La cumbia villera rompe las diferencias sociales

Viernes, 15 / Oct / 2004
 
(La Razón)

Bolivia.com
Pasaban las 22.30 y las más de 12.000 almas del teatro al Aire Libre de La Paz se dejaban llevar por el ritmo simple de la percusión del grupo argentino La Base.

Tun, tun, tun, tun, tun. El vocalista se mueve poco, sus brazos tienen más vida, pero contagia, provoca y recibe respuesta de la gente que desde las graderías se mueve y canta. Él y su grupo visten como quieren, como si estuviesen en la calle. Esa es una de las atracciones de la llamada Cumbia Villera.

Ese género que ha nacido en los barrios miseria de Argentina y que ha conquistado los programas de farándula de la televisión en Buenos Aires está arraigado en La Paz, sin distinción social. Y así lo ha demostrado el Primer Festival que se realizó en agosto pasado. En menos de un año conquistó el mercado nacional y ha llamado la atención de los locales más exclusivos de La Paz.

Ese es el caso de Rockhouse, ubicado en el barrio de Cota Cota, donde mañana se presentará el grupo argentino Supermerk-2.

"Hicimos una encuesta aleatoria a nuestros clientes, donde quedó demostrado que les gusta bailar la cumbia villera", explica Jimena Pinell, gerente del bar, y añade que el único género musical que llena la pista de baile en Rockhouse, es la cumbia villera.

Sin importar diferencias sociales y de edad, el ritmo se escucha en todo lado. Hay quienes dicen que La Base, el argentino Retro o los bolivianos David Castro y American Brass rescatan los éxitos de matrimonios y prestes de principios de los 80, los temas de éxitos de los barrios populares.

David Castro es el mayor exponente de este género en el país. Y el explica que "a diferencia de otros géneros musicales, que en su mayoría tienen un público definido, la cumbia villera es un ritmo escuchado en barrios pobres y en barrios ricos. Y eso quedó constatado en el primer festival, donde podías ver gente de toda clase social bailando y cantando".

Con esa seguridad, Castro y American Brass y otros de grupos de cumbia villera de Argentina, Uruguay y Bolivia participarán, mañana, en el Combocumbia, que se desarrollará en el teatro al Aire Libre, a partir de las 22.00.

Sin embargo, Rubén Guzmán, director de la radio tropical Chacaltaya, la cumbia villera es "simplemente una moda pasajera".

"No se puede comparar con la cumbia clásica. El ritmo es pegajoso. Esa es la clave de su éxito, pero no le veo mucho tiempo de vida a este género", asegura.

La cumbia de contenido social

La cumbia villera tiene sus orígenes en las villas más pobres del norte de la Argentina, paradójicamente lugares donde habitan una gran cantidad de residentes bolivianos.

Uno de los primeros grupos en interpretar el ritmo tropical fue Flor de piedra, quienes tuvieron en 1999 un éxito inmediato con su tema Sos botón, en el cual se criticaba los abusos de la policía argentina.

A partir de ese momento surgieron nombres como Yerba brava, Amar azul y Mala fama, entre otros, que continuaron hablando en sus canciones sobre la marginalidad y la exclusión social de los sectores empobrecidos del país vecino.

La vida cotidiana de los jóvenes en las villas "miseria", es, a su vez, reflejada en las líricas. Temas como alcoholismo, drogadicción, sexualidad y muerte, son abordados por los grupos que interpretan la cumbia villera.

OPINIONES

"Es un fenómeno cultural"
Álvaro AGUIRRE - Profesor de música


"Desde El Alto hasta Cota Cota, la música popular de la cumbia villera ha entrado a todos los niveles sociales de La Paz.

Efectivamente, en Argentina, las letras que caracterizan a este género musical son escritas por rebeldes, muchachos que quieren mostrar su descontento ante la situación en la que se ven forzados a vivir, día a día.

Pero a través de la historia de la música han existido géneros musicales que han sido, igual, contestatarios a su sociedad.

El rock es mejor ejemplo de ello. Desde sus inicios usó la palabra para criticar a su entorno.

En la actualidad, los músicos como Marilyn Manson, que se pone senos en el escenario y se desnuda, buscan sobresalir de más, que interpretar música.

La cumbia villera es un fenómeno cultural que se ha hecho para que la sociedad marginada de América se exprese, les guste o no a los de arriba.

Pero no se puede negar su impacto y su éxito en toda Latinoamérica. Éxito que probablemente pasará de moda, como tantas cosas en la vida, pero que por muchos años más nos hará reflexionar y bailar".

"Es un buen negocio"
Óscar García - Músico y compositor.


"A manera de una breve y necesaria revisión de referentes musicales, es importante tomar en cuenta que la cumbia, el porro, la gaita, y el paseo son formas musicales tradicionales de la costa atlántica de Colombia.

Músicas de origen negro y luego zambo. Rítmicas complicadas. Polirritmia, acentuaciones de rica complejidad. Técnicas de interpretación que requieren de una comprensión de los códigos del folklore costeño. Así las cosas, de pronto la denominada cumbia villera es un híbrido que baja desde la chicha peruana, pasando por los huayños acumbiados de Bolivia.

Es probable que lo único que quede como atisbo de una cumbia lejana sea el ritmo del jaijat (los platillos que se entrechocan). El resto es mercado, es un buen negocio. Es también el poder y la tradición de un centro cultural y de poder económico que sabe de esos negocios.

Tiene las pretensiones de ser lo que fue el tango en su momento. En todo caso, es probable que estas expresiones desaparezcan de la misma manera como aparecieron, de a poco y sin mayor dolor".
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