Algunos familiares que dejaron de tener contacto, hicieron velorios "simbólicos". Foto: EFE
Tras el reporte de la Cancillería de Bolivia confirmando que sí había bolivianos al frente del conflicto en Rusia. De los 26 bolivianos, uno falleció y cuatro más están heridos.
El canciller, Fernando Aramayo, aseguró que entre los bolivianos heridos se inició un proceso de desvinculación militar y asistencia consular. Mientras que otros fueron repatriados exitosamente tras las denuncias de los familiares.
La Cancillería trabaja en coordinación con las autoridades rusas. El 17 de julio, el canciller Aramayo se reunió con el embajador de Rusia en Bolivia, Dmitry Vérchenko, para establecer una hoja de ruta y un canal directo de atención prioritaria.
Avances de la investigación
Paralelamente, el caso está en manos de la Fiscalía de Santa Cruz, que investiga denuncias por trata y tráfico de personas. Hasta el cierre de esta nota informativa, se han detenido a cuatro presuntos intermediarios, mientras se busca al supuesto líder de la red, quien presuntamente se habría fugado hacia Brasil.
Inicialmente, se habría identificado a dos fallecidos José María Soleto Ayala (29 años) e Iván Valdivia (28 años), primos cruceños dedicados a la albañilería que viajaron el pasado 24 de abril. Sin embargo, la Cancillería confirmó un solo fallecido en el contexto de la guerra de Rusia contra Ucrania.
Las familias afectadas exigen justicia y respuestas concretas, mientras la Cancillería mantiene abierto el canal consular con Rusia para actualizar el estado de cada boliviano involucrado y el reporte real de bolivianos que han fallecido. La prioridad sigue siendo salvaguardar la vida y los derechos de los ciudadanos en medio de un conflicto internacional de alta complejidad.
Organizaciones de derechos humanos han alertado sobre el riesgo de trata de personas, especialmente en regiones donde la promesa de ingresos económicos resulta atractiva ante dificultades laborales.
Podrían ser más casos
Aunque la Cancillería de Bolivia ha confirmado 26 casos registrados, el canciller Fernando Aramayo ha señalado que la cifra real podría ser más alta, ya que las autoridades continúan estudiando al menos 19 casos adicionales bajo investigación consular.
Esta situación ha llevado a las autoridades a considerar que el número total de afectados podría incrementarse una vez concluyan las investigaciones en curso.
Esta no sería la primera vez que bolivianos sufren de trata y engaño masivo. Hace 18 años, en 2008, Bolivia vivió un caso similar de trata y engaño hacia Rusia, conocido como Cidenbol, que sirve como duro precedente.
Entre marzo y agosto de 2008, una red integrada por bolivianos y rusos reclutó en Cochabamba a más de 250 trabajadores, principalmente albañiles y personas de escasos recursos. Les ofrecieron salarios de entre 2.000 y 2.500 dólares mensuales para labores de construcción en Rostov. Las víctimas pagaron entre 5.000 y 7.500 dólares por trámites y pasajes.