El presidente de Chile, José Antonio Kast, dispuso la construcción de una barrera física en las fronteras. Foto: Twitter Capturas video.
"A lo Donald Trump con su fulano muro en México", así describieron en redes sociales la disposición del nuevo presidente de Chile, José Antonio Kast, de construir barreras en las fronteras entre Bolivia y Perú para evitar la migración ilegal.
La determinación fue calificada como el "Plan Escudo Fronterizo" en el que se autoriza la construcción de esas barreras para regular la migración ilegal por las fronteras que conectan a los países. También incluyeron vigilancia en los pasos no habilitados con cámaras térmicas, biométricas y el uso de drones aéreos como patrullajes.
Apenas horas después de asumir el cargo el 11 de marzo, Kast firmó sus primeros decretos e instrucciones presidenciales en el Palacio de La Moneda, priorizando el control migratorio ilegal en Chile. Esta medida, confirmada por fuentes chilenas de primera mano como BioBioChile, busca controlar y erradicar el ingreso irregular en el norte.
La Política Nacional de Cierre Fronterizo en Chile declara “Zona Militar” el sector más vulnerable de la frontera con Bolivia y abarca las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta. Esto implica un incremento de medios militares, vigilancia con drones y sensores optrónicos, y mejoras en comunicaciones. Aunque el foco principal recae en Bolivia, especialmente Colchane, las regiones involucradas incluyen también el límite con Perú como Chacalluta.
El primero de los ejes de seguridad pone al Ejército al mando de la protección fronteriza con cuatro ejes estratégicos: erradicación de pasos no habilitados, coordinación interministerial, modernización tecnológica (drones, cámaras térmicas, biometría) y acciones de reconducción. Entre sus instrucciones explícitas destaca la orden al Ministerio de Obras Públicas para “la construcción de barreras físicas en los sectores requeridos”.
Esta rápida ejecución ha generado reacciones inmediatas, tanto de apoyo interno como críticas desde Bolivia y Perú, que ven en las barreras un paralelismo con la política trumpista. Sin embargo, desde Santiago se insiste en que se trata de una herramienta de soberanía y seguridad, no de cierre total, con pleno respeto al derecho internacional.
Ahora bien, los ministerios tienen un plazo máximo de hasta 90 días para avanzar en cada eje, lo que sugiere que las primeras barreras físicas podrían comenzar a levantarse en las próximas semanas en puntos críticos como Colchane. Kast enfatizó que estas acciones se alinean con su promesa de campaña de tratar el ingreso irregular como delito y desplegar 3.000 efectivos de las Fuerzas Armadas y Carabineros de forma permanente y rotativa.