Cultura Miércoles, 14 / Sep / 2005

Esteban Arze encabezó la revolución de septiembre

(La Paz - La Razón)
La noticia de la triunfante revolución de Buenos Aires impulsó el movimiento patriota del 14 de septiembre de 1810.

Después de los frustrados levantamientos de mayo de 1809 en Chuquisaca y de julio en La Paz, la idea emancipadora encontró un clima propicio en Buenos Aires, donde, después de algunas conspiraciones abortadas, el cabildo abierto depuso al virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros, el 25 de mayo de 1810. Esto se hizo con la aparente fidelidad de los rebeldes al cautivo rey de España, Fernando VII, señala el historiador Humberto Vázquez Machicado en su libro Historia de Bolivia.
La noticia de la triunfante revolución de mayo impulsó la sublevación de Cochabamba encabezada por Esteban Arze, Francisco Rivero, Melchor Guzmán y Mariano Antezana.

Esteban Arze, a pesar de ser oriundo de Tarata, vivía en Cliza y allí concentró a varios pobladores, logrando despertar en ellos un espíritu combativo y libertador. Y eso, pese a que estaban mal armados, ya que algunos tenían sables, otros cuchillos y la mayoría tomó en sus manos sólo macanas y lanzas.

Aquel 14 de septiembre fue memorable, porque Arze logró concentrar a cerca de mil patriotas que lucharon con gran entereza. Acompañaron a Arze, entre otros, los revolucionarios Francisco de Rivero, Melchor Guzmán y Mariano Antezana. La lucha se prolongó por horas y al terminar la refriega, los patriotas lograron que el gobernador de la ciudad, José Gonzales Prada, huyera. Pronto se reunió el cabildo abierto que nombró como nuevo Gobernador a Francisco de Rivero y a Esteban Arze como Jefe de las fuerzas independentistas. El éxito del cabildo se debió a las intervenciones del elocuente presbítero Juan Bautista Oquendo.

En honor al valor de los patriotas, Cochabamba celebra el 14 de septiembre su efeméride cívica.

Ese movimiento fue secundado en Oruro por Tomás Barrón. Los revolucionarios de Cochabamba marcharon sobre Oruro, en donde se les agregó un pequeño contingente de tropas. Las fuerzas de Arze lograron retener en Oruro los caudales públicos que el realista José María Chávez pretendía sacar al Perú.

El ejército patriota, compuesto de mil quinientos hombres, al mando de Esteban Arze, con el propósito de vengar los excesos cometidos en La Paz, siguió su marcha con la fuerza que venían a sofocar el movimiento de Oruro, en las inmediaciones del pueblo de Sica Sica. En los llanos de Aroma se trabó el combate, y fue tan vigoroso el empuje de las tropas cochabambinas, compuestas de reclutas armados con sable, machetes y macanas, que la victoria se decidió por ellas. Los realistas, provistos de armas de fuego y artillería, abandonaron el campo declarándose en derrota. La batalla de Aroma del 6 de octubre de 1810 fue una de las hazañas más firmes de la emancipación y su principal protagonista fue nuevamente el líder Esteban Arze.

Sin embargo, la libertad aún estaba lejana para el Alto Perú, y los españoles presentaron resistencia durante los varios años que duró la Guerra de la Independencia.