Bolívar y La Paz FC empataron en un partido disputado
Fútbol - Lunes, 17 / Mar / 2008

En lo colectivo, el “azulgrana” fue más que la “Academia”, lo que principalmente tiene base en el rendimiento netamente individual. Fue un equipo sin reyes, más bien con puro peones, y éstos, haciendo su trabajo, no dando por perdido ningún balón, incluso sacando fuerzas de flaqueza, marcaron la diferencia ante la corte de enfrente, en la que, más allá de querer, el resto físico —dio la sensación— ocasionó el no poder.
No se puede olvidar que fue La Paz FC, Diómedes Peña mediante, el que en los primeros minutos estuvo más cerca de abrir la cuenta. Y que Bolívar, contenido en principio, fue el que festejó anticipadamente a través de una jugada individual, la primera suya en el partido, que Botero —guapeando— cambió por gol a los 13 minutos.
El “azulgrana” no se achicó ni mucho menos, por el contario... Y de su insistencia vino el empate, a los 21’, con una preciosa definición de Regis de Souza, de tiro libre, dejando sin chance al golero Arias, a pesar de su gran estirada.
No terminaban de festejar los de La Paz FC, cuando Bolívar, un minuto después, dio otro golpe de eficacia. Tan parecida o mejor aún a la acción de Botero fue la de Abdón Reyes, quien se internó por izquierda, amagó dos veces y definió para el 1-2.
Temprano en el partido ya se habían convertido tres goles —golazos, calificaría más de uno—, y el resto del primer tiempo fue de ida y vuelta, de opciones como la que Arias sacó antes Regis, o como el tiro libre de Carrario que mandó la pelota al travesaño.
Pero la mejor jugada del partido fue aquella de los 46’, en la que Botero eludió primero a Machado, luego a un zaguero, y antes de que disparara lo que pudo haber sido el golpe de gracia para La Paz, el guardameta reaccionó de manera notable y se hizo de la pelota.
Todos pensaban que las cosas iban a ser favorables para Bolívar en cuanto comenzara el segundo periodo, pues La Paz FC había perdido a un jugador —Suárez, por doble amarilla— en la recta final del primero.
Sin embargo, la historia del complemento marca que salvo contragolpe —mediante el cual desaprovechó bastante—, Bolívar estuvo lejos del arco de Machado, y que el “azulgrana”, al que parecía que las fuerzas no se le iban a acabar nunca, tuvo más noción de juego, lo que, aparte de llevarlo a mantener el dominio de la pelota, lo mostró con más chance para liquidar.
Antes de que los de Sergio Apaza igualaran, Arias le sacó de manera estupenda una pelota a Peña, mientras Carrario y Castillo definieron disparando alto dos opciones de las que dispusieron.
A los 18 minutos, Valentierra, por rechazar, habilitó a Torrico, y éste se fue hasta el fondo para tirar un centro que Olivares encontró en el área chica llegando al dos a dos, el score a la postre definitivo.
Dos expulsados más —Peña y Martínez— dejaron a La Paz FC con nueve hombres y a Bolívar con 10 (32 minutos), pero a esas alturas los motores de Botero y Pachi ya se habían apagado, Valentierra no había terminado de entrar en el partido y Castillo lo había hecho con el pie cambiado.
Por eso, no hubiera extrañado que a los 41’, tras la gran jugada de Regis, Gutiérrez convirtiera el tercero de La Paz FC, que no fue por un rechazo justo de la zaga “celeste” y del palo, que impidieron la anotación.
Fue un bonito partido. Está claro que la mayor parte fue gracias a La Paz FC. Bolívar se topó con un equipo otrora chico, que ya aprendió a jugar como los grandes.
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Actualidad • JUN 7 / 2026