma chocolate y paga lo que debes de Luis Dante Gorena Vargas (La Paz); Tonalidad y contrapunto de José Ariel Mauricio Aguilar Aguilar (La Paz); El asesino genocida de Mauricio Rodríguez Medrano (La Paz); La princesa y el dragón de Gabriela Arévalo Angulo (Cochabamba).

Entrevista

“Los galardones literarios hacen bien si no nos los tomamos a pecho”
Giovana Rivero, la autora, cree en un boom de la literatura cruceña.


¿Cómo resumiría el cuento premiado, Dueños de la arena?
Un resumen puede matar la magia del cuento. Me limito a decir que su trama es una de las que actualmente me arrastra frente al teclado. Este cuento formará parte de una saga mayor, del enamoramiento entre dos primos, sin que el incesto llegue a mostrarse concretamente como un pecado sino como una cuenta pendiente para la adultez. Está perfilada la línea de mi zoología: escorpiones de extrañas especies, alacranes caseros, hormigas coloradas, y arena. Como en el tiempo, mucha arena.

¿Es este relato un intento por romper los parámetros que han regido su obra (el cuerpo, lo femenino, lo erótico)?
Este cuento sintomatiza una nueva preocupación literaria en mi oficio de narradora. Estoy escribiendo una novela que me permite respirar desde otros personajes y temas, no porque desmerezca el erotismo incluso como contestación política, sino porque las búsquedas nos conducen a otros caminos. Es como si el hombre mínimo, instaurado en su pequeña miseria, aterrorizado por la violencia del cotidiano, hubiera tomado mi mente.

¿Su primer lugar en el certamen literario y la mención de Homero Carvalho, refuerzan el boom de la literatura cruceña?
Sí, sin duda. Y aunque lo querramos ver como una feliz coincidencia, esta simultaneidad es muy válida como axioma. Santa Cruz está viviendo un buen momento en las artes, en general.

¿Por qué una escritora reconocida, que tiene opciones de publicar, participa en un concurso municipal?
¿Y por qué no? Considero que es un buen premio, consolidado e importante. Los galardones literarios hacen bien si no nos los tomamos a pecho, es decir, si sirven para hacer contactos literarios que mejorarán el ciclo de vida de tu obra, y no cosas “merecidas” y “largamente ansiadas”. Ahí el premio, en vez de hacerte bien, te hace mal. Porque cuando el premio diluya su euforia, quedará otra vez el vacío.

Perfil

Giovana Rivero nació en la ciudad de Santa Cruz en 1972.

Comunicadora social de profesión, ha publicado los libros de cuentos: El secreto de la vida (1993), Las bestias (1997), Nombrando el eco (1999) y Contraluna (2005). Su primera novela Las camaleonas (2001) se encasilla en la narrativa erótica. Sus relatos se han publicado en varias antologías nacionales e internacionales. Actualmente trabaja en su segunda novela.
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