El dólar en Bolivia sigue sufriendo un proceso de transición al régimen flexible. Foto: Pexels
Bolivia sigue atravesando una escala alcista del dólar paralelo. Las tensiones del mercado cambiario y la transición al régimen flexible han generado que el dólar paralelo se eleve sobre los Bs. 11 por divisa.
Según las actualizaciones de este lunes 27 de julio, en el Banco Central de Bolivia (BCB), la divisa estadounidense se cotizaba en el mercado informal alrededor de Bs. 11,71 para la compra y Bs. 11,62 para la venta, marcando un nuevo incremento respecto a jornadas anteriores.
Mientras tanto, el dólar referencial u oficial se mantiene en Bs 11,37, un valor que el BCB publica diariamente bajo el esquema flexible implementado desde finales de junio. Esta convergencia parcial entre ambos mercados muestra cómo el sistema busca reflejar la realidad de la oferta y la demanda, aunque la brecha aún genera incertidumbre entre importadores, comerciantes y familias.
¿Por qué sigue subiendo el dólar paralelo?
La tendencia alcista del paralelo no surge de la noche a la mañana. Se explica principalmente por un desbalance estructural entre una demanda elevada de divisas y una oferta aún insuficiente, agravado por factores como el déficit fiscal, la reducción histórica de reservas internacionales netas y la dependencia de importaciones.
Además, episodios de incertidumbre política y económica incentivan a los agentes a resguardar su patrimonio en dólares, lo que presiona aún más el precio en el mercado informal.
El economista Rubén Arias ha señalado con claridad este fenómeno: “Hay una mayor demanda de dólares que no está llegando a ser cubierta por la oferta existente. La gente busca dólares y, al no encontrarlos fácilmente, el precio continúa elevándose”.
Arias también vincula el alza a problemas más profundos, como el déficit fiscal y la escasa liquidación de divisas por parte de exportadores en ciertos periodos.
¿Qué pasó con el dólar referencial?
El Ministerio de Economía y el BCB se han impulsado este cambio para ordenar el mercado, reducir distorsiones y unificar cotizaciones. La Resolución Ministerial N.º 245 explica que el tránsito hacia un régimen flexible responde a “la baja disponibilidad de divisas, la reducción de ingresos por exportaciones de hidrocarburos y la aparición de un tipo de cambio paralelo superior al oficial”.
El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, ha reiterado en varias ocasiones que este proceso busca estabilidad a mediano plazo. “Suele haber lo que en economía llamamos overshooting: hasta que la gente se acostumbre, suele subir el precio (del dólar)”, afirmó, destacando que la variación en Bolivia se mantiene dentro de márgenes moderados comparados con episodios anteriores de volatilidad.
Espinoza prevé que, con el aumento de liquidaciones de exportadores agroindustriales y mineros en los próximos meses, junto a un mayor flujo de remesas a través del sistema formal, el tipo de cambio tenderá a estabilizarse.