Los Melgar, de tal palo, tal astilla

Fútbol - Miércoles, 19 / Mar / 2003
 
(Santa Cruz - El Nuevo Día)

Bolivia.com
Milton Melgar ya tiene un sucesor. Su hijo, Milton Erick tiene 16 años y ya está en la selección nacional que jugará el Sudamericano Sub 17. Es talentoso como su padre.

Hoy es el Día del Padre y mejor no pudo ser el momento para referirnos a un caso digno de destacar en el fútbol. Milton Melgar se retiró del fútbol hace cinco años, pero en el grupo de la nueva generación de jugadores que se perfilan con gran proyección aparece su sucesor. Nos referimos a su hijo mayor, Milton Erick quien con apenas 16 años forma parte de la preselección nacional que se prepara para jugar el Sudamericano Sub 17 que se hará en Santa Cruz del 1 al 18 de mayo próximo.

De estatura, ambos miden en la actualidad lo mismo (1.79 metros), pero físicamente hay una diferencia notoria, pues Milton Junior empieza a mostrar ya un desarrollo físico que el mismo padre quizás deseó tener a esa edad, que fue justamente cuando empezó a incursionar en el fútbol profesional.

“Yo a los 16 ó 17 pesaba 58 kilos, en cambio mi hijo ya está en los 70. Además, veo que él tiene algunas virtudes mías como la técnica, la visión de campo, pero a esos atributos se suma su potencia física, sus remates de media distancia, algo que yo adolecí en mi etapa de futbolista”, sostiene el ex capitán de la selección que jugó en 1994 el Mundial de Estados Unidos.

Y tiene razón Milton padre cuando habla sobre su primogénito, ya que en el mes pasado, en ocasión del amistoso que jugó la Sub 17 en Trinidad con la selección del Beni, Milton Erick ingresó en el segundo tiempo. En 45 minutos hizo lo que otros de sus compañeros de mediocampo no pudieron hacer. Ordenó al equipo y por la fuerza y temperamento que impuso se erigió el jugador decisivo para el triunfo del equipo nacional.

De tal palo, tal astilla, dijo Germán Lino, encargado de prensa de la Federación Boliviana de Fútbol, cuando lo vio jugar, pues quedó maravillado con el talento y la picardía que imprimió Melgar, tal cual lo hacía el papá cuando mostró su fútbol en la selección y equipos como Boca Juniors y River Plate, los dos más grande de Argentina.

“Yo no siento que juego igual que mi padre, porque voy con fuerza a la marca y tengo buen remate. Lo que sí creo que heredé es su técnica”, dijo y aclaró además que no le gusta que lo comparen con su papá, pues considera que tiene un estilo diferente para jugar. “Siempre fue y es un modelo para mí. Si no puedo llegar a ser igual que él, mi deseo es imitar las cosas buenas que hizo en el fútbol”, acotó Milton Erick, quien cursa este 2003 el último año de la secundaria.

“Yo deseo que mi hijo sea futbolista, pero que paralelamente siga una carrera universitaria. El tiene condiciones futbolísticas, pero mientras más desarrolle su inteligencia rendirá más”, dijo Milton padre, quien no descarta que en un par de años más su hijo mayor esté enrolado en un equipo de la Liga.

“El tiempo dirá qué camino seguirá”, puntualizó.
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