La polémica continúa en redes sociales por el funcionamiento de Sobodaycom. Foto: Twitter Capturas videos.
El cantante Luis Vega le echó "más leña al fuego" tras difundir una carta donde Sobodaycom le reveló que no pagará regalías y que además le advierten con un proceso penal en su contra tras denunciar los procesos internos de la institución contra los artistas bolivianos.
Según la denuncia de Vega, recibió una carta de la Sociedad Boliviana de Autores y Compositores de Música (Sobodaycom) tras exigir transparencia en el pago de sus regalías.
“Sobodaycom es una sociedad de gestión boliviana, a Sobodaycom le corresponde enviar mis regalías de Bolivia a BMI. BMI cobra mis regalías en todo el mundo, de Chile, de Colombia, de México, de Argentina, pero de Bolivia nunca me llegó”, precisó Vega en el más reciente video que compartió en redes.
El cantautor detalló que en las primeras páginas le indican que no le pagarán y que se arregle directamente con BMI, un proceso que califica de “travesía burocrática”. Y remata: “en la última página me dicen que si sigo haciendo videos hablando de su mala administración me van a demandar”.
“Me da bronca ¿Sabes por qué? No me lo hacen solamente a mí, lo hacen a todos los compositores y artistas de Bolivia”, enfatizó Vega, quien aclaró que su lucha no es personal, sino por todos los compositores bolivianos.
Hay que resaltar que Sobodaycom funciona como entidad privada sin fines de lucro para gestionar y recaudar derechos de autor en Bolivia, bajo supervisión de Senapi. Sin embargo; la percepción generalizada entre los artistas y compositores es que prioriza los cobros agresivos sobre la distribución transparente.
La ausencia de reportes claros, pagos mínimos o nulos a grandes nombres de la música nacional y una supuesta opacidad en los gastos administrativos han generado un profundo malestar en el sector cultural y musical de Bolivia.
Este caso no solo pone en evidencia posibles irregularidades en la gestión de derechos de autor, sino que abre un debate profundo sobre el apoyo real a la industria musical boliviana, que muchos consideran inexistente o perjudicada por estas prácticas.
Luis Vega lo resumió con claridad: “Si una institución funciona mal hay que cambiar a las personas que la dirigen (...) Las instituciones deben servir a la gente y quienes administren mal los recursos de los artistas deben ser penados por la ley”.