El ministro de Economía reveló que el Gobierno busca el visto bueno del FMI para recuperación de Bolivia. Foto: EFE
Tras 15 años de un régimen de cambio fijo, el Gobierno de Bolivia espera el visto bueno del Fondo Monetario Internacional (FMI) para validar el apoyo al plan económico con el que busca recuperar el sector productivo de Bolivia.
"Hemos venido tomando medidas que han sido aplaudidas por el Fondo, en gran medida, porque forman parte de un plan y de un programa (...) que está pensado para los próximos 3 o 4 años", precisó el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza.
Entre esas medidas, destacó el retiro en diciembre pasado de la subvención de los combustibles que rigió por más de dos décadas, la reducción del gasto público y del "costo de la formalidad", la eliminación "completamente" de la financiación monetaria del déficit fiscal y el ordenamiento del mercado cambiario.
Apoyos al plan de recuperación
Espinoza explicó que, dentro del acuerdo, el FMI podría otorgar a Bolivia un "crédito de apoyo presupuestario" que supondrá el ingreso de dólares a la economía boliviana, recursos que "dado el perfil de gasto" del Gobierno, "van a terminar quedándose en el Banco Central", con miras a "llegar a un nivel sostenible" del déficit fiscal "hasta 2029".
"¿Qué trae el FMI a Bolivia, además de los recursos en este escenario? Primero yo diría la validación de nuestro plan", aseguró.
El plan supone "reducir gastos, mejorar ingresos, aumentar la eficiencia en el sector público", acompañando estas acciones con "desembolsos con cierta frecuencia del Fondo", agregó.
Cambios de tipo de flexible
Una de las medidas económicas recientes fue el paso a un tipo de cambio flexible a finales de junio, tras 15 años de vigencia de una cotización del dólar fija en 6,96 bolivianos que en los últimos tres años compitió con un precio muy superior en el mercado paralelo por la escasez de divisas que se registra desde inicios de 2023.
Espinoza mencionó que la variación del precio del dólar, que ronda entre el "10 y 12 %", es baja "en comparación a lo que podría haber sido" y frente a lo ocurrido en países vecinos donde se aplicaron cambios similares y hubo "devaluaciones de 25 a 30 % en una semana".
Desde su aplicación, la cotización del dólar subió gradualmente de 9,73 bolivianos hasta los 11 bolivianos fijados para este miércoles, lo que generó preocupación en sectores empresariales y productivos.