Bolivia consideró como "injerencia externa" las palabras de argentinos en el país. Foto: EFE
Este martes 2 de junio, el Gobierno de Bolivia confirmó que han identificado a extranjeros en las protestas contra el presidente, Rodrigo Paz, a quienes van a expulsar por injerencia externa.
El canciller Fernando Aramayo mencionó que, junto con el Ministerio de Gobierno (Interior), se pudo establecer que algunos "activistas" ingresaron al país en las últimas semanas con visa de turista para posteriormente realizar "acciones de injerencia en la política nacional", por lo que "se han aplicado los mecanismos para solicitar la salida inmediata" de estas personas.
"Esta es la prueba más clara de que este es un proceso de desestabilización de nuestra democracia. ¿Qué tendría que hacer un funcionario extranjero azuzando a nuestra población y queriendo atizar aún más un escenario de polarización?", cuestionó Aramayo en una declaración a los medios.
Asimismo, objetó a que los sindicatos que desde los principios de mayo realizan protestas y bloqueos de carreteras permitan la participación de "actores extranjeros" en sus asambleas y reuniones lo que calificaron de injerencia.
"¿Cuál es la intención de dar espacio y cabida a estos actores extranjeros que están viniendo a dañar nuestra democracia? Hablamos tanto de soberanía y les estamos dando palestra para que vengan y dañen nuestra soberanía y nuestra política interior”, reflexionó Aramayo.
Argentinos protestantes en Bolivia
Aramayo aludió así a la participación del político argentino Sebastián Copello, del Partido Obrero - Frente de Izquierda en la reunión de la Central Obrera Boliviana (COB) que el pasado domingo decidió rechazar el diálogo con el Gobierno e insistir en la renuncia de Paz.
A finales de mayo, la Cancillería boliviana también rechazó la presencia y participación de la política argentina de izquierda Mercedes Trimarchi, vinculada a la agrupación Izquierda Socialista, en las protestas en el país.
En un mitin en El Alto, ciudad vecina de La Paz, Trimarchi sostuvo el pasado martes que los movilizados son un "faro porque han logrado en seis meses poner en jaque a un Gobierno como el de Rodrigo Paz, un Gobierno derechista que viene a quitar todos los derechos".
Estas declaraciones generaron el reclamo de las autoridades bolivianas, por lo que Trimarchi tuvo que abandonar el país. Las protestas y bloqueos de caminos en Bolivia están liderados por sectores campesinos del altiplano, la Central Obrera Boliviana (COB) y los seguidores del expresidente, Evo Morales.