Camila Urioste ganó Premio Nacional de Poesía 2005
Cultura - Martes, 06 / Dic / 2005
(La Paz - La Prensa)
Las vivencias de una adolescente, Camila De Urioste Laborde, encerradas en su diario personal, inspiraron el poemario El Diario de Alicia, que es el nombre de la obra ganadora del Premio Nacional de Poesía 2005.
La autora participó en el concurso bajo el seudónimo de La Maga.
La obra mereció el galardón luego de recibir tres votos de los cinco miembros del jurado, y se destacó por la riqueza expresiva y la unidad formal en cuanto al ritmo, enunciación y síntesis poética, según el acta oficial.
La Mención de Honor recayó en Anabel Gutiérrez León por su trabajo Los espacios de la enfermedad, en el que llaman la atención la “originalidad temática y unidad estructural”, destaca el texto.
El fallo fue anunciado ayer por los jurados, Armando Soriano, María Soledad Quiroga, Mónica Velásquez, Moira Bailey y Miguel Ángel Aranda, en presencia de las autoridades del Viceministerio de Cultura y la representante de la familia Bedregal, Rosángela Conitzer.
El premio está dotado con 2.000 dólares y la edición y difusión del poemario a través de Plural Editores,
una medalla de oro y un diploma de honor.
“(El galardón) ha sido un anhelo muy grande y una gran sorpresa porque a uno le gusta lo que hace, pero que a otros les guste es otra cosa”, comentó Urioste tras enterarse de la noticia.
La paceña, de 25 años, es escritora, crítica de arte y tiene una columna de opinión en el periódico La Prensa; sin embargo, todas estas actividades son relativamente nuevas frente a su interés por el verso. “Hago poesía desde que empecé a escribir, desde siempre”, dice.
La joven escribió una variedad de textos y no siempre con el interés de publicarlos. Tiene otro poemario concluido pero aún no sabe si se animará a difundirlo.
Adolescencia
Diario de Alicia nació hace cuatro años y tiene su origen en el diario personal de Camila. “Escribí mi diario cuando tenía trece años y un día lo encontré y empecé a leerlo, tenía mucha poesía, pero era de una niña enamoradiza y cursi”, recuerda.
Entonces comenzó el proceso de traducir y transformar esos textos, labor que le llevó cuatros años.
“Realmente lo transformé, no sólo traduje,
sino tambien cambié cosas, introduje otras, tiene mucha de ficción y Diario de Alicia no es leer a Camilia”, sostiene Camila.
La autora describe su trabajo como poesía en prosa breve y se precia de utilizar un lenguaje contemporáneo para plasmar sus conceptos.
El poemario, como toda su obra, ha recibido la influencia de Alejandra Pizarnik, particularmente de El árbol de Diana, “en el sentido de que es muy breve pero repleto de contenido”, comenta.
“La influencia que recibo es en el sentido de que sus poemas (los de Pizarnik) dicen tanto sin muchas palabras, y además el lector completa la idea. Tal vez es lo que he buscado en mis poemas”, sostiene.
Además de Pizarnik, el trabajo de Vicente Huidobro también ha sido importante. Este autor propone el gozo y el humor a través de la poesía.
Por supuesto, la obra y vida de la artista ha estado marcada por su padre, el fallecido poeta Marcelo De Urioste. Creció con el concepto de que las artes y letras son valiosas y con un envidiable acceso a la biblioteca que poseía el vate.
“Mi padre marcó absolutamente.
Era un hombre muy culto y nos ha inculcado el valor del arte, de poder transformar el dolor, y la cotidianidad a través de la literatura y el arte”, confiesa.
En la actualidad, Urioste elabora su tesis de grado para la carrera de Comunicación Social. Está dedicada también al teatro y forma parte del elenco La Triade, que nació en mayo de este año y prepara una obra para marzo de 2006.
Según Urioste, Bolivia atraviesa por cambios profundos, que también deben darse en el arte. “Es el momento propicio para que los jóvenes tomen la batuta y la poesía”, considera.
Veintiséis poemarios postularon al certamen 2005, que tiene carácter nacional.
El premio fue creado e instituido el año 2000, en homenaje a Yolanda Bedregal.
El objetivo es reconocer la creación poética y promocionar a jóvenes valores.
En 2001 gana el concurso Jorge Campero con Musa en jeans descolorido.
2002 nuevamente se lleva el premio Jorge Campero con su poemario Jaguar Azul.
2003, José Terán Cabero con Murciélago boca abajo, y 2004, Miguel Aranda con Licantropía.