Cronología de la cobarde agresión que por milagro no fue tragedia

Viernes, 01 / Nov / 2002
 
(Cochabamba - Opinión)

Bolivia.com
Cuando los jugadores de Bolívar sintieron las primeras piedras que destrozaban los vidrios del bus, se tendieron en los asientos y el piso. Vladimir Soria fue uno de los pocos que se animó a atisbar para ver qué sucedía: los agresores eran muchos. La movilidad ya estaba dentro de los límites de La Plata, se había retirado su escolta policíal de la capital. El relevo no apareció.

La ingrata aventura para la delegación del Club Bolívar comenzó el lunes por la tarde en Buenos Aires, un par de horas después de llegar procedentes de La Paz para hacer escala antes de trasladarse el miércoles a La Plata y enfrentar a Gimnasia y Esgrima en la revancha de cuartos de final de la Copa Sudamericana. Varias veces la central de teléfonos del Crown Hotel, en el centro de Buenos Aires, repicaba e invariablemente las comunicaciones solicitadas estaban dirigidas a los jugadores del equipo boliviano. "No se atrevan a clasificar a semifinales (de la Copa Sudamericana) porque los vamos a matar. No van a salir vivos de La Plata", decían las atemorizadoras llamadas anónimas. Los miembros de la delegación de Bolívar tomaban las amenazas como simples "hechos anecdóticos" y nada más. El panorama cambió la tarde del miércoles, cuando dirigentes, cuerpo técnico y jugadores del Bolívar salían de Buenos Aires y se dirigían a La Plata.
* 17.00 El bus (semejante a las flotas de servicio interdepartamental) acogió a la delegación y tomó la autopista hacia La Plata. Todo iba bien. La velocidad promedio de la movilidad cambiaba de 90 a 110 kilómetros por hora. La movilidad estaba escoltada por la Policía Federal, pero justo en Villa Elisa, en la entrada a La Plata no apareció el relevo de la Policía Provincial.
* 17.45 Los 60 kilómetros entre las dos ciudades argentinas estaban previstas cubrir a lo sumo en una hora. Faltaba muy poco, cuando comenzó la tremenda emboscada. Estruendo de vidrios rotos, un ay lastimero por ahí. José Carlos Fernández agachado y con las manos cubriéndose la parte derecha del rostro (le había entrado una astilla de vidrio en el ojo derecho). Julio César Ferreira que siente una molestia en el costado izquierdo del cuerpo. Oscar Sánchez y Martín Lígori demudados por la sorpresa. Todos tendidos en el piso. Nadie se animaba a levantar la cabeza.
* 17.50 (segundos más o menos) El director técnico Vladimir Soria era uno de los que se había animado a mirar afuera y vio que era un numeroso grupo de agresores (20 ó 30) lanzando desde un costado de la vía piedras de gran tamaño. El conductor perdió el control del bus que estuvo a punto de chocar, primero, y de volcarse, después. El conductor, pese al parabrisas destrozado se dio modos para salir del lugar y continuar viaje.
* 18.12 (es más o menos esa hora) El bus entra en La Plata y se dirige al estadio de "El Bosque". ¡Sorpresa! Nuevo ataque con piedras. Otra vez el miedo.
* 18.15 ¿Asombro? Policías y dirigentes de Gimnasia y Esgrima ven el estado en que llega el bus y se enteran de los hechos. Ninguno de los jugadores de Bolívar se anima a bajar de la movilidad pese a las garantías que les ofrecen.
* 18.30 Los jugadores acceden a salir de la movilidad y protegidos por los escudos policiales se van al vestuario. Uno a uno entran en el recinto. Todos reflejan en sus rostros los momentos de terror vividos. Los ánimos están por los suelos.
Después surgieron las declaraciones que contaban los episodios registrados en la ruta de Buenos Aires a La Plata. Las negociaciones de los dirigentes del fútbol sudamericano para conseguir que los jugadores bolivianos se pongan el atuendo deportivo. Lo que vino después es la otra historia, la que se refiere a las negociaciones y al partido.
* 20.30 José Carlos Fernández ya luce un apósito en el ojo derecho y cuando es entrevistado dice: "Vi de cerca la muerte. Fue tremendo lo que nos pasó". Esa es la cronología de los hechos sobre la base de los testimonios de dirigentes, cuerpo técnico y jugadores del Club Bolívar a su retorno, anoche a La Paz.

PRENSA ARGENTINA CONDENA

* La prensa deportiva argentina reaccionó severamente contra los hinchas de Gimnasia y Esgrima y la Policía Federal por los incidentes que se registraron la noche del miércoles y en los que los jugadores de Bolívar fueron víctimas.
* Como denominador común indican que fue "una agresión criminal".
* El periodista Mario Rueda de Clarín dice que "la emboscada" al bus que trasladaba al Bolívar a la cancha de Gimnasia, pudo haberse convertido en una tragedia porque el chofer hizo una maniobra brusca y el micro estuvo a punto de volcar". Agrega que las agresiones fueron dos y se registraron cuando la Policía Federal dejó de custodiar el vehículo en el que iban los bolivianos.
* Los diarios destacan también las consecuencias de la agresión que afectaron, en mayor grado a Oscar Sánchez, Machado, Tufiño y a José Carlo Fernández, que tuvo que ser atendido de emergencia por una partícula de vidrio en el ojo.
* Para La Nación, lo que pasó en La Plata, fue un "bochorno". "Otra página violenta en la historia del fútbol argentino". La excusa fue el desquite de los cuartos de final de la Copa Sudamericana, entre Gimnasia y Esgrima La Plata y Bolívar, de La Paz. Hubo una agresión al ómnibus del equipo boliviano. Los jugadores de Bolívar no quisieron jugar, pero cedieron ante las presiones. El arquero titular, José Carlo Fernández, víctima de un proyectil, no pudo actuar. Pasó de todo. Y, además, el partido se jugó en un clima enrarecido".
* Gol x Gol dice que a Gimnasia no le sirvieron las piedras de sus hinchas ni los dos goles que le hizo a Bolívar.
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