El índice de consumidor confirmó que la inflación sigue retrocediendo. Foto: ABI
El más reciente reporte del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del cierre de febrero registró una variación mensual que alcanzó 0,68% según el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Según el reporte de esta institución, los bienes y servicios que más contribuyeron a esta caída fueron: carne de pollo, tomate, cebolla, papa, transporte interdepartamental en ómnibus o flota y protector solar.
Por el contrario, los bienes y servicios con mayor incidencia positiva fueron: quesos, educación superior universitaria, pan corriente, trabajadora del hogar, productos de papelería y papaya.
A nivel regional, la caída se observó en casi todas las principales ciudades: La Paz (conurbación) con -0,96 %; Santa Cruz con -0,62 %; Oruro con -0,58 %; Tarija con -0,46 %; Región Metropolitana Kanata con -0,45 %; y Sucre con -0,10 %.
Este retroceso mensual contrasta fuertemente con el incremento de 1,31 % registrado en enero de 2026, lo que refleja un alivio temporal en la presión de precios tras un inicio de año más inflacionario.
El reporte de la caída mensual es una buena noticia coyuntural para los bolivianos porque alivia el bolsillo de inmediato; sin embargo, las autoridades y analistas seguirán monitoreando la evolución anual para asegurar que la estabilidad se mantenga sin afectar el crecimiento económico.
“El decremento de 0,62% del IPC se explica, principalmente, por la variación negativa de los precios en las divisiones de Bienes y servicios diversos; Alimentos y bebidas no alcohólicas; Prendas de vestir y calzados; Transporte; Muebles, bienes y servicios domésticos; y Comunicaciones”, precisó el comunicado oficial.
Hay que recordar que Bolivia cerró el 2025 con una inflación aproximada de 20,4%, una de las más altas de los últimos años. Una de las metas del Gobierno de Rodrigo Paz es justamente bajar la inflación para que los bolivianos puedan tener mayor poder adquisitivo.
Estos movimientos reflejan dinámicas típicas de oferta: mayor disponibilidad o menor costo de alimentos perecederos como el pollo, tomate, cebolla y papa suelen bajar cuando mejora el abastecimiento y una corrección en el transporte interdepartamental, que había subido fuertemente en enero por la eliminación de la subvención a los combustibles.
En enero de 2026, la inflación fue +1,31 %, la más alta registrada en meses, impulsada precisamente por gasolina y transporte urbano tras el fin de los subsidios.